Para compensar unos cuantos malos ratos, las pascuas (esto que va de un conejo pedófilo que esconde huevos de colores para captar niños), trajeron consigo un buen regalo: el Big Four: Live From Sofia, Bulgaria. A pesar de no ser un título escencial (sobre todo por lo mal que lo pasa el bolsillo ultimamente), no se puede considerar ni de lejos poco interesante: con dos horas y pico de Megadeth y Slayer todo coge color…

Incluso antes de su lanzamiento clamé a los cielos por el hecho de que Metallica tenía dos horas, de las cuales (por una cuestión de trayectoria) una debía corresponderle a Megadeth (para gustos colores…pero las cosas son como son)…

Tratando un poco por encima la actuación de Anthrax, dieron un concierto de puta madre. Joey a pesasr de ser el más visiblemente cascado, llevandose la voz la peor parte, se queda con el público y le da una dinámica cojonuda al concierto. Scott y Frank también se desenvuelven de sobremanera, por lo que el bolo que se marcan resulta muy entretenido, y brutal para los fans por supuesto.

Con un cielo ya un tanto amenazante salta Mustaine al escenario, augurando el principio de lo que será una verdadera obra de artesanía por parte de Megadeth. No se trata de un concierto soberbio en cuestiones técnicas, ni de una hora cargada de emociones fuertes como resulta su visita a Buenos Aires…se resume en el simple gesto de llegar al escenario y decir: esto es Thrash. De hecho aquello de “We are Motörhead, and we play Rock N’ Roll” es algo que a su forma define mucho a Mustaine si uno lo adapta a su condición. En medio de una lluvia a chorros, que Dave corresponde con unas cuantas miradas al público como dicendo: “Joder, que chopada de mierda os estais tragando”, la gente se entrega de corazón a tararear cada trozo, cada riff, para demostrar que el buen hacer a lo largo de los años tiene su recompensa, y genera fidelidad.

Slayer salta al escenaro con un setlist pensado para rememorar sus grandes contribuciones al Metal, como sucede con el resto de bandas…de hecho las actuaciones dejan márgenes mínimos para la sorpresa. Un buen concierto como era de esperar, aunque no de lo más increible que puede verse de ellos…y es que apuntar que Slayer visto de noche (como afortunadamente pude hacerlo hasta ahora), es otra cosa. Hanneman y Kerry King marcan la tónica de un suicidio en masa con grandes momentos como  Mandatory Suicide o War Ensemble, y su estandarte final que nunca deja indiferente…

Llegan las últimas dos horas de concierto, como no, con los grandes triunfadores del asunto, con los que más pasiones levantan, más jóvenes reclutan…y más camisetas venden. Metallica da un concierto excelente, y vamos a ir más alla: dan un verdadero espectáculo. Ahí es donde entra en juego el contraste. Quien estuvo en un concierto de la banda, sabe que son gente que se entrega al 199%, en donde no faltan emociones y en donde cada estrofa se corresponde con un desgarro de garganta y un abrazo con el de la derecha…pero cuidado, estamos anteponiendo un éxito comercial, una adaptación musical a las generaciones, a una cuestión de tracidición. El Big Four no estaba acaso pensado para traer al público a los más grandes del Thrash de todos los tiempos? O es que Metallica se convirtió en referencia y se buscó a “los más allegados musicalmente” para hacer una gira que presuntamente rinde culto al género?…no comment. Lo cierto es que  el Creeping Death que abre la actuación es atronador, suena como el puto infierno, y la entrada de For Whom The Bell Tolls, además de ser casi una rareza, marca un desenfreno de show en el que Kirk reluce tanto en técnica como en participación (una verdadera gozada verle, en serio). Trujillo demuestra haber saltado a un clarísimo primer plano, Ulrich se destroza vivo tocando y Hetfield, en su calidad de showman, lidera como nadie a las masas…

Curiosa la aparición de todos los grupos en el escenario para tocar Am I Evil (Slayer representado por Lombardo), que unos la tratan como mítica y otros como un gesto bonito por parte de los “líderes” que nos ofrece una buena panorámica de los máximos exponentes del género. Yo personalmente me quedo a medias…parece forzada pero es inevitable no levantarte unos centímetros del sillón cuando lo estás viendo. La asencia de Kerry King generó todo tipo de comentarios…en medio de la explicación que da para excusarse te partes de risa…parece que con la cara te está diciendo: a mi que coño me estás contando de salir ahi a hacer el gilipollas? Ese hombre es sublime…

En resumen, justificado está el grado de Doble Platino que este enorme DVD/Blue-Ray consiguió por la venta de 200.000 copias. Hoy mismo Megadeth publicó en su web que la Recording Industry Association of America lo había declarado como tal, tras ser número 1 en EE.UU, Canadá o Reino Unido, vendiendo cercan de 22.000 copias en las primeras semanas.

Ciertamente un éxito comercial…de mano del más grande comerciante del panorama del Metal.

no atacante ro….es como decepcionante