Pues si, fue un fin de semana cargadito, pero nos mola la marcha y había que aprovechar tanto concierto. Y es que al día siguiente de que la gira de Samael pasará por la capital, era el turno de que los madrileños Hell’s Fire repartieran un poco de cera en su propia ciudad, presentando una vez más su disco debut, titulado Eleven Roads to Hell, que por cierto, es un trallazo al más puro estilo Pantera, con un regusto sureño tremendo, auto denominado Redneck Metal.

La cita tuvo lugar en la sala Kiss, ubicada en el barrio de Aluche, donde desde una hora antes del concierto, un buen numero de gente esperaba la apertura de puertas cerveza en mano. Incluso los miembros del grupo andaban por allí charlando y disfrutando del ambiente.

Pasadas las diez de la noche, la sala comenzaba a llenarse poco a poco, y el grupo empezó a prepararse y ocupar su lugar en un pequeño escenario. La verdad es que nunca les había visto en directo, y simplemente había escuchado los temas de su myspace unas cuantas veces, que me habían molado bastante, y fue lo que me decidió para acercarme a disfrutar de la actuación.

Tocaron sus grandes temas, como Devil’s Ground, My Crown of Thorns o Diggin up my Soul, alternando entre medias algunas versiones ,que les quedaron perfectas, de grupos como Down o una impecable Inside Out de Anthrax. Pero aún quedaba más, ellos tenían ganas de seguir, y el público ansiaba que siguieran dando caña. En la recta final del concierto tocaron su temazo Warjunkie, entre muchos otros, y cerraron con Fuel de Metallica. Fue un show muy intenso y potente, donde todos sus miembros demostraton que saben lo que hacen, y lo hacen muy bien. Los guitarristas, David Suárez y Mario Sanchez son unas maquinas de riffear, y se complementan a la perfección, arropados en todo momento por unas lineas de bajo potentes, a manos de Miguel Sierra, de esas que te hacen vibrar hasta los pelos del ombligo, luchando con la batería atronadora de Pi a ver quien repartía más cera. Pero sobre todo, me quedo con la increible actuación de su frontman Big Mario, quien aparte de tener una voz increíblemente agresiva y poderosa, no paró de animar al público y bromear en todo el concierto. Un grupo compacto que disfruta su música y sabe transmitir esa sensación

Durante más o menos una hora, defendieron con uñas y dientes su único trabajo hasta la fecha, con el que nos deleitaron a todos los presentes, que eramos bastantes. Un grupo digno de ver, muy recomendable y al que no perderemos de vista, porque prometen, y bastante. Pasaros por su myspace y pegadles una escucha, no os arrepentiréis, simplemente pinchad sobre la foto y los descubriréis