En los últimos años, la comunidad del Pogresivo se ha consolidado como una de las apuestas más prolíferas en lo que al panorama del Rock y el Metal refiere. La enorme diversificación de estilos y las múltiples fusiones cuidadosamente tejidas en su seno, le convierten en un género en constante expansión dotado de calidad, genialidad y tradición. En medio de la vorágine de material promocional que golpea las puertas de nuestra redacción cada día, una propuesta en concreto se abrió paso con firmeza: hablamos de Pigeon Toe, un proyecto formado en 2008 por dos vocalistas, guitarrista y hermanos llamados Marsn y Hanson, en consonancia con Fear My Thoughts, Backslide y Mongouse. Con su alineación completada por Norman Lonhard (Triptykon), Ben Krahl (Final Kings) y Patrick Hagmann (ex- Fear My Thoughts), los alemanes lanzan este mes de abril su primer trabajo de larga duración. Con un sonido encauzado dentro del espectro Progresivo, lejos de apostar por un derroche de maestría en la ejecución se centran en la creación enigmáticos esquemas compositivos por los que se filtra una doble componente vocal simplemente irresistible.

En este maravilloso tratamiento de la voz se hace una apuesta clara por la variedad en el abanico de melodías, siendo los juegos corales de Marsn y Hanson la clave de su mágico resultado. Con esto, se emplean registros que van de la más cristalina entonación, pasando por tramos más rasgados que en último término desembocan en los rabiosos guturales que dan inicio a The Man With The Cat que perfectamente podemos asociar de forma discreta al panorama del Death Metal Progresivo.

Haciendo hincapié en la vertiente compositiva, la articulación de ritmos abruptos y el constante choque de estructuras desiguales harán de temas como The Chase una verdadera delicia para los amantes del Progresivo. Un sólido tratamiento que aprovecha al máximo las posibilidades de su género, sin la necesidad de rozar los límites de terrenos afines como puede ser el Psicodélico o el Avant-Garde. La apertura de horizontes es completa con la llegada de A Broken Man, un corte que de señalar como mi favorito por su infinita versatilidad: una limpia sutura de retazos geniales en su individualidad y e insuperables al ser aplicados al conjunto. Pasados sus primeros minutos de tratamiento Progresivo, se filtra a través de una serie de riffs Melódicos recibiendo incluso unas tímidas pinceladas electrónicas, y coronado en todo momento por las líneas de bajo de Ben Krahl se presenta como el diamante en bruto de este alucinógeno plástico cercano a los 48 minutos.

Como podréis apreciar, Pigeon Toe saca total partido de sus espacios acústicos, cuidadosamente conjugados con los arreglos limpios con los que Martin, Hans y Patrick nos deleitan de manera constante. Qué decir de temas como la inicial The First Perception, el inciso instrumental de The Cave o la embriagadora Second Try. En torno a este último exponente cabe retonar el tratamiento de las voces: jugueteando con la estética del Post-Rock, este tema propicia el marco ideal para que los hermanos Fischer expandan su aportación vocal más apasionada.

Las distorsiones juegan su papel a través de pesados bloques estructurales que dan sentido al abultado conjunto, presentando momentos álgidos de puro infarto como sucede en la polifacética Sneak. Un tema esencial para vislumbrar la genialidad de este The First Perception: su espasmódico riff inicial, dotado de un sonido cercano al Stoner Psicodélico, eclosiona en un grandioso punteo acelerado que acaba por degradarse en un cristalino pase de distorsiones dilatadas y harmonizadas por un discreto piano que se pierde en fondo.

Como es de esperar, los temas instrumentales (predominantes en el tercio final del álbum) son un espacio de total experimentación en los que predomina el papel de las 6 cuerdas envueltas en suaves distorsiones y arreglos limpios. Este último tramo se inicia con la dinámica The Crooked Path, que con una base prácticamente Funk hace relucir al máximo el binomio guitarra-bajo mientras Norman Lonhard pone sobre la mesa lo mejor de su clínico desarrollo. Aunque sin duda, su impecable labor con las baquetas alcanza todo su esplendor a través de The First Perception…un tema palpitante que recoge en su fisionomía algunos detalles verdaderamente deliciosos del tratamiento rítmico de Norman.

La primera parte de The Wizard ofrece a Hagmann la oportunidad de crear un sinuoso espectro en la neblina a través de sus sintetizadores, proporcionando The Flashback una genial culminación cuya apertura discurre a través del inesperado sonido del banjo. Una de las alternativas más polifacéticas y estrepitosas de la formación, trabajándose con una mayor selección de instrumentos que poco a poco se pierden en un pesado final construido a través de las bases del Doom…

En líneas generales, este trabajo se presenta como una propuesta fresca y accesible para cualquier tipo de oyente que quiera enfrentarse a ella. Hilado con una genialidad desbordante, The First Perception guarda en su interior una gran cantidad de influencias inmediatas mediante las cuáles Pigeon Toe configura su propia identidad haciendo gala de una naturalidad apabullante. Avalada por la excelente labor en cuestiones de producción, la creatividad de este álbum dará una buena sacudida al panorama del Progresivo internacional…

The First Perception

1. The First Perception
2. The Chase
3. Sneak
4. The Cave
5. The Man with the Cat
6. A Broken Man
7. Second Try
8. The Crooked Path
9. The Wizard pt. 1
10. The Wizard pt. 2
11. The Flashback

 

Artista:Pigeon Toe

Martin Fischer (Marsn) – Guitar/Vocals
Hans Fischer (Hanson) – Guitar/Vocals
Norman Lonhard – Drums
Patrick Hagmann – Guitar/Synths
Ben Krahl – Bass

 

Género: Progressive Rock/Metal

Fecha de lanzamiento: 30 de abril de 2012

Origen: Alemania

Discográfica: Lifeforce Records