CRONICA LEO

No podemos negar que estos últimos días la gran mayoría los hemos pasado contando los segundos que quedaban para ver a Napalm Death en tierras valencianas. Cierto es que no resulta demasiado complicado cruzarse con los británicos, sobre todo gracias a su participación activa en festivales de todo el globo…aunque una sala es una sala, y qué mejor escenario que la Rock City para dar rienda suelta a su poderío.

Lamentablemente la noche no estuvo excenta de polémica, y es que al parecer el público es cada vez menos receptivo ante la normativa de del recinto…difícil que no se levantaran los ánimos con prácticamente todas las entradas vendidas y la sala hasta arriba de personal. Sin embargo, dentro del plano musical el resultado fue óptimo: ya sabréis que su nombre es sinónimo de calidad acústica y sus paredes encierran todo un referente en el Metal valenciano.

Por su parte, el cartel era de lo más apetecible y mientras llevábamos a cabo la entrevista con Gruesome Stuff Relish salían a escena sus primeros exponentes (y puede que para muchos la gran incógnita de la noche). Skill To Kill poco a poco han ido labrando su camino en la escena local a base de perseverancia y buen hacer: y es que incluso lo más tradicionales podrán encontrar puntos dulces en su propuesta Deathcore. Su presencia fue un punto de equilibrio para el diverso público que aglomera Napalm Death, tratándose de una noche pensanda tanto para el disfrute de la ‘vieja armada’ como del público más abierto de horizontes.

Curiosa la cara que se nos quedó cuando en los últimos temas nos echamos a hacer las fotos y escuchamos a David: según teníamos entendido su voz no pasaba por su mejor día y el resultado era inmejorable. Aquellos que hayáis escuchado The Game tendréis muy claro su potencial, habiendo sabido defenderlo a capa y espada encima de las tablas. La sección instrumental tampoco defraudó al buen público que se acercó desde primera hora al recinto, salvando los gustos personales nadie podrá decir que Skill To Kill no se dejó la piel en el escenario…y qué mejor muestra de humildad que los varios y sentidos agradecimientos que nos hicieron antes de partir.

Una propuesta muy a tener en cuenta en el futuro, más ahora que han sabido ganarse un lugar escena local. Dicen que nunca es tarde para las segundas oportunidades, y aquellos que os hayáis quedado con incertidumbre podéis conocer su trabajo a través de las perspectivas que ofrecen su último (e increíble) videoclip correspondiente al tema No Fears, y cómo no ese último álbum de estudio cuya descarga está disponible a través de este enlace.

 

Los que no necesitan presentación ningún tipo, al menos para muchas de las bestias pardas que de tanto en tanto quedamos sueltas por la ciudad, son Gruesome Stuff Relish. Entre risas nos presentaban sus excusas por tardar 12 años en visitarnos, y ya iba siendo hora de poder disfrutar de su Goregrind por estos lares. Los asturianos llegaban con su último plástico debajo del brazo…como sabéis Sempiternal Death Grind (reseñado en este enlace) está recién salido del horno y el resultado es oro en paño para los más enfermos de la casa.

Afincados en F.D.A. Rekotz están viviendo una merecida fase de crecimiento, y con el material del disco rondando por sus mentes desde hace más de dos años por fin llegó el momento de sacarlo a la carretera. El festín de restos humanos quedaba inaugurado con el compilado de 2001 Last Men In Gore, empleando Zombie Creeping Flesh y Broken Gravestone como pistoletazo de salida. Santiago marcaba el paso una seguridad abrumante, sacándole el máximo partido posible a unos guturales que tal vez podrían señalarse como el punto flaco de su arranque (hasta la llegada de Psychoslasher, donde la cosa empezó a tomar forma).

Una vez presentado su Horror Rises From The Tomb era el momento de dar chance a su más reciente trabajo mediante la enferma A Date With Fulci, tema con el que pudimos sacudir a gusto las vértebras. Para nuestra sorpresa Teenage Giallo Grind se abríó paso entre el montón de entrañas con Spaghetti Terror (Is Pretty Cool), uno de esos tantos temas de la banda que hasta el más ajeno al panorama puede disfrutar a lo bestia (no sin perder algún miembro por el camino).

