Sin duda, la noche pintaba muy bien. La cantidad de metalheads congregados en la puerta daba testimonio de las ganas que había de conciertos así por estos lares. Acostumbrados como estamos a un par de conciertos anuales a lo sumo de grandes bandas, un concierto de 3 grandes bandas de golpe con otro a las 2 semanas (Korpiklaani y TrollfesT) era una noticia demasiado buena para ser cierta. Así que había que aprovechar y dejarse el dinero para nuestro chute de metal en vena. Tras ver salir a todas las bandas por la única puerta que había, firmando autógrafos y haciéndose alguna que otra foto, con sorprendente puntualidad entramos a la sala y comenzó la fiesta con Scar of the Sun.

Este quinteto griego sorprendió enormemente con un estilo único, a caballo entre el death melódico de estilo sueco, el doom moderno y el progresivo, dando como resultado un sonido muy coherente e interesante. Mención especial al batería, que animaba a todos simplemente con sus caras y gestos, disfrutando cada golpe. Sin dejar de lado la calidad tanto de la voz (aunque con pocos guturales para mi gusto) como de la guitarra solista, que a pesar de tocar pocos solos, éstos eran de una calidad considerable. Buena sensación y sobre todo, mucha originalidad para comenzar la jornada.

Siguieron a Scar of The Sun los noruegos Communic. Este trío de metal progresivo dio un toque especial a la noche: desde el primer minuto, su batería, Tor Atle Endersen, nos dejó anonadados con su increíble habilidad, así como el cantante, Oddleif Stensland, nos marcó tocando la guitarra tan bien y cantando a ese nivel al mismo tiempo. Interpretaron un set bastante corto, debido a la cantidad de grupos que tocaban, convirtiendo aquello más en un pequeño festival que en un concierto. Personalmente, la potentísima y cristalina voz de Oddleif me cautivaba a cada momento, así como la impresionante labor coral junto al bajista, Erik Mortensen. Siendo solo tres, se marcaron un concierto impresionante. Un grupazo más a tener en cuenta a partir de ahora.

Tras el muy buen sabor de boca que nos dejó Communic, era hora de disfrutar de una buena dosis de Viking/Pagan Metal con los dioses vikingos Týr. Se olía su llegada gracias a los entusiastas fans vestidos al más puro estilo vikingo, con sus túnicas raídas atadas con cinturón de cuero grueso y sus colgantes con el Mjolnir, el martillo de Thor. Provenientes de las islas Feroe, este cuarteto de bárbaros nos ofrecieron cerca de una hora del mejor metal pagano, con pegadizas melodías, coros que te erizan los pelos de la nuca y una labor guitarrística intachable (el cantante llevaba una guitarra con 27 trastes). Y digo bárbaros, porque más de uno se había pasado una cantidad considerable de horas levantando pesas. Este tipo de gente que la ves y piensas: “Me tengo que apuntar a un gimnasio pero ya“.

Bromas aparte, mantuvieron al público activo con temas como Sinklars Visa, canción con una labor coral inicial magnífica, Hail to The Hammer (con su divertido momento en el que todos los fans levantaban sus colgantes del Mjolnir, incluso alguno lo llevaba tatuado) y su, en mi opinión tema estrella, Hold the Heathen Hammer High. No puedes permanecer quieto cuando suena su característica melodía inicial.

En su contra decir que, salvo el bajista, Gunnar, el resto no se movieron demasiado. En realidad, en parte fue debido a que André puso su batería cubierta para tocarla sólo él, obligando a los demás grupos a montar una segunda batería delante limitando el espacio en el escenario. No obstante, tampoco dieron la sensación de estar disfrutando con el concierto, sensación que sí que dio el cantante de Communic, por ejemplo. Achaquémoslo a que las giras son duras y no siempre se puede estar al 100%.

El momento álgido de la noche llegó de la mano de los alemanes Rage. Hacía casi 20 años que no se pasaban por tierras valencianas y eso se notó en la afluencia del público, la sala estaba a rebosar. Con la intro House Wins fueron apareciendo por el escenario los miembros de la banda dando paso a Twenty One donde el público enloqueció con la intro vocal de Peavy Wagner que sonó de una manera espectacular a parte del gran solo de Victor Smolski que en mi humilde opinión considero uno de los mejores de este último trabajo.

Tras tocar un par de temas de 21 cayó una de la primeras sorpresas de la noche, una gran y aclamada Paint The Devil On The Wall de su disco Welcome To The Other Side (2001). Tras esta pequeño “respiro” el trío siguió presentado temas nuevos y uno de ellos Serial Killer sonó como una apisonadora. Peavy se entregó totalmente a la furia de sus guturales y el público comenzó a formar pogos a diestro y siniestro, un tema que gana muchísimo en directo. Con el público totalmente entregando finalizó la primera parte del show dedicada a 21 dando paso a temas más antiguos de la banda como fueron The Crawling Chaos (que tristemente sólo tocaron este tema del Black In Mind) o Light Into The Darkness donde Peavy tuvo un par de problemillas en el estribillo.

El primer momento orquestal llegó de la mano de No Regrets del Speak Of The Dead, la cual sonó brutalísima y es que Smolski no escatima en recursos para componer grandes obras como ésta. Acto seguido tocaron Unity, único tema instrumental de la noche donde una vez más Smolski nos volvió a dejar sin palabras y pudimos comprobar de primera mano el virtuosismo que rebosa en sus manos. La última mención a 21 fue con el tema Eternally al cual subió al escenario Oddleif Stensland de la banda Communic para colaborar en las voces al igual que hace en el LP. Refuge fue otro gran tema que rescataron del olvido seguida de Great Old Ones con la cual desaparecieron del escenario.

Y justo aquí es cuando llegó el momento mágico de la noche con las primeras notas de la también orquestal Empty Hollow de su anterior trabajo Strings To A Web. Una canción que parece que por méritos propios ha conseguido hacerse un hueco entre sus temas clásicos. Como intermedio musical André Hilgers comenzó a tocar los reconocidos ritmos de We’re No Gonna Take It de los míticos Twisted Sister que para sorpresa de ellos no se esperaban que toda la sala cantará la típica “Huevos Con Aceite” dejando a Peavy desternillándose de la risa.

Como colofón final a una gran noche tocaron de bises Don’t Fear The Winter y Soundchaser cerrando de una gran manera la velada y siendo un gran alivio para André que estaba reventado. Cómo última anécdota recordar que Smolski nos quiso engañar a todos tocando las primeras notas de Higher Than The Sky, lástima que al final no la decidieran tocar…

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