El pasado 22 de diciembre de 2012, Inquisition visitaron la Sala Ágora Live de Valencia y el equipo de The Breathless Sleep tuvo la enorme suerte de poder charlar con Dagon tras su presentación. Una entrevista en la que no sólo se aborda el plano musical: las vertientes espriritual y política de Inquisition son tratadas en profundidad cara a cara con su fundador, en un encuentro que no tiene ningún tipo de pérdida.

Os recordamos que podéis consultar la crónica y el reportaje fotográfico de su concierto junto a Visceral Damage, Licurgo y Malroïn a través de este enlace, esperamos que lo disfrutéis!

 

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TBS: Atendiendo a la enorme diversidad de formaciones que consolidan el género, ¿Qué es lo que define a Inquisition como una propuesta única dentro del Black Metal?

Dagon: No existe temor de combinar un estilo clásico como el thrash metal con el Black Metal frío, oscuro; riffs que te elevan, casi de esencia positiva combinándolo con esencias negativas de la música.

TBS: En el pasado afirmaste que los guitarristas han de buscar más el sentimiento y no tanto la técnica. Si por algo se caracteriza Inquisition es por esa cualidad de transmitir emociones, de evocar más allá de lo que se escucha, ¿cree que el metal extremo muchas veces se encamina hacia lo técnico, hacia lo más agresivo y rápido, perdiendo en emotividad?

Dagon: Instintivamente, sí. Pero nada es malo, todo se puede hacer. La música no debería ser solo sencillo o complejo, debería haber de todo. A veces lo complejo se convierte en una distracción para el oído. La música se vuelve menos emocional porque comúnmente, lo que he visto en el Metal, es que la gente relaciona rapidez con complejidad, pero la complejidad tiene diferentes formas.

TBS: Haciendo un breve apunte sobre la progresión de vuestro sonido, vuestros discos se han consolidado en torno a las bases pesadas tan características de la formación, incorporándose poco a poco nuevos matices que han contribuido a desprender vuestro Black de las formas canónicas. ¿Qué podemos esperar de este nuevo trabajo de estudio?

Dagon: Más complejidad en el aspecto emocional. Estoy jugando mucho con la dinámica de lo positivo y negativo, elevar el espíritu, bajarlo, manipular las emociones de las personas. Se ha hecho en el pasado, pero esta vez con más contraste. Cambios de tiempo violentos; hay mucha psicología en él. Estoy buscando ritmos mucho más oscuros que en el pasado.

TBS: Más allá de la polémica que existe entre el Black Metal y el satanismo, asesinatos y quema de iglesias en los 90′, ¿cree que el Black Metal debería ser únicamente música o es importante la cultura que existe más allá del estilo?

Dagon: Es una cultura al 100%, y efectivamente las dos cosas son muy importantes. Pero prefiero un grupo humilde, menos técnico, sucio, pero buenas canciones… no me gusta usar la palabra “ideología”, pero que sea algo espiritual. Prefiero eso a un grupo que sea excelente pero que esté vacío de ideología y espiritualidad.

TBS: Más allá del plano musical, que como hemos señalado os apremia por vuestra constancia y genialidad,  somos conscientes del trasfondo espiritual que hay en Inquisiton. En el pasado te has declarado como Satanista y con ello hablas de Satanás como “una representación simbólica de la libertad”, ¿Podrías explcarnos en profundidad qué representa para tí?

Dagon: Engrandecimiento del espíritu. El engrandecimiento del espíritu es algo casi cliché. Todas las religiones hablan de engrandecer el alma, la diferencia es que el satanismo, para mí, representa engrandecimiento del espíritu, sin esperar el milagro de un dios. Uno crea su destino, sus retos y los logra por medio del camino espiritual. Y este camino, como dicen por ahí, es abrir el tercer ojo; el ojo espiritual.

Busco engrandecer Inquisition, pero no lo hago por fama superficial. Lo hago por sentir que estoy aportando música al alma de los oyentes para que ellos mismos piensen espiritualmente que ellos pueden ser un dios. Si quieren verlo así; alguien grandioso. Eso es lo que la Iglesia y otras religiones no quieren, quieren que dependamos de su dios. Uno puede lograr todo eso solo.

TBS: En las primeras teorías del judaísmo se afirma que Dios apelaba a la buena voluntad de los hombre para vencer a ese ‘yetzer ara’ o instinto maligno que Satanás utilizaba para tentarles. En el pasado hablaste de la guerra como algo natural en el hombre, e incluso de ciertos tipos de violencia justificada: ¿niegas con esto la bondad por naturaleza en el ser humano?

