Bueno hermanos/as…con esta crítica vamos a chapar para lo que queda de fin de semana. La crónica de Malevolent Creation estará lista el lunes a última hora, dado que el resto del finde voy a sufrir una bonita explotación (como todo joven español con la suerte de trabajar…). De paso agradeceros a todos, dado que hoy jueves a las 00:00 la barra de estadística marcaba 95 visitas, lo cual os aseguro que me llega muy adentro. Gracias a todos y cada uno de vosotros por el apoyo…de todo corazón.

Algún tiempo atrás, sentado en la tierra movida frente a los escenarios de Wacken un colega y hermano me señaló su camiseta y me preguntó: ‘Conoces a Trollfest tío? son la polla y mazo de fiesteros. Aquella camiseta tenía estampado el famoso pato de Villanden, y con el paso de los meses representó una de las mejores recomendaciones que jamás me han hecho…

Estos noruegos han creado un mito entre las abultadas filas del Folk Metal, que a veces ya no sabe que darnos. Lejos de centrarse en un plano musical basado en la copia y repetición de los modelos clásicos, su proyecto es sumamente transgresor: hasta el punto de crear un dialecto denominado ‘trollspråk‘, entendido como la lengua de los troles. En cuanto a su motivación fundamental, es toda una declaración de derechos en sí misma: beber. Y quitaros de la cabeza el rollo meloso de Korpiklaani, ya que esta gente va realmente pedo y no se cortan ni un pelo. Recordemos sino la preview lanzada por la televisión rumana, en donde no faltaba priva en nigún plano…y nada de ser hombres de costumbres: los cabrones le dan a todo.

En cuanto a su título, podemos traducirlo como ‘la búsqueda del Santo Grial’, en donde los troles protagonistas inician una cruzada en busca del mismo…sentido? ninguno, pero poco importa. Sólo podemos asegurar que tenéis asegurados 45 de los minutos más entretenidos de vuestras vidas, y para aquellos que no tengan noción del grupo: sumarle un dosis de babeo masivo, dado que vais a redescubrir el Folk Metal en su esencia más pura…

Empezamos pues, dándole paso a Die Verdammte Hungersnot que resuena en cada agujero como un animal encerrado. Sus primeros minutos son frenéticos, acompañados por el acordeón de Manskow que desarrolla una melodía escurridiza y rápida como el demonio contenida por el correteo de los imparables riffs. Acercándonos a su fase media, se combina a la perfección un ataque masivo de tintes Black con una serie de coros que aportan profundidad a la composición, para dejarnos completamente aturdidos en sus últimos segundos de duración. La alegre Karve trae consigo el aroma de la carne recién cocinada acompañada por una buena cerveza rebosante de espuma, en un entorno festivo que raramente pasará de largo en sus conciertos sin el correspondiente círculo de baile en medio del público. Consigo guarda una riqueza más que palpable, mediante un cálido tratamiento de las guitarras acústicas en donde el saxofón de Drekka Dag e incluso unas cuantas trompetas tienen lugar, a la vez que un ‘arriba!‘ en castellano marca la continuidad de la celebración.

Con el mismo tirón que su corte inicial se abre Die Berüchtiges Bande, aunque en este caso con un ritmo más marcado. Haciéndose con un sonido más oscuro, de fondo se balancean unos magníficos punteos acústicos que en el segundo minuto dan paso a unos animados timbales que crean el marco perfecto para una ralentización y posterior puesta en marcha. La placer etílico vuelve en todo su esplendor de la mano de Gjetord, en donde la incursión de nuestros troles adopta un cierto sabor oriental mediante un punteo limpio con fases más duras que os regalarán unos cuantos minutos de headbanging. Los aplausos cesan iniciado su tercer minuto, en donde la batería de Trollbank lidera la pesada dejadez de los riffs; los cuales retoman su senda deambulante en los instantes finales.

