Han pasado tres años desde que, en 2008, Opeth sacara a la luz su Watershed. Ya desde hace tiempo, los suecos empezaron a tomar un camino diferente, pasando del death metal progresivo con el que empezaron, y que podemos apreciar en discos como Orchid, Morningrise o My Arms, Your Hearse a definirse por un estilo que iba dejando atrás el tinte más extremo para definirse más en el área progresiva del metal.

Pero es ahora, con este Heritage, cuando Opeth ha dado el cambio más notable, pegando una considerable vuelta de tuerca en su carrera. En palabras del mismo Akerfeldt: “No nos importan las opiniones ajenas, si los fans del death metal no pueden soportar esto, es su problema”. Además, reconoce estar cansado del metal extremo, ya desde los 90, diciendo que desde que tenía 20 años ha querido grabar este tipo de disco.

Ya la portada hizo de anuncio ante el cambio que Heritage supondría. Un árbol con los rostros de los componentes en su copa, y a los pies del mismo, calaveras caídas. Esto simboliza el crecimiento de Opeth, un cambio.

Se trata de un álbum de 57 minutos, que ha sido mezclado en 5.1, y producido por Steven Wilson (Porcupine Tree, Blackfield).

Durante toda la escucha, se me vienen a la cabeza bandas como King Crimson, Black Sabbath, Pink Floyd, Jethro Tull, Deep Purple y Rainbow. Sin duda alguna, todo el disco está impregnado por sonido más puro años ’70 y un ambiente jazz innegable. A lo largo del disco no escuchamos ninguna voz gutural, de aquellas que se gastaba Mikael, se trata de voces limpias al estilo del Damnation, de 2003.

Heritage se encarga de abrir las puertas del álbum que lleva su nombre. Se trata de un corte instrumental, una melodía de teclado, que sigue una línea de tiempo lento. Un tema muy breve, a modo de introducción, de tan sólo dos minutos, algo poco común en la banda. No se asemeja a otros temas instrumentales pasados, este más bien nos recuerda a compositores contemporáneos del tipo Ludovico Einaudi, nada relacionado con el mundo del metal.

Es el momento de The Devil’s Orchad, con una apertura de lo más progresiva, con un riff rápido que de repente se detiene por unos segundos, dando paso al mismo riff, el cual abre paso al resto del tema. Podemos apreciar un teclado de fondo, que me recuerda a los sintetizadores de los años 70, es un tema que rememora el rock progresivo de grupos como King Crimson. La batería, muy jazzera, sin dejar de recordarnos a los Opeth de siempre, marca el inicio de las voces. No dejan de recordarme al Damnation, limpias, suaves, y con esa música estilo jazz que se mezclaba entre las guitarras. Me recuerda por momentos al Metropolis Part I de Dream Theater, concretamente llegando al final del tema. Un corte de algo más de seis minutos, fusiona completamente el jazz con ese rock progresivo.

I Feel The Dark no llegó a convencerme en la primera escucha. Es un tema que me pareció demasiado lineal, calmado, al estilo Opeth en el Damnation o en las partes lentas del Blackwater Park, pero nada nuevo que los suecos hayan hecho ya.

Haciendo honor a su nombre, Slither entra en juego. Y digo esto, porque desde el primer segundo parece “deslizarse” por nuestros oídos. La banda compuso este tema en memoria de Ronnie James Dio. Sin apenas cabos comunes con el resto de composiciones del grupo, este tema resulta cuanto menos curioso.

Nepenthe empieza bajo una atmósfera relajada, psicodélica, que va conduciéndonos a esa melodía progresiva que se respira durante todo el disco. Puede decirse que incluso hay algunos cambios en esa melodía, algo que te hará permanecer atento durante todo el tema para ver qué será lo próximo, creando un ambiente misterioso. Uno de los cortes claves del trabajo. Magnífico.

Häxprocess, otro tema de carácter ambiental, incorpora una trabajada guitarra acústica. Un corte bastante agradable, en el que se mezclan bastante bien las voces limpias con los teclados atmosféricos y la batería estilo jazz.

La curiosa Famine comienza calmada, introduciendo algunos elementos folklóricos con teclado. Sin conexión aparente, la canción se vuelve progresiva como temas anteriores, donde podemos disfrutar de pasajes interesantes de batería, sonidos de flauta, piano y mellotrones. La mezcla de la voz con efectos y los teclados hacen de este tema todo un tributo a las bandas de rock progresivo de los setenta.

The Lines in My Hand es el tema más heavy de todo el álbum, aunque sigue siendo más suave si lo comparamos con los inicios de la banda. Una vez más se mezclan sonidos de lo más progresivos y psicodélicos con guitarras acústicas y algunos pasajes más dinámicos de bajo.

El penúltimo corte, Folklore, me recuerda, esta vez sí, a la esencia del Damnation, sobre todo en el sonido de la guitarra. El progresivo no deja de palparse en el ambiente, eso sí, se mezcla cuidadosamente con esas atmósferas que venimos escuchando durante todo el álbum.

La instrumental Narrow of the Earth se encarga de cerrar el álbum, con una guitarra acústica de lo más trabajada.

Sin duda alguna el estilo impuesto en este álbum es el progresivo de los 70, algo que venía haciéndose patente desde hace algunos discos, pero en este de forma mucho más notable. Opeth parece querer hacer de este Heritage un reflejo de la post psicodelia y los primeros tiempos del rock progresivo.

Durante todo el disco no dejamos de escuchar  interludios de carácter folk, rotos por cambios repentinos de ritmo, lo cual supone el principal cambio respecto a los trabajos anteriores de Opeth: la continuidad estructural, que quizá se eche algo de menos, ya que tan pronto escuchamos toques folkies, jazzeros, como más a lo rock progresivo o psicodélico. Un disco que requiere más de una escucha para adentrarnos en esta aventura que han decidido emprender, ya que se aleja de los inicios del grupo, pero es, en esencia, muy jugoso y con muchos detalles que descubrir.

 

 

Heritage

1. Heritage
2. The Devil’s Orchad
3. I Feel The Dark
4. Slither
5. Nepenthe
6. Häxprocess
7. Famine
8. The Lines in My Hand
9. Folklore
10. Marrow of the Earth

 

Artista: Opeth

Mikael Akerfeldt– Voces, Guitarras
Fredik Akesson – Guitarra
Martin Méndez – Bajo
Martin Axenrot – Batería
Per Wiberg – Teclados

 

Género: Progressive Metal/Progressive Rock

Fecha de lanzamiento: 14 de Septiembre de 2011

Origen: Suecia

Sello discográfico: Roadrunners Records