CRÍTICA QUARK

Un nuevo álbum de Hate Eternal siempre demuestra al mundo de los blast beats, riffs agresivos, voces potentes y toda esa pulida masterización, mezcla y producción. Que bandas noveles dentro del género, aún les falta mucho por mejorar en toda la combinación mencionada. Debido a que la respuesta reside solo en que, no todas las bandas extremas tienen a una de las mayores figuras del Death Metal en su alineación, además de ser el último estandarte de la apoteósica y maravillosa escena de Florida.

Siendo aquel que logra retratar a la perfección toda esa parafernalia inducida hacia lo agresivo y sin piedad que nos regalaron los añorados 90’s. Manteniéndose como una persona íntegra en su sonido y en su estilo de vida brutal a través de tantos años. Por ello, Erik Rutan regala al mundo un nuevo disco en estudio de muy buenas proporcionas llamado Infernus, con el cual solo recalca su presencia dominante e incomparable como uno de los máximos expositores del metal extremo actual.

Es así que Infernus es la nueva muestra clara del mejoramiento continuo y personal en lo que respecta a brutalidad, debido a que la intención de este disco es demostrar como Hate Eternal sigue imparable en su sonido personal; pero como siempre añadiéndole nuevos matices a su música que nutren a la banda disco tras disco. Para que su sonido crezca en su propio ambiente destructivo, agresivo y potente que nos tiene acostumbrados este pilar endemoniando del odio eterno hacia las copias paupérrimas del metal extremo.

Desde que salió su primer álbum Conquering The Throne, las caratulas de Hate Eternal siempre llamaron mi atención. Porque siempre retrataban perfectamente el sentido mítico hacia dioses antiguos y de dominación completa a este mundo, lo cual siempre estaba llevada de la mano con la inmensa bestialidad tras sus contextos rítmicos e inhumana percusión. Mostrando a través de Kings Of All Kings, I, Monarch, Fury & Flames, Phoenix Amongst The Ashes y este nuevo Infernus ediciones de lujo en las presentaciones de su arte gráfico y producción en físico. Que esta vez estuvo a cargo del vanagloriado Eliran Kantor (Acrania, Atheist, Evile, Sodom, Iced Earth, Incantation, Kataklysm, Testament, etc). Por ende, todas las ediciones de esta nueva producción tienen detalles personales para cada clase de coleccionista, por ejemplo:

  • La primera edición en cinta cuenta con 50 copias en negro y otras 50 copias en blanco.
  • Una segunda edición en cinta con todo el arte del disco en tamaño cinta.
  • La edición en vinilo cuenta con 5 ediciones en diferentes colores, y una de manera exclusiva que se reserva por medio solo del sello.
  • La edición limitada que contiene una caja, más páginas en el libreto (12 páginas), parche, una tarjeta para descargarse el disco a altísimo calidad y por ultimo una banderola del disco.

Por lo tanto, no estar contento con este nuevo disco en todas sus facetas y para toda clase de gustos. Representa que estas mal de la cabeza o simplemente estas en contra del mejoramiento personal de Hate Eternal y de su inmenso socio, que esta vez es Season Of Mist.

Infernus inicia con Locust Swarm, abriendo las puertas del infierno para que las guturaciones de Erik Rutan sean escuchadas en todos los confines del universo y esta vez a lado de las ostentosas maniobras extremas de J.J. Hrubovcak en la batería. Quien demuestra que la ausencia de sus pasados bateristas como Tim Yeung, Derek Roddy y Jade Simonetto no mellaron en lo nuevo de esta bestia inhumana y extrema de Hate Eternal. Además dentro de esta nueva faceta compositiva de Erik y compañía, el bajo de hace unos tres discos atrás tiene una predominación inmensa en todo el compendio de riffs, blast beats, growls. Obteniendo en las cuatro cuerdas, un trabajo sorprendente y dominante por parte de Chason Westmoreland.

A continuación se presenta en los parlantes The Stygian Deep, Pathogenic Apathy y Zealot, Crusader of War, canciones que fueron los primeros vestigios inhumanos de esta nueva abominación death metalera. Manteniendo ese origen incesante de riffs filosos y aceleración al máximo de todo ese compendio encandilador de una banda de la bahía de Florida. En algunos medios, las personas comenzaron a comentar lo nuevo de Hate Eternal y lo que esto representa para oídos extremos; pero por otro lado las personas comenzaron a darle de baja o crear esa negatividad clásica que produce un nuevo disco de una legendaria banda como lo es esta. Dejandose llevar más por el sentimiento añejo, que por el mejoramiento de esta misma; es así que, estas tres primeras degustaciones del odio eterno regresaron la esperanza en el metal extremo hecho en Estado Unidos, pateando el trasero hasta al mas incrédulo. Infiltrándose como siempre con su matiz personal y exagerado caldo de concentración repleto de brutalidad a través de un sin fin de ideas clásicas y retoques actuales, que brindan a la banda lo que hoy en día se necesita; furia y poder bajo la simplicidad de una persona que no necesita de más medios para ser conocido como el actual caballero que lleva en alto todo el peso de su escena y la de todo un estilo musical.

