El pasado 19 de Junio me trasladé a Madrid para ver a los estadounidendes Lamb Of God, uno de los grupos más importantes del panorama actual y también de difíciles de ver por estas tierras (era su segunda visita al país). En un principio se anunció que iban a ser dos bandas teloneras las encargadas de abrir el show a los del estado de Virginia, pero al final sólo confirmaron a los catalanes The Eyes para las dos fechas previstas en España.

Cuando llegué a La Riviera el concierto de The Eyes ya había comenzado hacía rato por lo que sólo pude presenciar los últimos temas que estaban interpretando esta banda de death metal melódico. Escuché un Die To Rise que en directo me sonó muy raro debido a que los instrumentos no se distinguían con nitidez y se despidieron con Crucified Lie dando paso a los gritos del público que estaban deseando de ver a las estrellas principales de la noche.

Y con una puntualidad más que acentuada empezó a sonar una intro que precedió a Desolation que reventó la sala con su energía. Lamb Of God venía a presentar su nuevo trabajo Resolution, así que no se anduvieron con chiquitas y siguieron con otros de sus singles como es la magnífica Ghost Walking que con esa intro acústica y su posterior cambio hizo las delicias de un público que ya estaba totalmente entregado a los corderos.

Si la sala ya de por si estaba caliente aún subió más la temperatura con Walk With Me In Hell donde el juego de luces rojas le dio más dramatismo a esta apisonadora y donde el público empezó a disfrutar de la gran técnica que posee Mark Morton. Prosiguieron con Set To Fail, una canción que es muy jodida de tocar y que ellos daban la impresión que apenas les costaba, vuelvo a hacer hincapíe en la técnica de estos señores, ni un solo fallo durante el concierto.

Los de la costa este siguieron bombardeándonos con grandes temas como Now You’ve Got Something To Die For o una gran aclamada Ruin que los entremézclaban con temas de su último trabajo Resolution. Temas como The Undertow, donde el bajo John Campbell tiene más protagonismo (este hombre cada día que pasa me recuerda más al mago Saruman del Señor De Los Anillos) o The Number Six que extrañamente se la dedicaron a las mujeres que habían en la sala.

Omerta fue también bastante aplaudida, sobretodo con esa intro hablada de Randy Blythe que te preparan para una explosión de sonidos pesados y lentos. Casi sin darnos cuenta llegabamos casi al final del concierto con Laid To Rest que una vez ejecutada la banda se retiró para los consiguientes bises.

Comenzó a sonar la instrumental The Passing y como si de un propio inicio de un conciero se tratara volvieron a aparecer uno a uno para ejecutar In Your Words, un tema que con el paso del tiempo se ha convertido en un nuevo himno para los de Richmond. Para ir culminándo la noche nos invitaron a su Redneck donde toda la sala vibró al ritmo de las “motherfuckin invitations” que nos ofrecían.

Y como apocalipsis final nos hicieron viajar a los tiempos del New American Gospel con la tremendísima Black Label, donde Randy invitó al público madrileño a hacer un wall of death para posteriormente morir de dolor de cuello con los rapidísimos golpes de batería de Chris Adler.

Tras acabar tan apoteósico directo puedo decir que estuvieron a la altura, gozaron de un buen sonido (salvo las primeras canciones donde no se distinguían bien las guitarras y la voz de Randy) y donde nos hicieron disfrutan a base de su Pure American Metal. Esperamos que se animen a venir más porque lo merecen.