CRÓNICA MYRIAM

Con los oídos aun pitandome por el estruendo voy a escribir esta crónica, porque lo que Madrid ha vivido esta tarde del 28 de Abril del 2013 en la sala arena ha sido impresionante. Con motivo de la gira de su nuevo disco L´enfant sauvage, los franceses Gojira, han visitado la capital con un espectáculo que no deja nada que desear.

Un frío descomunal hizo que en la cola antes de entrar se vieran mas cafés que litronas, pero mereció la pena la espera. De los dos teloneros esperados para el concierto,  el quinteto de suizos Kruger, no subió a escena, pero poco lo echamos en falta, cuando Hypno5e subió al escenario.

 Esta banda francesa de metal experimental,  nos hizo entrar en calor rápidamente, con la sala a oscuras, una iluminación desde el fondo del escenario en dirección al público, y rodeados de niebla, se dibujaron las siluetas de los cuatro músicos, la música salía del escenario pero apenas se les veía, aunque la expresividad de sus composiciones no precisa de los miembros para tomar cuerpo en el escenario, temas muy instrumentales, con muchos cambios de ritmos, una intensísima batería a manos de Thibault Lamy Es una sensación especial, la que se produce al ver a este tipo de bandas en el escenario son músicos que viven su música, fascinante ver a Cédric el bajista levantar, jugar con el bajo y moverse por el escenario con tantísima energía hace posible que los que estamos en la arena, sintamos su música con la misma pasión.

 

Tras dejar a toda la sala impresionada, técnicos y músicos invadieron el escenario para preparar el plato fuerte de la noche. Durante la actuación de Hypno5e ya lo habíamos visto, cubierta por una sábana estaba la cabeza del niño salvaje, imagen del nuevo disco de Gojira, con los instrumentos y todo preparado la sala se sumió en la oscuridad, y el fondo del escenario se transformó en un cielo estrellado, con la silueta de el niño iluminada, y una melodía con voz femenina que acompañaba la escena, el público gritaba el nombre de Gojira para hacerles salir al escenario, y de repente Explosia, y efectivamente la sala explotó, se levantaron los focos, el público y no quedó un alma quieta en toda la sala, el público rugía al ritmo de las guitarras, y el escenario se cubría de niebla por completo.

En varias ocasiones la voz de Gojira, Joe Duplantier, nos introducía las canciones, y mostraba su agradecimiento en inglés, pero para L´enfant sauvage, en un muy buen chapurreado castellano nos dijo que el tema era como un niño animal; un niño salvaje…un niño libre.

A mitad del concierto, los hermanos Joe y Mario intercambiaron puestos, y Mario salió de detrás de la batería para coger la guitarra y marcarse todo un tema con una magnífica voz gutural. La actuación fue impecable y el sonido perfecto, de nuevo la banda nos sorprendió con otro elemento de su espectáculo, un impresionante solo de batería que se marcó Mario mientras por toda la sala se escuchaban desencajarse mas de una mandíbula, porque verlo en directo, es algo espectacular.

Estos franceses son expertos en crear ambiente en el escenario hasta el punto de que cuando tocaron Toxic Garbage Island en el escenario había una enorme nube flasheada de la que surgía de manera atronadora el tema, es la primera vez que veo una “nube de metal” sobre un escenario, sin duda esta espectacular puesta en escena hace que los temas cobren muchísima mas fuerza, y durante todo el concierto respires la atmósfera de Gojira.

 Cerraron el concierto tras los bises, y la gente quería aun más, llovieron púas y baquetas desde el escenario, y no fue lo único que callo sobre nosotros, porque Mario apareció con una tabla, y se lanzó a surfear sobre el público, el cual lo paseó por toda la sala mientras rugían de nuevo el nombre del grupo.

 

REPORTAJE MYRIAM

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