CRÍTICA QUARK

Pero cuanto tiempo ha pasado desde su majestuoso Black Force Domain, con ese sentido cavernoso, rabioso y frenético de principio a fin. Aunando a este sentido una gran agresividad e incomparable destrucción tras los instrumentos, especialmente la batería de Max Kolesne. Quien sorprendió hasta el más técnico o brutal por su ejecución en vivo y en estudio. Demostrando que la técnica de dedos o alguna maniobra de muñeca estaban de lado, solo metal extremo con blast beats acelerados desde los hombros, encorvándose hacia adelante para captar más aun la potencia de los parches, platillos y baquetas.

Otro detalle dentro de su primer álbum y los siguientes, siempre fue el salvajismo de los riffs y los solos frenéticos en la ejecución de Moyses Kolesne. Los cuales se aceleraban cada vez que querían o les daba la gana, donde el bajo de Alex Camargo siempre quedo un poco desplegado en estudio, debido a la cubierta de dos guitarras que se hacen en estudio para sonar brutales y salvajes. Pero eso sí, la voz de Alex siempre fue la correcta para que su música suene agresiva y patea traseros; aun así, con su voz lineal en los primeros discos. Krisiun fue una banda de temer y recién en sus últimos discos sus guturaciones han comenzado a jugar un poco más con sus matices.

Entonces, luego de cuatro años de silencio Forged in Fury decide recalentar un poco su estilo musical. Variando, armonizando y groove-ando su sonido, quizá porque el tiempo lo pide o porque reestructurarse es el siguiente pasó con el que estuvieron mostrándose desde Southern Storm. Obteniendo un resultado fácil de digerir en comparación de sus cuatro primeros discos y al mismo tiempo siendo una piedra más dentro su carrera, porque para los amantes de los clásicos de esta banda, no creo que les guste este disco. Puesto que siendo sincero, Krisiun y este décimo disco en estudio se suavizó, experimentó y enfocó en agrandar su estilo y sonido. Dejando de lado aquellos años donde el blast beats metralleta era su pasión. Además, que para una banda como Krisiun, salirse de su propio estilo y sonido???… Es un trabajo catatónico, porque si deja de tener ciertos esquemas y esa bestialidad innata en su música; entonces estamos hablando de otra banda. Así de simple!!!… Quizá el comentario sea un poco negativo, pero duela a quien le duela, es la verdad. Por más innovadora que fuera en los noventas.

Pero no todo es malo en Forged in Fury, porque a pesar que la banda quiso alejarse un poco de su sonido distintivo. Al mismo tiempo, nos trajo una muestra interesante de sus nuevos limites y que todo ese trabajo en producción de Erik Rutan mejoro las cosas para estos brasileros. Y la impresionante carátula desglosable de la versión en digipack de este nuevo álbum por parte de Joe Petagno, hacen de este décimo disco en estudio un deleite distinto en cuanto a presentación sonora y visual se refiere. Demostrando que son una de las cabezas actuales del genero de muerte y del metal extremo actual; y que por mas que, sus discos o su formula lleguen a ser cansinas o aburridas. Krisiun siempre tiene algo pequeño pero interesante para mostrar tras estas diez nuevas canciones y los dos adicionales que contiene la versión en digipack.

El disco comienza con Scars Of The Hatred, retratando viejas épocas y de a pocos actualizándose con nuevas escalas en sus composiciones y como siempre la batería de Max suena abrumadora y demoledora. Pero dentro de los pares de batería y los riffs al aire, el bajo de Alex comienza a denotarse mucho mejor, en comparación de sus otras producciones; es más, se podría decir que la afinación del bajo cumple la función de actualizar a la banda, más los detalles con eco en la voz de Alex.

Ways Of Barbarism, comienzan sus clásicos riffs death pesados y agresivos pero esta vez con una batería discontinuada en el doble bombo. Siempre conservando esos toques barbáricos en sus notas, pero esta vez y cada cierto tiempo Krisiun decide enfocarse en sus lados más técnicos. Dejando al aire sus tempos y ritmos, para que los encajes de solos y melodías de Moyses comienzan a tener más variedad en sus notas y la banda suena renovada.

