CRONICA PABLO

Con esa sensación que deja el saber que has sido testigo de una parte muy importante de la historia del ROCK. Testigo del primer punk rock de la Inglaterra de los 70: de los tiempos del paro juvenil, de las cargas policiales, del descontento social y de la reacción cultural-política al establishment que veía con malos ojos un futuro que se tintaba el pelo de verde y se mofaba de la monarquía. De aquellos tiempos tan convulsos como prolíficos emergieron los dos protagonistas del concierto del pasado 1 de Marzo en la Rock City de Valencia; Uk Subs y TV Smith.

Ambas formaciones siguieron caminos paralelos en sus inicios, aunque finalmente, la música les ha llevado por derroteros totalmente opuestos. De cualquier modo, dos bandas añejas que arrancaron hace más de 30 años y que en pleno 2013 siguen todavía en activo. Conjuntos que se niegan a abandonar lo que para ellos constituye un estilo de vida que resiste al paso del tiempo tras haber sobrevivido al suicidio en el mismo momento en el que el punk adquirió el estatus de moda.

España ha sido afortunada al contar con cinco oportunidades para ver a estos veteranos que están girando por toda Europa promocionando sus últimos trabajos. Mientras TV Smith continúa su carrera en solitario con shows electroacústicos de lo más austeros, los punk rockers rejuvenecidos entonan cada noche sus himnos a la vez que dan a conocer sus últimas composiciones. Una gira compartida que podría rechinar un poco ya que, aparentemente, el único punto en común entre ambos es que TV Smith fue integrante de los primeros The Adverts, célebre banda punk.

La hora pasaba de las 21:30 y con la sala todavía a medio llenar, Tim Smith, más popularmente conocido por su nombre artístico de TV Smith, salió al escenario con su guitarra electroacústica en ristre y con el único acompañamiento de una dura luz roja sobre su cabeza.

El público anduvo un poco perdido a lo largo de todo el concierto, quizás porque la obra en solitario de este músico no es muy conocida por estos lares y también porque no se trataba de un público entusiasmado con ver un show de estas características. Eso sí, el bueno de Smith estuvo arropado en todo momento por la legión de británicos afincados en la Comunidad Valenciana que bajaron a ver el concierto y con los que el artista inglés tuvo la oportunidad de intercambiar numerosas frases antes, durante y después del directo.

TV Smith dio un repaso a las últimas composiciones de álbumes como Coming In To Land (2011) y Lucky Us (2012); si bien su discografía como artista en solitario se remonta a los años ochenta tras la aventura de TV Smith’s Explorers.

A lo largo de la noche sonaron temas como I Surrender, The Lion And The Lamb y Great British Mistake. Pero en su repertorio no faltaron tampoco los clásicos de The Adverts, banda de la que fue vocalista. El público más adulto supo reconocer composiciones de hace décadas como Bored Teenagers y Gary Gilmore’s Eye’s.

Concluida la actuación de TV Smith, aproveché los minutos antes de que UK Subs pisaran el escenario para echar una ojeada a la sala. Sin llegar al lleno, lo cierto es que la entrada era bastante aceptable; la ocasión no merecía menos. Entre el público que se arrimaba a la barra a echar los primeros o los segundos tragos y los que ojeaban el merchandising situado en el fondo del recinto, uno pudo darse cuenta de que aquello que cuentan de que Motörhead es de las pocas bandas de hard rock/heavy metal que cuentan con la admiración de los punks, es radicalmente cierto. Hace un año, nuestro compañero Leo lo pudo comprobar en las mismísimas tierras inglesas con la crónica del Hammersmith Apollo (leer aquí).

 

Sin más preámbulos, UK Subs saltaron al escenario con Charlie Harper haciendo lo que hacen todos los frontmans; salir a escena los últimos para ganarse la gran ovación. Ante nosotros, una leyenda del Rock. A sus 69 años, las fuerzas ya no son las mismas que cuando desataba toda su energía por los garitos de los suburbios londinenses, pero siempre se puede reconocer a un grande porque nunca pierde su actitud. Aquella actitud que le impulsó a formar la banda a mediados de los setenta.

Con Harper aferrado al pie de micro, comenzaron a sonar los primeros acordes. Los temas iniciales fueron fundamentalmente de sus dos últimos discos de estudio, tanto del Work In Progress del 2011, como del reciente XXIV. Los más clásicos estaban reservados para el colofón final. Música sencilla; rock electrizante que recorre tu sistema nervioso con la efectividad de los tres o cuatro acordes colocados estratégicamente y la utilización de estribillos pegadizos.

Actualmente, junto a Harper a las voces le acompaña su coetáneo Alvin Gibbs al bajo; quien compartiera los primeros años de la banda con el carismático frontman. Junto a los veteranos, los jóvenes Jet a la guitarra y Jamie Oliver aporreando la batería. El estado actual del cuarteto ilustra la mezcla de generaciones del público que se dio cita aquella noche.

Tras temas como Down On The Farm y You Don’t Belong, llegaría otro clásico que acumula en su sonido el paso de tres décadas; Tomorrow’s Girl. A los coros participaba el resto de la banda, incluido el guitarrista japonés Jet, situado a la izquierda del escenario y que no paró de repartir cera desde el minuto uno, armado con su Gibson modelo Les Paul y ataviado con unos mocasines blancos que contrastaban con el resto de la indumentaria negra; el toque definitivo para un tío que fue 100% chulería.

Los tres/cuatro minutos por tema hizo que estos se fueran sucediendo rápidamente, pero entre canción y canción, hubo tiempo para que los asistentes utilizaran las cervezas como pretexto para chapurrear con la banda un inglés que bien podría haber pasado por slang británico.

Bailes y empujones a partes iguales, que algunos cámaras aprovechamos para descansar de nuestro trabajo y unimos fervientemente a la fiesta. En un abrir y cerrar de ojos, el show llegó a la mitad y tras corear el célebre estribillo Warhead Warhead Warhead!!, llegaron otros temazos como Stranglehold y C.I.D;  éste último estaba siendo ya muy solicitado incluso desde los inicios de la actuación.

UK Subs se retiraron unos minutos para volver arremetiendo con el incendiario New York State Police, corte reivindicativo de puño alzado. El vocalista aprovechó la peculiaridad de este tema para dar voz a los asistentes. Ésta fue una de los canciones que sirvieron para dar por concluido el show de los británicos, a quienes todavía les quedaban tres fechas más por el resto de España.

Poco más de una hora de actuación que pasó como un suspiro, y es que cuando alguien lo está pasando de puta madre, ya se sabe…Finalizado el concierto, tuve la oportunidad de hablar con Jet, el guitarrista, quien lejos de la imagen de tipo duro que tiene encima de las tablas, es una persona completamente afable y hasta en cierta medida, tímida.

Una vez pasada la vorágine de la noche, cuando uno asiste a un concierto de un grupo tan mítico, puede hacerse dos reflexiones: una de carácter nostálgico, preguntándose si será ésta la última vez vaya a ver a los genuinos UK Subs y otra valorativa; apreciando la suerte que ha tenido de ver a una de las bandas que impulsaron el punk. Los libros, los documentales, los archivos de la época y hasta la propia discografía nunca pueden ser comparables a lo que es vivir una experiencia de este tipo en primera persona. El recuerdo de los sonidos, de la gente, las sensaciones vividas…la memoria resulta frágil y paradójicamente olvidadiza, pero lo que uno siempre recordará es haber asistido a una pedazo de la historia del Rock’N’Roll en su manifestación más pura.

 



REPORTAJE PABLO

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