http://breathlesssleep.files.wordpress.com/2011/01/slash.jpg?w=198

Bueno…momento de dar veredicto sobre un buen taco de hojas (al menos para mí que soy un lector renegado y rezagado), que sin duda me proporcionaron unos muy buenos ratos esta pasada semana.

Slash presentó su autobiografía, la cual hay que comentar que está ‘cerrada’ en 2007,  pero hasta ocutubre de 2010 no se asomó por las librerías traducida al castellano. Es muy recomendable la lectura de alguno de sus fragmentos en inglés (ni que decir su totalidad) ya que como todo, las cosas tienen mucho más jugo en su versión original. Es especialmente tronchante leer las anécdotas del peludo contadas con sus propias palabras…todo es muy bestia, y recién salido de su boca es para partirse el culo.

Ese justamente es el ‘gancho’ para la venta de un libro que en su portada afirma “Puede parecer excesivo…pero eso no significa que no sucediera”. A la vista de ello, miles de fans de la nueva generación se avalanzarán sobre el título para  estudiar más de cerca aquel cliché de Sexo, Drogas y Rock N’ Roll, los más curiosos lo destriparán en busca de los trapos sucios con Axl Rose…y los más aficionados sólo querrán saber un poco más de su ídolo. Amén por ello.

El pan nuestro de cada día son las drogas, personificadas en la heroína (también citada como White Horse) y el alcohol (el cual comparte sitio con el speed, la coca e incluso pastillas de prescripción médica…). Con el telón de fondo ya plantado, se comienza con una historia temprana de su vida contada con tal naturalidad que resulta cautivante desde la primera página. En el caso de Slash, la niñez dice mucho de sí mismo y la perspectiva que otorgan los años convierten su relato en un eje sobre el cual gira en torno el resto de la historia…no en vano el consumo de alcohol y hierba empiezan a la ¿tierna? edad de 12 años.

Seguidamente se pasa a la etapa pre-Guns, que a mi parecer es la más jugosa y repleta de anécdotas cojonudas que te hacen darte cuenta de lo que cambió el mundo en cuestión de 20 años…es como otra realidad, un universo paralelo que resulta imposible concebir como predecesor delo que nos rodea hoy por hoy. A partir de la formación del grupo, la cosa empieza a tintarse con los reproches a Axl…lo cual a veces roza el tedio intentando escudarse en el ya gastado “Pero es mi versión, la que él pueda tener es igual de válida”. Aquellos que decidimos acercarnos a Slash, o a cualquiera de los demás integrantes originales, sabemos a lo que nos atenemos. Sin embargo por momentos uno llega a sentir realmente que no sólo hay millones de cabos desatados, sino que tambien queman por debajo de la piel como el primer día…

Pasado el torbellino de problemas surgidos de la gira mundial del Use Your Illusion y llegada su separación definitiva del grupo, se centra en un periodo sumamente autodestructivo, en donde siquiera el respeto al matrimonio o a la paternidad se hace patente en su personalidad…

Seguidamente, la formación de Velvet Revolver, cerrando el libro con el augurio de una carrera prometedora (que recordemos que lleva parada desde hace tiempo por el abandono de Scott) y una abstención maravillosa que lo alza como gran padre y marido (¿?). Es muy curioso…ya que la introducción está basada en un pseudo-reflexión sobre las drogas, la totalidad del libro está plagada de barbaridades que provocarían el infarto y posterior encuentro con Dios de cualquier cristiano debidamente educado, y cuando llega el final…en cuestión de 30 páginas digamos, todo cambia radicalmente. Para Slash la paternidad es como la piedra angular,aunque algunos momentos antes comentaba como se chutaba pastillas licuadas y pasadas de heroína sintética en un bater de las Vegas…con sus hijos ya nacidos.

Es un poco bochornoso que acabando la carrera de Guns uno mire el taco de hojas por leer y diga: JODER QUEDAN 50 PÁGINAS NADA MÁS??? Y efectivamente…hay una cantidad de reflexión y retrocesos a lo sucedido en la última etapa del grupo que resulta abrumadora respecto a lo escueto que es su relato de los hechos posteriores. El libro no sólo acota la etapa de Velvet, sino que además se les pone de cojonudos para arriba, siendo el final como una gran estatua dorada de los 5 integrantes brillando en medio de un parque en donde los niños y las madres juegan sin preocuparse de que un yonki venga a molestarles…porque eso es cosa del pasado verdad?

