El concierto del pasado 5 de Noviembre en la Rock City de Almácera (Valencia) fue una muestra de como las bandas han de saber desenvolverse y demostrar lo que valen de igual forma ante diez o ante mil personas, y es que ya lo dijo un grande que a pesar de todos las inclemencias que se presenten, “el show debe continuar”.

Dentro de la gira del Kaiowas Tour 2011, dos de las últimas incorporaciones del sello, Crisix y The Eyes presentaban material nuevo junto a los locales VX . A pesar de lo atractivo del cartel , pocos fueron los que se dieron cita aquella noche pero muchos de ellos saldrían satisfechos pues la puesta en escena no adoleció para nada y las bandas dieron toda una lección de profesionalidad.

Los primeros en abrir boca fueron los valencianos con nombre de arma química, VX, quienes con todo listo en el escenario se mostraban reticentes a comenzar la actuación a la espera de una mejor entrada, cosa que no iba a ocurrir. Así dieron comienzo a la noche con Asalto, de su EP Contraataque, habiendo sido sin embargo Holocaust Musical de 2010 la base fundamental del setlist de la noche. Tema tras tema, la intensidad aumentaba y Loof, el cantante, animaba constantemente a un público demasiado distante pero al que yo creo que al final consiguieron llevarse al bolsillo enarbolando literalmente la bandera del Speed Metal con temas como Speed Maniacs y Nueva Speed.

Con un ritmo muy marcado y los detalles a la guitarra de Lechu, uno de los más activos de la actuación, dio comienzo el particular viaje al infierno con La Gola de L’Infern, un auténtica rareza al tratarse de thrash metal en valenciano. A estas alturas, los cruces de brazos  iban siendo sustituidos por algún que otro headbanging y el público, sobretodo joven, se acercaban ya a las primeras filas para ensordecerse con los baffles.

Para terminar más caña todavía, primero con Patada en la Boca, un tema dedicado a todos aquellos que nos tocan los cojones, y finalmente cerraron con el peleón Rude Thrash mientras insistían encarecidamente que aguardáramos porque lo que venía a  continuación merecía la pena, y vaya si lo mereció. VX se retiraban y era el momento de hacer una corta pausa para reponer fuerzas y revisar el material registrado.


Un tanto raro fue el comienzo de Crisix, casi sin percatarme, sonó la instumental A.S.F.H y como un poseído acudí a la primera fila para ser testigo con todo lujo de detalles de los Juli, Marc y compañía.

Ya desde el primer Ultra Thrash, la predisposición del grupo fue total, derrochando energía a cada bombo, fraseo y gutural. Lo de Juli, el cantante, fue para darle de comer aparte, consolidándose como un verdadero showman, entrando en el escenario como si ni hubiera un mañana, yendo de aquí a allá, saltando desde el set de batería y conviertiendo a su pie de micro en un pobre títere.

Tras este primer single de su reciente disco, The Menace, Javi, el batería engrasó la maquinaria con Internal Pollution que desató los instintos más thrashmetaleros entre el público. Los moshings pits y moshings circles eran la coreografía perfecta para temas como Holy Punishment y Dead by the Fistful of Violence.

A continuación, un recurso que siempre viene bien para ganarse al público cuando la banda todavia no ha adquirido suficiente notoriedad; los componentes se intercambiaron los instumentos pasando Busi a la voz para interpretar la medley Hit the Lights/Antisocial llevando la deliria de los más clásicos del lugar.

Los catalanes estaban dando lo mejor de sí y ninguno de los miembros adoleció de estatismo en el escenario durante toda la noche, más bien todo lo contrario. Para colmo, aún tenían reservada alguna que otra sorpresa…

Con el final de Brutal Gadget nos enseñaron que la música además de algo serio también puede ser divertido y que las maracas pueden aparecer en el lugar más inhóspito. Rumba en el escenario y risas entre los asistentes y como ginda, ¡un encargado de merchandising disfrazado de Super Mario!.

La actuación llegaba al final pero no querían despedirse sin más y aún tenían otro as más guardado en la manga cuando, durante Electric Possession, dos encapuchados simulando unos verdugos trajeron una silla eléctrica desde la que Juli, entre espeluznantes gritos y aspavientos, daba el broche de oro a unos Crisix que para mí fueron lo mejor de la noche, sin desmerecer para nada al resto de bandas.

El cambio de banda también supuso cambio de escenografía ya que para la actuación de The Eyes montaron unas tarimas sobre la parte frontal del escenario.

Redemption fue el tema elegido para abrir fuego, de corte más melódico pero sin perder un ápice de la brutalidad que caracteriza al Death Metal, con un Jordi vomitando versos desde lo alto de su trono logrando una posición privilegiada sobre sus víctimas. Víctimas de la barbarie de temas como  Grey Light y Jail Invaders.

A los flancos, rodeados de un mar de pedales, Wero y Edgar creaban ese manto sonoro caótico que sumergía sin remedio en el más absoluto descontrol. Alguna foto por aquí y por allá y ha seguir disfrutando del concierto entre mamporrazo limpio. Sí, éramos pocos pero  creo que recojo el sentir general si digo que nos lo pasamos de puta madre y es que la banda mostró una total conexión con el público, bromeando en catalán y animando a que se acercaran sin temor.

Marea Negra, Chants from the Ashes, la mayoría temas de su último Hold your Axes Rip thir Guns, que se ofrecía junto a camisetas y demás merchandising junto a los billares en la parte lateral del escenario. Los elementos lumínicos también jugaron a favor de conformar la dantesca ambientación que transcurría entre paisajes de total oscuridad y tonos rojos. Entre los haces de luz, la figura de un Jordi retorciéndose para sacar los más viscerales guturales. Magnífica su actuación haciendo valer su condición de referente en el escenario saltando de tarima en tarima y animando a algún que otro wall of death de los que los miembros de Crisix salieron maltrechos.

Entre temas de sus anteriores trabajos, Wake Up Steel, corte más accesible pero que no se desvincula del resto de material y que el público coreó gustoso. El ambiente era ya de colegeo y la gente se lo estaba pasando en grande con los miembros de Crisix y VX disfrutando también de la actuación. Para coronar la noche, Die to Rise hizo exprimir las últimas gotas de sudor de unos The Eyes que en poco menos de una hora  afilaron armas sobre el escenario.

Y de esa forma terminó la velada, ahora tocaba relajarse en la barra, charlar con las bandas y pasarse por la zona de merchandising para pescar algún que otro CD. Con la gira del Kaiowas Tour 2011 se cerraba  así un ciclo de dos semanas de puro thrash/death en la Rock City. No puedo ocultar mi frustración por la falta de público y seguro que en los párrafos anteriores lo habréis notado, pero yo creo que la noche merecía de una sala más abarrotada. Sea com fuere, seguro que se presentarán más oportunidades y entonces sí, la sala mostrará un aspecto de lujo.