Dogma Of Submission es una de las mejores canciones del disco, porque conserva esa barbaridad en su música y al mismo tiempo sus riffs comienzan a escalar según los tones y golpes de platillos varían. Entrando a un periodo de calma y dureza al minuto con cuarenta segundos, cuando el riff principal se torna mosheable y pogueable para que el doble pedal, más las notas sueltas subsiguientes cumplan círculos de dos cuerpos para que regresen a las notas iniciales y toda es añorada extremidad regrese a los parlantes. Pero eso no es todo, porque pasado los tres minutos con diez segundos, Krisiun se enfoca en otro contexto musical y tenga otro sabor cuasi progresivo.

Strength Forged In Fury es una canción que tiene uno de los mejores inicios del disco, con notas exasperantes y golpes contundentes en la batería. Los cuales comienza a bifurcarse en dos contextos. La primera es su parte clásica y extrema, provista de blast beats y variaciones dentro de su clásico ritmo; y la segunda parte es que la banda comienza a desgranar sus escalas en notas más complejas, dejando su lado extremo y enfocándose en solo melodía y golpes técnicos y a destiempo por parte de Max. Siendo el tema más complejo y elaborado que Krisiun pudo crear hasta la fecha, sin dejar sus clásicos contextos musicales.

Soulless Impaler es el tema misterioso del disco y con el cual se enchapan con el rotulo melódico y lento, pero dentro de esta amalgama rítmica. La banda no baja la guardia, porque dota de campos agudos y agresivos compactados dentro de los magnánimos solos de Moyses. Quien como siempre es una bestia en las seis cuerdas, escalando y soleando como los dioses. Luego sigue Burning Of The Heretic, canción psicótica desde su riff inicial; pero que cambia su contexto musical sin avisarte. Para que los momentos acelerados y rompehuesos de antaño te destruyan los oídos, ensalzándolo con partes simples y concretas en los riffs frenéticos de Moyses. Siendo la parte más llamativa a los dos minutos con diez segundos, cuando la batería de Max se torna groove y acompasada con el bajo de Alex. Quienes son los dueños de la fiesta hasta los tres minutos y medio con los frenéticos y desfasados solos de Moyses, quien se luce afinando los oídos de los más clásicos con sonidos de algún tipo de abducción alienígena.

The Isolated Truth, es otra muestra que las cosas en Krisiun tienen otro perfil musical. Añadiéndole riffs en su línea, pero dejando más áreas libres para que Max comience a jugar con otros ritmos. Intercalando su doble bombo y manteniendo su seguidilla completa de ride y tarola al cabalgar al rojo vivo con los percutores en los pies. Luego le sigue la marcha militar de Oracle Of The Ungod, el cual resume sus nuevas variantes a su lado agresivo de blast beats con ride e hit hat.

Para cerrar el disco se tiene Timeless Starvation y Milonga De La Muerte (tema acústico e instrumental), los cuales concluyen el disco con su lado agresivo y groove. Donde se presentan algunas nuevas incursiones en la melodía y principalmente en el armatoste musical de Krisiun.

Adicionalmente a los diez temas que vienen dentro de la edición en CD normal de este nuevo disco, también vendrán de la publicación en vinilo. Pero, Century Media decide lanzar otra  versión más del disco en digipack, teniendo dos temas adicionales que son; Earth’s Cremation y el tema de Black Sabbath, Electric Funeral como cover. Cerrando una nueva etapa en la discografía de Krisiun y perfilándose hacia nuevos horizontes sonoros dentro de su carrera con un disco distinto, enérgico y provisto de sangre en este Forged In Fury.

 

Tracklist

1. Scars of the Hatred
2. Ways of Barbarism
3. Dogma of Submission
4. Strength Forged in Fury
5. Soulless Impaler
6. Burning of the Heretic
7. The Isolated Truth
8. Oracle of the Ungod
9. Timeless Starvation
10. Milonga de la Muerte

Bonus Track:
11. Earth’s Cremation
12. Electric Funeral

Krisiun – Forged In Fury

Género: Death Metal

Origen: Brasil

Lanzamiento: 07 de Agosto de 2015

Discográfica: Century Media Records