La superioridad rara vez está anclada a un carácter innato dentro del panorama musical. La ardua labranza de una senda personal es algo fundamental a la hora de posicionarse como una referencia…y los brasileños Krisiun conocen mejor que nadie el precio de dicha grandeza. Más de 20 años nos separan de sus inicios, siendo imposible definir a día de hoy las bases del Death Metal sin pasar por su escarpado terreno. Y no es ninguna novedad que Sudamérica es una fuente inagotable de nuevas y grandes propuestas que de manera natural se integran en los muchos géneros que diariamente analizamos…pero lo cierto es que a estos monstruos hay que darles de comer aparte.

Tres años sin tener material desde aquel demoledor Southern Storm, un periodo de silencio que finalmente culmina en una nueva entrega que rompe los cánones de la brutalidad, marcada por una producción notable que Andy Classen lideró en el Stage One Studio. Necesario es remarcar a su vez el impresionante trabajo artístico de Toshihiro Egawa, que tras haber colaborado con formaciones de la talla de Suicide Silence, Devourment o Dying Fetus nos ofrece una verdadera obra de arte que evoca con sumo realismo la perdición traída por estos mensajeros del Infierno…

El soberbio choque entre el panorama acústico del maestro Marcello Caminha y la avasallante distorsión marca la eclosión de The Will to Potency, consolidado a partir del imponente avance de un riff que no cesa de acelerarse hasta partirnos en dos la columna. El agresivo empleo de los pedales por parte de Max establece una sólida base sobre la cuál surgen desde poderosos blast beats hasta tipologías más pesadas cercanas al Groove, acompañadas de manera constante por los acelerados punteos del segundo de los hermanos Kolesne. Moyses lleva a cabo un despliegue notable de influencias, que cubren con exactitud las más diversas variantes del Death: solos deliciosos enmarcados en los más ásperos planteamientos que el género puede ofrecer.

Igual de portentoso resulta la apertura de Blood of Lions, un tema que arrasa despiadadamente el campo de batalla liderado por los guturales de Alex. Su estructura se articula a partir de un llamativo riff desacelerado que va dando lugar a un espacio sofocante que nos aplasta a través de una gruesa línea de bajo sincronizada con el bombardeo de caja y pedales. Con un formidable ritmo marcado por las insaciables ansias de Max, The Great Execution se alza mediante con suma contundencia tal que una marcha militar que arrasa con todo a su paso. Un tema que continúa la tónica calmada de los brasileños, desarrollándose en su seno una serie de punteos frenéticos que bien recuerdan al todopoderoso Kerry King.

Con Descending Abomination llega el momento de destrozar la pared a cabezazos: es sin duda uno de los cortes más brillantes y asimilables de este trabajo. Con un riff que inmediatamente queda marcado a fuego en la memoria, se sirve de unas bases cercanas al Groove para plantear su estructura, que cara al final se vuelve suma y gloriosamente inestable. En la misma línea de brutalidad, The Extremist nace a partir de una locura de ataques que está a segundos de fundir los parches de la batería, respirando más adelante con unos arreglos de guitarra ensortijados que cara al final acaban por despertar la bestia interior. La dureza con la que el corte va despertando a partir de su fase media es verdaderamente remarcable, consolidando un avance doloroso que nos mutila las piernas en su baño de sangre.

The Sword of Orion marca con exactitud un alto en el camino, con una abertura más clásica marcada por guitarras limpias, proseguidas por la alimentada distorsión que una vez más genera bucles que van aumentando la tensión progresivamente. Un tema que en un primer momento recuerda al anterior Descending Abomination, aglomerando las propuestas anteriores de una forma mucho más completa. La introducción de las guitarras acústicas en forma de guiño con el inicio del disco son desde luego un acierto, dado que intensifican el dramatismo creado por la caótica conjunción de su última fase…como podréis comprobar, el tema más versátil de este octavo trabajo de las bestias de Ijuí.

En cuanto suenan los primeros segundos de Violentia Gladiatore muchos de nosotros sabemos que estamos ante el diamante en bruto de esta grandísima ejecución. Una obra maestra construída a partir de la más pura velocidad, siendo una tormenta de balas que no cesan de perforarnos el cráneo. Posteriormente se conjuga en un riff de intensidad inferior, que para nada pierde contundencia, tejiendo la línea de bajo una amplia base sobre la cuál Moyses hace verdaderos estragos melódicos. La recuperación de la intensidad segundos más adelante, y el tremendo final se unen con otro de los momentos más impactantes de trabajo: la intro de Rise and Confront. Construída a partir de la pesada maquinaria del bajo y los pedales, va abriendo el campo a un excelente planteamiento de riffs que evocan las referencias más clásicas del Death Metal…un derroche absoluto de desequilibrio mental agudizado por los berridos de ultratumba de Camargo, que sin titubear se impone como verdugo en medio de esta caza de almas.

Cuando habíamos pensado que estaba todo hecho, Extinção en Massa nos arranca las venas de un tirón, tratándose de una propuesta englobada en el más puro Grindcore de la mano de Joao Gordo, vocalista de Ratos de Porão. Desde luego uno de los tantos indicativos de la polivalencia de los brasileños, que demuestran no tener límites compositivos. Y como podéis imaginar: el final de este trabajo es impresionante a más no poder. Shadows of Betrayal se abre con la imagen de una horda sedienta de muerte que avanza con decisión hacia nosotros, haciendo acople de uno de los recursos más notables de su propuesta: el sabio tratamiento rítmico de Max Kolesne, amo y señor de toda locura habida y por haber en la mente de los hombres. Acompañado por los afilados punteos de su hermano, plantean en cuestión de minutos las bases del perfecto apocalisis en donde no dejan de resonar los gritos de perdición de Camargo, que continúa sin abandonar su negro estandarte.

Según parece un crítico jamás ha de glorificar una obra hasta los extremos, pues no es propio de su condición…sin embargo nosotros una vez más mandamos a tomar por culo la silla de una patada, y nos ponemos en pié ante un trabajo soberbio e insuperable que sin lugar a duda merece estar en toda estantería. Caballeros: esto es un puto manual en cuestiones de evolución para el Death Metal.

Krisiun - The Great Execution

 

The Great Execution

1. The Will To Potency
2. Blood of Lions
3. The Great Execution
4. Descending Abomination
5. The Extremist
6. The Sword of Orion
7. Violentia Gladiatore
8. Rise and Confront
9. Extinção en Massa
10. Shadows of Betrayal

Artista: Krisiun

Alex Camargo – Bajo y Voces
Max Kolesne – Batería
Moyses Kolesne – Guitarras

 

Género: Death Metal

Fecha de lanzamiento: 31 de octubre de 2011

Origen: Brasil

Discográfica: Century Media