Gran gira la que paso hace apenas dos semanas por nuestro país, toda una delicia para los amantes del power metal progresivo, y es que el paso de Symphony X por la península, acompañados de otros dos grandes grupos como son Pagan’s Mind y DGM, resultaba más que atractiva para cualquier fan de este estilo, que encontraba más de un motivo en estos conciertos para asistir.

Desgraciadamente, no pudimos llegar a la sala demasiado pronto, por lo que nos perdimos al completo la actuación de los italianos DGM, llegando justo para el show de Pagan’s Mind. Comenzaron con los tres primeros temas de su más reciente album, Contact, Eyes of Fire e Intermission, para continuar después con su anterior trabajo, a cargo de God’s Equation y United Alliance. Se notaba al grupo pletórico, y estaba disfrutando muchisimo, ya que sus caras de felicidad así lo mostraban, y no era para menos, la sala estaba abarrotada de gente que no paró un momento de saltar y corear sus canciones brazos en alto. A continuación, dieron otro pasa atras en su carrera para regalarnos Coming Home, que fue incréible, para acto seguido retomar su último disco con Walk Away in Silence. El punto final llegó con Through Osiris’ Eyes, y el público ovacionó a la banda de una manera espectacular.

La sala ya estaba completa, todo el mundo esperaba con ganas el plato fuerte de la noche, y es que había muchas ganas de ver a los americanos, y más aún después del gran disco que han sacado, y que venían presentando. Poco más tarde de las diez de la noche, hicieron su aparición en el escenario Symphony X, sumergidos en una espesa neblina, creando un ambiente misterioso, a la vez que comenzaban los primeros acordes de Iconoclast, tema homónimo y primero del nuevo trabajo, al cual le sucedieron The End of Innocence, Dehumanized y Bastards of the Machine, inicio igual que en dicho disco. El sonido no fue todo lo bueno que se hubiera querido, sonando bien a ratos, y otros embarullandose bastante, aunque en lineas generales era aceptable. El público estaba enfervorecido, se nota que les gustaba el nuevo material de la banda que sobre el escenario estaba dándolo todo. Continuaron con nuevos temas, aunque ya con orden alterado, como fueron Electric Messiah y When All is Lost. Russell Allen estaba encantadisimo, y agradecio a todos la asistencia, con unas palabras que sonaban bastante sinceras.

Siguieron con más material nuevo, sobrepasando el ecuador del concierto con Children of a Faceless God y Heretic, con las que dieron por concluida la presentación del nuevo trabajo (del cual sólo les faltaron dos para tocarlo íntegro). A continuación, como ya es típico, bromeo acerca del calor que hacia y que aquello era infernal, para dar paso al magistral tema Inferno (Unleash the Fire), del gran disco The Odissey, que enloqueció (aún más) a un público completamente entregado y disfrutando lo que no está escrito. Pero aún tenian cuerda para rato, y todos los presentes lo agradecimos, ya que con semejante fiesta montada, pocas ganas había de parar. Siguieron con Of Sins and Shadows, tras la cual se ausentaron un momento del escenario, al que regresaron reclamados por el respetable. Entrabamos en la recta final del concierto, y eso se notaba en la potencia, con un Eve of Seduction que sonó apabullante. Continuaron con Serpent’s Kiss y dieron carpetazo con Set the World on Fire (the Lie of Lies) con la cual tódos nos desgañitamos y cubrimos de aplausos al grupo, que culminó perfectamente una actuación sobresaliente, con unas ganas y un saber estar dignos de mención, y es que las huestes de Romeo y Allen nunca defraudan en directo. Estan en un gran momento, completamente en forma y con una presencia impresionante. Desde luego, una de las giras del año, de esas que quedan en el recuerdo durante mucho tiempo.