Dagon: El problema de hablar de negativo o positivo en el sentido de hechos…asesino a alguien, atropello a alguien a propósito; eso es, se podría decir, negativo; pero por ejemplo, asesinar por un motivo ideológico podría ser positivo en la vida suya. Obviamente, hablar de un asesinato suena como algo extremo, como lo peor de la humanidad, pero es parte de la vida. Cada país, cada cultura, define lo que es positivo o negativo a nivel social, espiritual.

TBS: A pesar de la temática ocultista y cosmológica que caracteriza vuestra obra hay guiños muy claros al terreno de la política, sin ir más lejos Invoking the Majestic Throne of Satan termina con una de las marchas de la Guardia de Hierro. ¿Qué sentido esconden este tipo de alusiones al fascismo? ¿Se trata de una mera alegoría a la guerra o buscas resaltar algo en particular de este movimiento?

Dagon: Esa idea empezó de una manera muy superficial. Un amigo de la discográfica lo consiguió. Lo escuché, me pareció bueno y decidí ponerlo. En parte, porque no me parece algo negativo. Todo lo de relacionar fascismo, socialismo, nacionalismo, de cierta manera, es sinónimo de unión cultural. Todo el mundo, si no tienen un orgullo por ser quiénes son, por su cultura; deberían. Hay cosas y hechos y negativos que han salido del fascismo, de lo bueno, viene lo malo. Al fin y al cabo, son seres humanos que han estado detrás de esas ideologías, no van a ser ideologías perfectas.

En el black metal no podemos ser hipócritas porque hablamos de maldad, nos gusta un poco, o mucha maldad en la música pero a veces filtramos la maldad; “no hablemos de esto”. Entonces, es ahí donde tenemos que tener cuidado sobre cómo hablamos de las bandas que aplican maldad en sus temas porque si es una maldad que no le gusta, entonces, es un arma de doble filo.

Todas las culturas, son culpables de ser fascistas, de cierta manera…racistas. Todas. Personalmente, no somos socialistas, somos más espirituales que eso. No voy a decir si estoy más de acuerdo  con una persona o con otra, pero entiendo que el hombre es selectivo; con las cosas que come, con lo que compra, con la forma de vestir. Y el mismo hombre es selectivo con lo que piensa y lo que quiere creer espiritualmente, y en la política, también. El hombre tiene derecho a escoger y crear nuevas políticas y filosofías.

TBS: Cuando Inquisition entró en las filas de Season Of Mist hablaste de una expansión metódica, alegando que la formación buscaba mejores resultados en torno a la distribución, producción y otros aspectos. ¿Qué puedes decirnos acerca del futuro de la formación en las filas de una discográfica con tanto renombre?

Dagon:  Crecer no siempre significa vender más, vender más, vender más, sino enriquecer al arte. Eso es lo que vamos a hacer, y Season Of Mist va a contribuir en la distribución para que más personas puedan escuchar nuestro arte, nuestra música. Es lo que queremos, cuantas más personas lo escuchen, mejor. Las canciones van a determinar a dónde lleguemos, pero las  personas, también. El reto, en lo que estoy enfocado siempre 100% es calidad de música. Entonces, pueden imaginar, yo puedo salir con lo nuevo de Morbid Angel. Querer crecer y salir con un álbum repetitivo, tema que por otro lado ya está muy machacado.

Esa sería la evidencia de que estoy buscando una fama superficial. Lo que quiero comprobar en las personas es que digan “es bueno, es inevitable que este grupo crezca porque las canciones son buenas y el grupo es auténtico ideológicamente”. Porque para componer música profunda, espiritual, uno tiene que creer lo que está diciendo. Y para crear música en la guitarra, uno tiene que sentir la autenticidad de lo que está haciendo y reflejarlo por medio del instrumento. Estamos buscando un engrandecimiento espiritual, primero, y queremos pasar eso a las demás personas; al oyente, con buena distribución.

TBS: A día de hoy estamos asistiendo a una ‘deconstrucción’ del panorama discográfico, por lo que nos resulta clave la opinión de una formación que lleva un cuarto de siglo en el panorama: ¿Crees que con la proliferación de la autoproducción o la autogestión de los grupos son síntomas de una vuelta al modelo Underground?

Dagon: En mi caso yo tengo retos, pero la música va a determinar todo. Ahí ya no importa la ideología o la imagen. Las canciones van a determinar hacia dónde va a ir el grupo. Hay bandas que tienen excelentes canciones y producción pero no les importa crecer más. El caso nuestro, es crear buena música, contribuir a la escena y crecer con lo que nos gusta hacer.

Si tuviera otra carrera, si hubiese ido a la universidad, tendría la misma mentalidad; crecer. Crecer en una empresa, ¿por qué no? Muchos grupos que dicen que no les importa crecer, claro que les importa y tienen temores a admitirlo porque ellos creen que crecer es otra cosa. Lo identifican con algo negativo.