Tres meses fue el corto tramo que tuvimos que recorrer hasta poder abrazar una vez más la obra de Neige…un nuevo exponente en su carrera que lleva marcado el signo de un periodo creativo personal que está siendo verdaderamente cautivante. No voy a negar que mis ilusiones estaban volcadas ciegamente en este álbum…y es que la sensación de una posible evolución exponencial en el sonido de Alcest me recorrió el cuerpo cuando por fin pude saborear la estela que en octubre Lantlôs dejó a su paso con aquel maravilloso Agape

Aquellos que poseen el don de la genialidad cuentan con un ágil proceso de maduración: y un año fue más que suficiente para que estos maestros del alma integraran en su esencia la dulce poesía evocada por los rincones de París que ahora les acogen. El pálido cuadro de unos fugaces instantes que caen en las grietas del tiempo se enmarca en un trágico sentido que juega a su vez con la ternura y la inocencia hechas melodía…Alcest se despoja de la aterciopelada y cristalina piel que recubría Écailles de Lune para adentrarse en un plano de sentimientos contrastados y emociones colosales.

El amplio mapa de sensaciones con el que trabaja este álbum se expande ante nosotros con el lento avance de Autre Temps. La lírica que florece en su seno materializa a la perfección el pausado ritmo de lo natural, jugando con la dicotomía que existe entre la hermosura y la fatalidad de una vida que inevitablemente ha de terminar su curso. Por su parte, las pinceladas de arreglos limpios y la clara voz de Neige se van perdiendo en las saturadas distorsiones que elevan el tono grandilocuente de la composición; un conjunto enmarcado en el exquisito tratamiento rítmico de Winterhalter, que cara al final se torna fantástico.

La fuerza con la que golpea Là Où Naissent Les Couleurs Nouvelles detiene las palpitaciones por una milésima de segundo, articulada a partir de un pesado riff  del que emerge un embriagador punteo de carisma depresivo. El limpio trasfondo va cobrando ímpetu hasta erradicar en unos desgarradores guturales que expresan la nostálgica historia de aquél que no encuentra un lugar para sí mismo en este mundo. Una sensación frecuente y compleja, cuya agonía queda perfectamente plasmada a través del plano instrumental; desvaneciéndose más adelante en el enérgico desenlace (que una vez más goza de mi elogio en cuestiones rítmicas).

La homónima Les Voyages de L’Âme retoma por unos segundos la calma mediante un sentido punteo, destrozándose segundos más adelante ante un rígido bloque de saturación que simboliza las barreras físicas de esta ‘prisión de carne’ que nos retiene. El deseo de liberación construído por las suaves voces de fondo se ve apoyado por un cambio radical en el sonido, convertido ahora en una infinidad de destellos de luz que sacan lo mejor de la vertiente Shoegaze de los franceses. Dos minutos finales que trabajan con sensaciones opuestas, una pieza única articulada a partir de un leve silencio en su ecuador que marca la escisión entre la angustia y la ensoñación.

El viaje prosigue con Nous Sommes L’Emeraude que opta por seguir la senda marcada por su predecesor, realzando una vez más el ensortijado sonido del Shoegaze en combinación con unas cuidadas bases limpias. El avance y repetición cíclica de las bases de guitarra abren las puertas a la experimentación por parte de la percusión, la cuál se expresa con soltura en el frondoso entorno que la recubre. Analizando su sentido general, se recobra el tratamiento de lo natural como fuente de belleza y vía de purificación.

Un rotundo silencio nos arropa mientras las voces femeninas comienzan a expandir Beings of Light, cuyo conjunto estalla ante la descarga de energía que nos acomete segundos más adelante. Una pieza instrumental que integra los varios manantiales de inspiración del grupo, cuyo hilo conductor es en esta ocasión una nutrida base de Black plasmada en el incesante clamor de la batería. Un tramo cercano a los 6 minutos en el que sin duda nos vemos empujados a alzar la vista ante un grandioso firmamento que se ilumina ante nuestros ojos.

Adentrándonos en su último tercio, llega una verdadera joya nacida en las entrañas de este Les Voyages de L’Âme. Hablamos de Faiseurs de Mondes, una composición versátil como pocas que amalgama cotas insuperables de maestría compositiva. Sus primeros instantes están planteados a partir de bases simples, contagiadas de ese Shoegaze trágico y esperanzador a partes iguales; que más adelante, deriva en un dilatado periodo de calma. El derroche de pura magia e inocencia que acontece a partir de este punto nos devuelve a un estado prácticamente infantil, consiguiendo en tan sólo un minuto algo que la gran mayoría no serían capaces de evocar en un disco entero. La idea de creación que envuelve al magistral conjunto, cobra un nuevo significado cuando las agresivas bases finales le llevan a una titánica e irremediable destrucción.

El desolado espacio heredado por Havens se muestra oscuro y vacío mientras poco a poco el sonido de las guitarras limpias va brotando del dañado suelo…hasta la llegada de Summer’s glory, que nos dibuja una sonrisa a través de su cálido espíritu veraniego. Un tema eléctrico y sumamente positivo que va disminuyendo la intensidad con su avance hasta quedars tendido en torno al cuarto minuto, momento que marca la llegada de un final inminente en medio de un cúmulo de recuerdos. Poderosos destellos de luz rompen la quietud dejando ante nosotros una propuesta que definitivamente se aleja del Metal convencional, y que sin duda es esencial para dar sentido el conjunto…

Como podemos observar, el fuerte conceptual de este trabajo es la naturaleza: cuyo curso es narrado a través del propio mapa de emociones humanas. Doloroso en un primer momento, dibuja a través de un contorno de lágrimas la figura del soñador que todos y cada uno de nosotros guardamos en nuestro interior. Un angustiosa faceta destinada a aguardar algo que jamás llega, una salida que Alcest nos plantea cara al final como la definitiva separación entre cuerpo y mente. El vuelo del alma, la luz, la esperanza, el sol y la realización final entretejen tiernas metáforas sobre la muerte, recogidas en un suave paño de tonalidades limpias que se enfrascan en su sonido distintivo, en su magistral tratamiento…en su soberbia superioridad.

 

 

Les Voyages De L’Âme

1. Autre Temps
2. Là Où Naissent Les Couleurs Nouvelles
3. Les Voyages de L’Âme
4. Nous Sommes L’Emeraude
5. Beings of Light
6. Faiseurs de Mondes
7. Havens
8. Summer’s Glory

 

Artista: Alcest

Neige– Voces y resto de instrumentos
Winterhalter – Batería

Género: Black Metal/Shoegaze

Fecha de lanzamiento: 6 de enero de 2012

Origen: Francia

Discográfica: Prophecy Productions