Hola a todos! es vienes y estamos más vagos que la ostia para hacer un boletín (nah…tenemos faena atrasada), por lo que vamos a coronar el día con la primera colaboración del nuevo miembro de nuestra familia: Pablo. Y nada más ni nada menos que de la mano de las reviews básicas de este último mes: Anthrax está de vuelta y en The Breathless Sleep damos testimonio…

Ocho años son una eternidad cuando hablamos de una banda del calibre de Anthrax. Y es que muy lejos quedaba ya aquel We’ve Come for You All del 2003. Desde entonces, giras aniversario, idas y venidas de cantantes y proyectos paralelos; la gente ansiaba ya deleitar nuevos temas.

La vuelta a la banda de Belladonna, diecinueve años después, y su aparición con la formación clásica, salvo Caggiano a la guitarra solista, presagiaba nuevo material de estudio después de mucho tiempo. Y así fue, el pasado 12 de septiembre vio a la luz su nuevo trabajo, Worship Music, vía Nuclear Blast. Un disco de un sonido muy duro y oscuro que se desmarca del thrash metal más característico de los neoyorkinos para coquetear con nuevas formas de metal.

El disco se abre con Worship, una intro instrumental compuesta por una melodía cuanto menos inquietante acompañada de unas constantes frases que se repiten a modo de mantras cual almas lamentándose en el averno como se muestra en la portada del álbum. La melodía va “in crescendo” hasta que rompe en el atronador comienzo de Earth On Hell, una canción trallera con una línea de batería martilleante, aunque a estas alturas no hace falta comentar las virtudes de Benante. La estrofa va evolucionando con fuerza hasta que el ritmo se va ralentizando para dar paso a un estribillo más relajado y melódico, que a primeras puede no destacar pero que con el tiempo se vuelve pegadizo y para nada desentona.

Curioso cuanto menos el tic, tac de reloj que se oye en el puente para dar paso a un Belladonna en estado puro pronunciando versos muy marcados como si estuviera alentando a las masas.

A continuación llegan los dos singles, The Devil You Know, canción más próxima al rock duro que al metal y Fight’em ‘Till You Can´t, tema que ya habían presentado en directo y que puede ser la canción más thrash del disco. Posiblemente, si hacemos un balance general del disco podríamos decir que es la canción más Anthrax del disco, con un Scott Ian llevando la batuta con sus riffs thrashmetaleros. Lástima que de nuevo un prometedor inicio decepcione en la estrofa, a mi parecer excesivamente pop para lo que requiere el tema.

Tras un duro inicio de disco, nuestro oídos descansan solo por momentos con las guitarras acústicas de I’m Alive, guitarras en las que ha colaborado el propio Benante, ¡si es que este tío sirve para todo!. A la melodía inicial se le va uniendo el resto de instrumentos hasta crear un ritmo bestial, pegadizo, contundente y que parece que te golpee de lleno en la cara. Sin duda, uno de los temas estrella del disco donde podemos apreciar a un Belladonna dando lo mejor de sí, apoyado por los habituales coros de Ian y Bello. De nuevo un estribillo más pop que de costumbre pero que queréis que os diga, yo creo que en este caso cuaja a la perfección.

A continuación, la primera canción oculta por llamarlo de alguna forma, se trata de Hymn 1 en la que suena un chello lastimoso que se va haciendo punzante para dar paso al repicar de campanas de In the End; un medio tiempo cuyo gran acierto para mí ha sido el añadir las campanas al inicio del tema. De nuevo en este tema podemos disfrutar de un espectacular Belladonna que al menos en estudio no desluce para nada.

Lo más reseñable de esta canción es que va dedicada tanto a Dimebag Darrell que colaboró con Anthrax en el We’ve Come for You All del 2003 como a DIO del que es habitual que versionen su célebre Heaven and Hell, por cierto en mi opinión lo hacen de lujo, salvando las distancias claro.

