Menuda telaraña de ideas que han conseguido facturar los Enslaved. Siguiendo los derroteros que se estilan en el metal de última generación, arrojan sobre nosotros un millón de influencias sin dejarnos tiempo a decir ni mu. Cultura musical como para refundar algún viejo estilo, gancho suficiente como para cazar algún nuevo seguidor y la inequívoca sensación de que, sus posibilidades, aun no se han mostrado por completo.

Por encima de cualquier consideración técnica que puedas imaginarte, lo más gratificante continúa siendo lo bien que conservan el espíritu de sus inicios. Poco tiene que ver a simple vista este nuevo trabajo, con aquel legendario Frost. Han pasado muchos años desde aquella gesta y aun a día de hoy, la esencia vikinga continua siendo la base de todo. En un plano mucho más onírico, más reflexivo por definirlo de alguna manera, continúan dejando bien claro que su alma pertenece a las gélidas tierras Noruegas. Los vikingos de corazón puede que se hagan mayores, pero nunca dejan de ser vikingos.

Trenzando sin dificultad un Black Metal bien pulido, Enslaved se las apañan para integrar una y otra vez los ecos progresivos de los setenta de una manera absolutamente natural. Es en este punto donde a más de uno le asaltaran las inevitables comparaciones con Opeth. Parece lógico pensar que ambas bandas, beben de fuentes similares pero he de decir que, mientras los de Akerfeldt han terminado por soltar amarras con su pasado, el caso que nos ocupa aquí es diametralmente opuesto. Los autores de RIITIIR en ningún momento terminan por dar la espalda a su legado. Las voces raspadas están en perfecto equilibrio con las limpias, los tiempos se alternan sin que las partes lentas terminen por prevalecer, todo esta medido al milímetro.

Ya desde el ampuloso inicio que presenta el trabajo, es fácil percatarse de la enormidad que plantean estos noruegos. Más de nueve minutos que discurren entre lo Black y lo progresivo, como si ambos estilos hubiesen sido inventados para sonar a dúo. Un millón de matices girando en torno a un pesadísimo ritmo que envuelve toda la pieza en la más absoluta solemnidad. El microcosmos que generan Enslaved es, en definitiva, el propio de quienes tienen en la curiosidad a su mejor aliada. Una constante necesidad por notar como tus latidos cambian de ritmo a cada minuto, una agradable sensación similar a la que se siente cuando sabes a donde vas a llegar, pero no tienes ni zorra idea, en que forma o manera lo acabaras haciendo. La cascada de conjuros que escupe Grutle Kjellson, va llevando el peso de los cortes al tiempo que Herbrand Larsen, pone el contrapunto emotivo. El resto de instrumentos van a su ritmo, sin preocuparse demasiado por quien es el que este cantando en cada momento, sabedores de que notas hay que tocar para crear congoja. Sin permitirse tantas concesiones a la melodía como en su día dejaron grabadas en Vertebrae, pero sin dejar de resultar accesibles dentro de su propia burbuja.

Una vez que el disco ha dado unas cuantas vueltas en el reproductor, es cuando podemos comenzar a subrayar algún que otro tema. No se trata esta de una obra en la que primen los singles. El conjunto de temas esta pensado para ser digerido en su totalidad, como un buen libro que solo desvela su desenlace cuando cae la última pagina.

Se podría citar la espectacular demostración de estilo que supone Storm Of Memories, el impagable estribillo que adorna Death In Th Eye Of Dawn o la épica que destila Veilburner, pero de todas las maneras, me acabaría quedando corto. Demasiados momentos brillantes como para resumirlos en unas pocas líneas.

Siendo puntilloso y sin mucho más que contaros al respecto, os emplazaría a que escucharais el cuarto corte de este trabajo. Se llama Roots Of The Mountain y es una muestra bastante inequívoca de cuales son las armas con las que cuenta esta gente. Imagino que su atronador inicio echara para atrás a quienes no simpaticen con el Black pero a buen seguro que, cuando los minutos comiencen a correr, pocos serán los que no encuentren una explicación al puñado de elogios que he desperdigado a lo largo de esta crítica. No se si me he dejado alguno, pero lo cierto es que Enslaved, se los merecen todos.

1. Thoughts like Hammers
2. Death In The Eyes Of Dawn
3. Veilburner
4. Roots Of The Mountain
5. Riitiir
6. Materal
7. Storm Of Memories
8. Forsaken

Enslaved – RIITIIR

Género: Black Progresivo/Viking Metal

Lanzamiento: 28 de Septiembre de 2012

Origen: Noruega

Discográfica: Nuclear Blast