El pit por esas horas ya estaba caliente, y entre los muchos resbalones que podían verse Noel y los suyos seguían echando leña al fuego con Enchanted Bodies y Became A Zombie que obligaba al personal a desabrocharse algunos botones más de la camisa para no caer presos del sofoco. La sensación de bochorno se hacía patente y con algunos temas más del dominante Horror Rises From The Tomb tocaban el final de una actuación que además de entretenida resultó sumamente ilustrativa en tanto a su discografía. El tiempo hará justicia, y no dudamos que en sus próxima visita serán muchos más los que se hagan resonar sus coros de  ultratumba.

 

En el parón previo a la entrada de Napalm Death la cosa empezaba a dificultarse en torno al acceso de la sala, el calor empujaba a la gran mayoría a buscar algo de aire en la abultada terraza y otros tantos nos amuchábamos el cualquier rincón para echar las caladas de rigor. No hay mal que por bien no venga, y ese frío del carajo que nos tocó pasar ayudó a regular la temperatura…en menos de 10 minutos la sala se iba a convertir en una carnicería y más nos convenía entrar despejados.

Atrincherados en el lateral derecho del escenario nos situamos al borde del mismo para ver el comienzo de la actuación de la leyenda de Birmingham, con un inicio marcado por los fallos del bajo de Shane (desde nuestra perspectiva podemos aseguraros que se cagó varias veces en todo lo que menea…tantos años a las espaldas evidentemente te llevan a ser de lo más exigente con los tuyos). Una vez pasado Errors In The Signals Barney echó unas cuantas ojeadas a la situación y con toda la tranquilidad del mundo se marcaron un Everyday Pox sin bajo que nos hizo saltar los empastes.

Poco a poco hacían acto de presencia las buenas vibraciones que su Utilitarian recogió en los medios especializados de todo el planeta (reseñado en nuestra web a través de este enlace), con algunos guiños a Enemy of the Music Business y The Code Is Red… Long Live the Code en este tramo inicial que culminó con la llegada de The Wolf I Feed (el cuál como sabréis fue aprovechado para la realización de su último videoclip). A sabiendas de que se trataba de la penúltima fecha de su gira hubiéramos justificado cualquier achaque de cansancio en la formación, pero la realidad fue consecuente con su grandeza: Greenway estaba totalmente fuera de sí mientras Embury y Harris hacían chorrear sangre a los mástiles desde sus respectivas posiciones.

Por fin asomaba la cabeza From Enslavement to Obliteration, y el binomio Practice What You PreachLucid Fairytale nos sirvió de excusa para dejar la cámara a buen recaudo y lanzarnos como animales al círculo central. Desde allí escuchamos cómo se desataba On The Brink Of Extinction y la llegada de su Harmony Corruption con la inconfundible If The Truth Be Known seguida de Suffer The Children…dos joyas de su fase más Death que a más de uno nos dejaron las costillas echas polvo, aprovechadas a su vez por Barney para manifestar su repudio a la violencia. Los rumores que nos habían llegado de la excelente actuación de Herrera en Madrid eran muy ciertos, un verdadero despropósito lo que se estaba cociendo al fondo del escenario mientras los bordes del mismo veían saltar un cuerpo tras otro hacia el público.

La mítica cover de Dead Kennedys Nazi Punks Fuck Off resonaba mientras algunos empezábamos la lucha por la surpervivencia en medio de un suelo que parecía escupir sudores, volando cómo no los clásicos vasos de birra (esos que más que refrescar te dejan oliendo a rancio para toda la noche). A pesar de su relevancia, Smear Campaign no tuvo representación en su setlist, estructurándose los coros alrededor de Scum a través de su tema homónimo, The Kill, Siege of Power y por supuesto You Suffer dándole así el golpe de gracia a un público que pocos minutos salía en manada para recuperar el aliento.

En líneas generales, una velada única en la que pudimos ver al gran monumento del Grindcore rindiendo al 100% de sus capacidades, disfrutando a su vez de lo mejor del Under nacional y de una de las mejores propuestas que la nuevas generaciones pueden ofrecernos. El resto de aprecicaciones sobran: ya que al fin y al cabo, lo que queda es la música…salud y hasta la próxima Bastard@s!

 

REPORTAJE LEO

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