A partir de aquí el disco decae un poco en calidad de canciones. Si bien, se han reservado un final tan contundente como el principio.

The Giant pasa sin pena ni gloria para dar paso a otro homenaje, en este caso se trata de Judas Priest en homenaje a la banda británica que anunció su retirada y que fueron una gran influencia para los neoyorkinos. A lo largo de la canción se hacen constantes alusiones en versos como “Ahora tu epitafio se canta” y “gritando, fuego rápido y genocida”.

Tras un espectacular solo con sentimiento de Caggiano, se da paso a Crawl, una canción que da muestra de la hibridación de estilos del disco, pues comienza con un estilo próximo al grunge o al stoner rock, con un Joey cual Chris Cornell de Soundgarden.

The Constant tiene un ritmo inicial en el que bajo y batería forman un perfecto tándem que resulta ideal para hacer headbanging. Lo más reseñable de esta canción sea quizás la línea vocal tan original y ese ritmillo thrasher sinuoso y repetitivo que la acompaña.

Para dejar el listón bien alto, cierran el disco con un final apoteósico digno de una de las bandas de metal más grandes de todos los tiempos; con Revolution Screams sientes que tus oídos van a estallar, pero la sensación es solo momentánea y el comienzo apisonador se resuelve en la sólida guitarra de Scott Ian. Canción de doble bombo con un estribillo pegadizo y que cabalga acompañado de un Belladonna que parece omnipresente, activo y enérgico como siempre, “gritando revolución”.

La canción acaba como empieza, con un riff duro, rítmico, al más puro estilo Slipknot en el que guitarra, bajo y batería conforman una misma unidad que suena al unísono y que golpea con fuerza creando ese ritmo idóneo para menear la cabeza. La batería, protagonista a lo largo de todo el cd, es también la que cierra el disco con un sonido que se va diluyendo.

Desde luego todo un acierto el inicio y cierre del álbum. Un disco cuanto menos arriesgado ya que arriesgado es siempre cuando una gran banda con innumerables fans saca material nuevo, y más si lo hace ocho años después.

El disco es de una calidad inmensa, muy original, en él encontramos unos Anthrax que se desmarcan de los cánones del thrash metal más clásico para explorar las fronteras de un metal más moderno y de tintes alternativos, si bien el mestizaje musical es una constante a lo largo de todo el disco. Aunque toda la banda está a un gran nivel, el trabajo realizado por Charlie Benante es espectacular con una batería muy dura, demoledora, atacando desde la base y que es la absoluta protagonista del disco. El regreso de Belladonna creo que ha estado a las alturas de las expectativas, no es el Joey de antaño que llegaba a notas tan altas pero no puedo añadir un solo pero a su trabajo y para mí sigue siendo uno de los mejores cantantes de metal, si bien su trabajo habrá que analizarlo en directo y no tanto en el estudio.

En cuanto al sonido del disco, se nota que querían transmitir un atmósfera más oscura ya que el disco tiene en general un sonido más grave y profundo y les ha salido muy bien, esa mezcla de estilos y de instrumentos me ha parecido muy acertada aunque, llamadme clásico, pero yo he echado algo de menos un poco más de sexta cuerda al aire, ya me entendéis…

 

 

Worship Music

1. Worship (intro)
2. Earth on Hell
3. The Devil You Know
4. Fight ‘em til You Can’t
5. I’m Alive
6. Hymn 1
7. In the End
8. The Giant
9. Hymn 2
10. Judas Priest
11. Crawl
10. The Constant
11. Revolution Screams

 

Artista: Anthrax

Scott Ian– Guitarra, Voces
Charlie Benante – Batería
Joey Belladona – Voces
Rob Caggiano – Guitarra
Frank Bello – Bajo
Arne Martinussen – Teclados

 

Género: Thrash Metal

Fecha de lanzamiento: 13 de Septiembre de 2010

Origen: Estados Unidos

Discográfica: Megaforce Records