Difícil ponerle introducción, ponerle cuatía el valor que supone para los fans tener por fin esto en nuestras manos, o encontrarle un buen final que lo resuma…es 100% Lemmy, y a tomar por culo.

Es interesante como los instantes previos uno se sienta con todos sus tópicos, historias de segunda e imaginaciones esperando verle en su más grande esplendor con una botella y un cigarrillo tras otro. Sin embargo se consigue una perspectiva espectacular, ocupándose de dejar desde un principio al mito en la cima y pasando al entramado mas visceral hasta tocar los puntos más bajos del artista…en eso se basa una autobiografía no?

Pues en este caso, por imposible que parezca, es un objetivo más que conseguido. Como arrancar a la apología más visible de la droga, el alcohol, las mujeres y el Rock N’ Roll de su eterna e inmensa faceta solemne y desinteresada? Al grano joder…como cuentas la historia de Lemmy más alla de la cortina de humo que él mismo crea a su alrededor? Es una cuestión simple el imaginar que toda esa barbarie esconde algo detrás, sin embargo el trabajo de Olliver y Orshoski no cae en un documento sentimental y autocompasivo del ‘pobre hombre que todo toca pero nada posee’.

Hay un elemento fundamental que lo cohesiona todo, y es la autenticidad. De hecho es algo que todos los participantes dicen de manera sistemática: no hay tío mas auténtico que Lemmy. Ahí está el secreto, y esto si que es una condición natural: los hay que nacen para mandar, los que nacen para ser mandados…y otros simplemente se dedican a hacer lo que les sale de la polla sin molestar al prójimo. Ahí está nuestro hombre.

Esto no va de pararse en sus emociones, ni de decir que es un tipo honrado, no va de contar cuanto speed se mete para aguantar la jornada o de evaluar los déficits personales que le llevan a un abuso de los vicios que abundan por el camino de nuestro señor…que cojones, es una hostoria de supervivencia. Probablemente el oyente de radio que le pregunta: cual es tu secreto para aguantar? se esperaba la pregunta más sentida del mundo. Error…es tan simple como un: no morir, ese es el secreto. Así de simple, así de llano…así de Lemmy.

La humildad que subyace de todo esto es magnífica, ya que por momentos no te explicas como el hombre que te enseñó todo lo malo de la vida puede ser tan humilde…pues así son las cosas, y no es ninguna novedad que en esta vida se llega más lejos siendo un poco persona que pisando la cabeza de los demás. Me quedo con esa declaración (que personalmente sentí como un golpe en la mitad de la sien) de Dave Grohl diciendo:

” A la mierda Keith Richads, a la mierda todos aquellos que sobrevivieron a los 60 y vuelan con jets privados, viven de su fama y follan supermodelos en los hoteles más caros de París. Mientras tanto, sabes que está haciendo Lemmy? Probablemente esté sentado tomando un whisky con coca y escribiendo un nuevo disco.

Eso se llama tener unos cojonazos como un tanque, ya que ninguna declaración podría decir tantísimo con tan poco. Es duro reconocer que los ‘dinosaurios’ son los que en cierto modo sustentan este negocio, ya que todos sabemos lo acotada que resulta la lista de artistas capaces de llenar un estadio…y si, quien quiere llenarlo si no estamos aquí para eso? Lo cierto es que la propia figura de Lemmy es un suspiro de humanidad en un entorno hostil en donde cada pisada se lleva un billete y cada billete es arrancado de la mano de 70 mil chavalines que se dejan la piel por pagar lo que no tienen para ver a una leyenda con andador y oxígeno metido por el culo encima de un escenario. Incluso la perspectiva más negra trae consigo una alternativa que deja algo de margen para respirar, levantarse y hacer las cosas como tocan…y el señor Kilmister es la nuestra.

Algún arrepentimiento? No…la vida es muy corta. Esa mirada que nos clava un segundo mas tarde lo dice todo…los gritos de fondo, las luces tenues, la marcha imponente hacia escenario…y todo vuelve a empezar:

We’re Motörhead And We Play Rock N’ Roll

Si algo tengo que agradecerle a esta vida es la oportunidad de haberle visto encima de un escenario. Better Motörhead Than Dead.