Por cuestiones de trabajo, el pasado viernes 29 sólo pude estar por la XY hasta el final de Malevolent Creation. Por ello, en consideración con Guilles de Rais y Thanatosis, vamos a ceñir la crítica a los norteamericanos no sin antes señalar la entrega de Reincarnation y la brutalidad en bandeja de Altar of Sin.

Caían la tarde, y por segunda vez en este ajetreado abril estábamos en las proximidades de la Sala XY llenando de litronas la mesa. Como siempre, los primeros en llegar y los primeros en encontrarnos el panorama: un concierto de flamenco improvisado dentro del bar que nos hacía salir a todos a la terraza bajo el lema de ‘qué cojones me estás contando’. Cantaor, bailaor, guitarrista y su puta madre estaban dale que te pego a las palmicas en medio del bar mientras los integrantes de Malevolent Creation se sentaban detrás de los parabanes para echarse la cena. Luego preguntan por qué los de fuera piensan que España es flamenco, toros y sevillanas…y ciertamente es un panorama algo insalubre para ser metalhead, pero ahí estábamos todos haciendo honores a una de las formaciones más míticas del Death Metal internacional.

El ambiente dentro de la sala era bastante similar al que se respiraba el pasado 12 de abril: pocas almas, dispersas y arrinconadas contra los cuatro costados. Para el momento que Gus Rios entraba a montar la batería, algunos ya nos dispusimos cerca del escenario a echar una ojeada. Entre gritos de ánimo y pedidos anticipados de púa, Gio Geraca se empezaba a probar su guitarra seguido por Phil Fasciana. Brovar, el bajista sustituto para completar la gira europera, se dejaba ver junto con Brett Hoffmann que desde su primer paso en el escenario desprendió un buen rollo absoluto entre los integrantes.

La prueba de sonido se cohesionó automáticamente con el arranque del concierto, sin dar lugar a introducción ni gilipolleces: los cabrones entraron a matar y no dieron respiro hasta vernos rendidos. Hoffmann adoptaba su pose característica, apoyándose las palmas sobre las rodillas mientras los primeros mosh pits se arremolinaban en el centro de la sala. Contra el escenario, los cuellos sufrían una tortura constante a la vez que los puños se alzaban rabiosos y los guturales recorrían el recinto en medio de una tenue luz rojiza que bañaba de forma las 5 siluetas. Los chupitos empezaban a correr y Fasciana los tragaba a medias mientras volvía a su posición en el ala derecha.

El sonido era absolutamente destructivo, tanto que la actuación se alzó en un plano completamente diferente y lejano que perfectamente se correspondía con una actuación ante 10.000 personas. La energía brotaba sin control de los floridenses, lo cual dejó más que claro como se deben hacer las cosas independientemente de la cantidad y la calidad de público que tengas a tus pies. Rios destripó cínicamente la batería, con un brillo espectacular acentuado por el agresivo crujir de las guitarras. El bestial baño de sangre repasó obras tan magníficas como brutales, entre las cuales se encontraban los renombrados The Ten Commandments y Retribution.

Su nuevo trabajo, Invidious Dominion, también tuvo un lugar de la mano de la caótica United Hate que resquebrajó los cimientos en su enferma embestida; así como Malevolent Creation generó un descontrol instantáneo traducido en golpes y alaridos desgarradores enfocados en la figura imponente de Brett que no daba respiro ni por un sólo instante. Su desmedida maestría se midió con su constante agradecimiento, chocando un sinfín de puños que le honorificaban ante la soberbia actuación…

De forma rápida, Malevolent Creation abandonaba el escenario dejando atrás un mes cargado de Death Metal en estado puro, en donde el crudo sonido de Suecia con Entombed y Grave como exponentes colisionó con la ola venida de los Estados Unidos liderada por los incombustibles Obituary. Los buenos ratos y las anécdotas recorrieron la XY y la Durango, con una crew que se entregó de lleno a los visitantes respondiendo fielmente a las tres citas.  Desde ya, nuestro agradecimiento por el esfuerzo realizado por la Warpig Agency, Pentagram Productions y Canibal Show; y sobre todo a vosotros, que habéis estado a pié de cañón demostrando que Valencia merece estar al nivel del resto en materia de conciertos internacionales.

Ahora un apretón de tuercas hasta la llegada del verano, que trae grandes festivales en el panorama internacional y algunas propuestas interesantes para la península. Poco más, buena semana y a seguir la marcha hermanos!