No soy padre…pero el final apoteósico y repentino de alguien que intenta rehabilitarse millones y millones de veces sin conseguirlo, rendido en último término a los pies de una familia feliz que 50 páginas atrás se trataba como un tópico…es muy frío, o realmente está muy mal compensado.

Lo cierto es que la primera mitad del libro es verdaderamente interesante, y a un servidor le arrancó sonrisas de cuajo durante horas y horas. El relato en primera persona de toda aquella locura, de todo ese dencontrol…es cínico y a su vez espectacular. La dicotomía se complementa con una cantidad enorme de detalles, anécdotras y opiniones sobre el universo Guns N’ Roses (que como bien dice, es el unico grupo en la historia del Rock que consiguió tanto en tan poco tiempo)…lo cual es en conjunto un cóctel explosivo. Es plausible su reflexión acerca del sonido y motivación inicial del grupo, alegando que la fuerza del Appetite y el Lies no hubiese sido posible sin la presecia de Steven Adler e Izzy…y tengo que reconocer que el elogio a la fuerza juvenil y al carisma de ‘Popcorn’ me alegróde sobremanera, dado que le considero como uno de los músicos más carismáticos que vi sobre un escenario.

Revisando un poco los pareceres acerca del libro, encontré bastantes incomodados por la ‘chulería’ del guitarrista al desmerecer grupos del circuito de Los Angeles, así como la crudeza con la que evalúa el trabajo y los conciertos de sus contemporáneos…todo lo cual tiene justificación desde las primeras páginas, en donde explica su rechazo a la falacia del Glam. Asimismo…este hombre es el padre de una generación entera de chavales que crecimos intentando imitarlo, acaso se le puede reprochar que tenga los cojones para decir lo que quiera?

Como balance final, es muy interesante comprobar como alguien que iconicamiente es perfecto, en la intimidad resulta inseguro, sensible y muy incapaz de cuidar aquellas cosas que son ireemplazables en esta vida. Es muy chocante como nos presenta la autodestrucción más masiva mediante excusas tan humanas, tan aplicables a nosotros mismos, que podemos llegar a entender el porqué de todo aquello. Cuando cierras la contratapa te quedas con esa sensación de haber conocido a un tio absolutamente rebelde y enfermo…y a su vez tan enfermo sentimentalmente, tan cercano al colapso, que no te explicas como puede seguir entre nosotros.

Más que la típica autobiografía de los excesos…y lejos de ser un ejemplo de vida, es un grito al mundo diciendo: aquí están los resultados, y estoy orgulloso de todo lo que hay sobre la mesa. Sin embargo es dificil contrastar esa típica pregunta que el mismo Buenafuente le hizo de: tu te lo has pasado bien en la vida, verdad Slash? con todo el dolor, desventuras y fracasos que sufrió…y se buscó.

Esa sensación agridulce que muestra que los grandes discos, las formaciones épicas y los himnos absolutos vienen de la mano de los más oscuros hábitos….se te mete en el cuerpo y llegas a preguntarte: y ahora qué? (a lo cual siempre contesto: ahora nosotros).

Cada uno sabrá como integrar este relato en su vida, ya que tiene algo único, y es que puede ser leído, interpretado y asimilado desde varios puntos…aquellos que guardan los vestigios de una gran era y ahora cambian pañales pueden difrutar de igual forma de este testimonio como lo hará una mente enferma y alocada que pide acción por los escenarios…es la paradoja de como alguien tan particular como Slash puede ser venerado y compartido por un púbico prácticamente universal…

Un ejemplo de ello es su último trabajo, el único que no compré de su discografía, en donde incluye artistas como al exhuberante Fergie, cuya colaboración culminó en un video que a diferencia de la propia canción, es cojonudo:

Efectivamente, se le pueden criticar varias cosas…: si Axl hubiese querido hacer Rock Industrial le hubiese seguido, pero no éramos compañeros…es un tanto contradictorio que alguien tan chapado a la antigua según el resto alcanze esas cotas de ‘adaptación’…

Lo cierto es que, aparte las diferencias, hoy más que nunca tengo que darle gracias por haber aparecido en mi vida y en la de muchos más…porque sin él probablemente muchos no hubiésemos palpado jamás esta cultura que nos cobija y nos da voz.

Me quedo con esé título y con esa gran cancion que te definen como ejemplo pertetuo: Always On The Run…