La triste melodía inicial de Der Sündenbock Gegalte trae consigo la preciosa imagen de una noche silenciosa en Toledo…aquellos que alguna vez hayáis tenido la suerte de disfrutarla lo pillaréis al vuelo. El lento roce de la guitarra española emite un profundo suspiro que poco a poco da lugar al gemir de sus cuerdas que mueren en el silencio. De la quietud surge un rasgueo en el  que late con soltura el espíritu mejicano, en donde nuestro forajidos monstruos galopan bajo la estrellada noche al ritmo de las trompetas que cruzan de palmo en palmo el vasto desierto. En una línea menos distendida, Korstog hace rugir sus primeros acordes con Mr. Seidel y Per Spelemann a las guitarras. Su progresión irregular alberga una de las mejores líneas de acordeón del disco, que acompaña nota por nota los alaridos de Trollmannen. Es sin lugar a duda uno de las piezas más idóneas para seguir adelante con un poco de vicio destilado corriendo por la garganta: así que tomaros vuestro tiempo, y reabasteceros de provisiones antes del asalto final…

Undermålere es EL TEMAZO, llanamente. Con un enarbolado toque de acordeón que juguetea con nosotros entre sus miles de ramificaciones, los hinchados riffs se excitan articulados con la batería en un marco primitivo y absolutamente natural. En el furtivo desarrollo de la misma los vientos juegan carreras entre sí mientras los pies no paran de golpear ferozmente el suelo, a la vez que las jarras medio inclinadas derraman cerveza por la robusta mesa de nogal. Es el marco idóneo para un par de buenas historias en medio del gentío mientras el vicio va y viene sin parar, ahí donde las bombillas de feria iluminan a los caídos en mitad de la hierba tras horas y horas de incansable descontrol… (maldito Biergarten, como perduras en la memoria)

Cesando nuevamente los decibelios, Jevnes med Jorden nos devuelve las cálidas bases del Folk Noruego en donde el bajo de PsychoTrol (suponemos que el Trol que toma pastis) salta sin pausa, marcando la pauta de un tema pasivo y más melódico en donde los punteos vuelven a adquirir un papel fundamental. Llegando al final, una introducción que suena idéntica a Love Is In The Air da inicio a En gammel Trollsti que levanta una vez más la polvareda generada por los alegres troles que danzan incansablemente hasta la llegada del amanecer. La impenetrable pared de golpes generada por la batería choca contra los desesperados riffs, haciendo un lugar a la constante melodía del acordeón y el saxo que con facilidad quedará sellada en nuestra mente…

Rifle y botella en mano, nuestros protagonistas dan sus últimos pasos hacia el sagrado tesoro, aguardándoles el crudo desenlace de Epilog que viene como bonus track en el digipack. Sus 5 minutos se desenvuelven con locura y genialidad, en un sinfín de parajes frondosos que denotan un trabajo más cuidado en la ambientación. Los desgarradores aullidos de Trollmannen rompen poco a poco el tejido que encierra este trepidante relato, dejándonos una satisfacción absoluta que sólo una buena curda y un par de colegas pueden completar…

Redondo, en una palabra. Desde The Breathless Sleep nos ponemos en pie y aplaudimos a estos siete fiesteros descontrolados, que con su desmedido buen rollo y su gracia innata han sabido devolvernos la confianza en  la  usualmente mal transitada vertiente del Folk. Dejad lo que estéis haciendo y haceros con una ballesta…esta noche se cena en el bosque, mientras los Trollfest frente a la hoguera beben hasta reventar.

 

En Kvest for Den Hellige Gral

1. Die Verdammte Hungersnot
2. Karve
3. Die Berüchtiges Bande
4. Gjetord
5. Der Sündenbock Gegalte
6. Korstog
7. Undermålere
8. Jevnes med Jorden
9. En gammel Trollsti
10. Epilog (bonus)

Artista:  Trollfest

Trollmannen – Vocals
Mr. Seidel – Guitar
Per Spelemann – Guitar
PsychoTroll – Bass
Manskow – Accordion
Drekka Dag – Saxophone
Trollbank – Drums

Género: True Norwegian Balkan Metal

Fecha de lanzamiento: 28 de abril de 2011

Discográfica: NoiseArt