Cualquier buen doomster tendrá noción del oscuro culto que se rinde en Estados Unidos al género…allá donde se consolidaron sus bases con formaciones capaces de llevarnos al infarto en un solo acople. Desde la década de los 70 los norteamericanos han hecho una aplicación exquisita de las bases heredades del viejo continente, práctica que hasta el día de hoy tiene repercusión dentro y fuera de los límites del Underground. Una puntualización necesaria, dado que en muchas ocasiones las carencias en la promoción y distribución del material limitan de manera drástica sus posibilidades.

Más allá del aura ocultista que muchos percibimos en las primeras tomas de contacto con el género, el Doom es una propuesta al alcance de todos y tanto es así que etiquetas tan reconocidas como Relapse Records hacen una fuerte apuesta por él. Sello discográfico que por sí mismo ha sabido alzarse como sinónimo de garantía, aglomerando un buen listado de títulos imprescindibles para todo adepto a lo ‘poco convencional’. En estos términos se presenta Serpentine Path, formación que tuvo su origen el pasado 2011 entre Nueva York y New Jersey, y en cuyas tripas se remueven algunos viejos conocidos del panorama.

La leyenda de Electric Wizard se manifiesta a través de su ex-bajista, fundador, y ahora guitarrista Tim Bagshaw, acompañado por antiguos miembros de los ya extintos Unearthly Trance…entre ellos Ryan Lipynsky, el magnífico vocalista de los blackers The Howling Wind (antes denominados Drifting Collision, bajo la forma de un proyecto en solitario). Algunos de vosotros ya estaréis saboreando la espesa miel que emana de sus entrañas, y es que con esta presentación cualquiera se echa las manos a la cabeza.

La ecuación final da como resultado un regurgitante Doom que por definición tienta los límites del Death Metal, un género que actúa como nexo para la enorme cantidad de matices derivados de la trayectoria personal de sus 6 integrantes. Pero sin duda hemos de ir más alla de la suma de sus factores individuales, ya que Serpentine Path es un fruto con tintes muy personales que difícilmente responde a la condición de ‘supergrupo’. Qué mejor seña de identidad que la desoladora portada realizada por Orion Landau, la cuál retiene el espíritu de la obra de Zdzisław Beksiński como bien afirmaban en una entrevista previa su lanzamiento.

Haciendo una breve reseña de sus aspectos técnicos hay una clara evolución respecto de su anterior single Erebus (2012, Parasitic Records), un lanzamiento puramente Underground que difícilmente hubiera podido distinguirse de no ser por las mejoras en la producción que presenta esta nueva entrega. La obra que nos concierne ha sido grabada y mezclada por su bajista Jay Newman en The Humanless Compound (donde ya trabajó con las bandas locales Villains y Bury The Child bajo el nombre de Wolfmaster).

Compositivamente este larga duración también simboliza un paso adelante para la banda, apostándose por una fórmula enriquecida en la que podemos distinguir sonidos de ambiente perfectamente conjugados con la dureza de su sonido original. Temas como el anticipado Crotalus Horridus Horridus o su inicial Arrows  son una buena muestra de continuidad con su primer lanzamiento, sobresaliendo los guturales de Lipynsky y las insufribles descargas de Bagshaw en las guitarras. Por su parte los riffs presentan un tratamiento más dinámico en contraste con Electric Wizard, haciendo acopio de una distorsión más apagada que fácilmente podremos asociar al Death Metal.

Otro síntoma de cercanía al género es el tratamiento que Darren Verni hace en la batería a través de una perspectiva poco habitual, que a su manera logra romper las ataduras del Doom. Por supuesto cuenta con temas suspendidos en un suave letargo que casi tientan al Drone como es el caso de Only a Monolith Remains o Beyond the Dawn of Time, habiendo arranques mucho más despiadados de entre los que destaca Aphelion con su majestuoso trabajo en las seis cuerdas cercano por momentos al Old School. A título personal he de destacar Bats Amongst Heathens como la piedra en bruto del álbum: una enferma simbiosis entre cuerdas vocales, percusión clínica y pesadas líneas de bajo proporcionadas Newman.

En líneas generales, Serpentine Path es la clave para aquellos que busquen una obra diferente dentro de las pobladas fronteras del Doom, y en su interior podréis encontrar lo mejor de una gran producción con el corazón del Underground latiendo entre sus desgastadas costillas…

 

1. Arrows
2. Crotalus Horridus Horridus
3. Bats Amongst Heathens
4. Beyond the Dawn of Time
5. Obsoletion
6. Aphelion
7. Compendium of Suffering
8. Only a Monolith Remains

Serpentine Path – Serpentine Path

Género: Doom/Death Metal

Lanzamiento: 11 de septiembre de 2012

Origen: Estados Unidos

Discográfica: Relapse Records