Así como el nombre lo dice, La Tempestad viene a ser uno de los temas más apabullantes de todo el disco y al mismo tiempo el más crudo en producción. Porque se denota claramente la intensidad de los golpes del baterista, sin la necesidad de estar afiliado a sonidos triggeristicos o de algún tipo de efecto. Es aquí que la producción y dosificación de arreglos técnicos en la batería de J.J. Hrubovcak hacen del disco algo inmensamente bruto y agradable de escuchar. Además que el nombre del tema es una de la mejores para tan abrupta canción, sin  misericordia y piedad, solo metal extremo al mango.

Dentro de tanta abominación musical, el tema homónimo del disco llega cuando más lo necesitabas. Siendo el tema que más ambientes contiene y el que mejores estructuras tiene, cortando con partes lentas y redobles taroleros toda la intensidad previa para prevenirte con un riff cuasi melódico que sigue a continuación de todo ese magistral solo de Erik a los tres minutos con cincuenta y ocho segundos . El cual abre la siguiente faceta del tema y es la más atrayente de todo el disco, porque en medio de riffs simples y batería que sirven de acompañante en todo esta nueva faceta de Hate Eternal. Luego con The Chosen One, tendrás lo que siempre esperaste de un nuevo disco de estos estadounidenses. Rapidez, brutalidad y pura abominación enfrascada en dos o máximo tres contextos musicales que son su sello de casa desde su segundo disco en estudio. Parando con dobles pedales al rojo vivo cada cuatro tempos y luego la banda te presenta los blast beats en la misma frecuencia de tempos, para cerrar la ceremonia tempestiva de esta bestia.

Order of the Arcane Scripture sigue pregonando su ferocidad y lado abominable de discos pasados como I, Monarch, donde retrata perfectamente ese ambiente saturante y enfermizo que caracterizo a ese disco y lo puso dentro de los mejores de su época. Como siempre la mixtura de dos guturaciones es lo que llama la atención al termino de los riffs afilados, luego las dosis aceleradas solo de doble pedal son la muestra clara que la banda no se olvida de los mosh extremos y walls of death para tocarlos en vivo.

Chaos Theory es otro de los temas que sigue las ultimas líneas musicales de Erik y compañía, entablando armonía entre ritmos cuasi técnicos y progresivos, los cuales inundan de una manera agradable los parlantes. Durante esta instancia cuasi de nuevas cosas, la nueva perspectiva que muestra este tema es la clásica de Hate Eternal; porque si comenzamos a investigar dentro de su propia discografía. Encontraremos siempre un tema distinto al resto y por así decirlo, llega a ser la carta de presentación dentro de un álbum abrupto y lleno de pura brutalidad cañera y de corte clásico.

Esto es lo malo, cuando un disco se pone intenso y pegajoso en todos sus temas, siempre tiene que llegar a su final y esta vez el comienza del fin se inicia con O’ Majestic Being, Hear My Call. Que sin ser la canción más interesante del disco, llega como un tren dejando su rastro para lo que siempre se espera de Hate Eternal, donde lo más importante es apisonar a todo los nuevos conceptos mediocres de extremidad. Recalcando con un solo majestuoso a los cuatro minutos con trece segundos, que así se deben de hacer las cosas en el mundo extremo y más aún si este ejemplo proviene de la mítica Florida.

Así que esperarse hasta el 21 de este mes para poder tener alguna copia de lujo, porque la mía ya esta separada!!!!..

 

Tracklist
1. Locust Swarm
2. The Stygian Deep
3. Pathogenic Apathy
4. La Tempestad
5. Infernus
6. The Chosen One
7. Zealot, Crusader of War
8. Order of the Arcane Scripture
9. Chaos Theory
10. O’ Majestic Being, Hear My Call

Hate Eternal – Infernus

Género: Death Metal

Origen: Estados Unidos

Lanzamiento: 21 de Agosto de 2015

Discográfica: Season Of Mist