CRÍTICA QUARK

Jamás pensé que Wombbath regresaría al ruedo de grabar nuevas producciones, pero como estos últimos 10 años la escena extrema comenzó a levantarse nuevamente con nuevos lanzamientos brutales y regresos de bandas que dejaron solo demostraciones, un disco o máximo un Split. Entonces las probabilidades de que esta leyenda sueca regresará a estudio estaba vista y por ende la salida de este Downfall Rising estará dentro de los más pedidos de este año después de 22 años sin ninguna producción bajo la manga.

Por lo tanto, es difícil llevar la batuta cuando se trata de death metal sueco, porque existen varios discos que quedaron como leyenda en su auge y uno de ellos fue el primer disco de Wombbath, Internal Caustic Torments. Clara presentación musical de cómo se hacían las cosas antiguamente y como debían de hacerse, Death Metal intenso y con una afinación parecida al motor de aplanadora. Donde los principales elementos son destruir tus oídos, violencia musical y la tortura constante de esos incomparables riffs de efecto death metalero que hizo vibrar a toda una época de adolescentes que estaban en busca de un sonido más grotesco y visceral.

Entonces, hablar de Downfall Rising y el regreso de Håkan Stuvemark a las composiciones de Wombbath demuestra calidad y un nuevo renacimiento. Porque de cierta manera Håkan Stuvemark, se dio su tiempo para poder regresar y aprovechar la resurrección del estilo clásico del death metal. Componiendo 8 nuevas canciones dentro de ese marco glorioso y llamativo que los convirtió en leyenda, pero esta vez acumulados a una gran presentación y una caratula realizada por Mattias Björkbacka que muestra su propia evolución y toque personal tras el pasar de los años. Por ello, los sellos Pulverised Records y Dark Descent Records deciden unirse a este tremendo lanzamiento, donde la mayoría de los derechos mundiales están bajo Pulverised Records y solo la versión para Estados Unidos está bajo la tutela de Dark Descent Records.

Downfall Rising empieza con una introducción de un minuto y más, comenzando con fusión de sonidos y golpetazos profundos que se entremezclan con llantos lejanos; sirviendo como puente para que Under Apokalypsens Svarta Vingar entre a los parlantes y todos esos grandes recuerdos de una banda perdida en el tiempo regresen directo al cerebro. Donde la voz de Jony Pettersson, y de los invitados como Thomas Von Wachenfeldt, Samuel Englund crean un intensa mezcla de voces que se apoderan de la intensidad de los riffs de Al Riglin y Håkan Stuvemark, más los intensos tarolasos, doble pedal lento y potentes de Henrik Åberg. Empezando este disco de una manera grandiosa.

Underneath This Rotten Soil fue el primer simple lanzado al mercado publicitario de las redes sociales, el cual demostró directamente que Wombbath está más vivo que nunca y que estos 22 años de silencio sirvieron solo para demostrar que son una banda intensa y directa a la médula. Con voces potentes, blast beats intercalados de ride y tarola, riffs entrelazados con dosis camioneras y por ultimo una gran producción por parte de  Smoke and Mirrors studio en Florida de Jeramie Kling y la gran masterización de una persona que siempre dio frutos exitosos dentro del mercado de muerte. Pues sí, estamos hablando de James Murphy, quien hizo un trabajo increíble con todo el disco.

I Am the Abyss, comienza con su introducción noventera de acelerar las cosas desde su inicio salvaje y lleno de potentes blast beats de ride y tarola. Los cuales reciben un pare denso por parte de riffs cortantes y solos melódicos que siempre acompañan a toda esta promoción de bandas suecas. Ahora la voz de Jony Pettersson y de un cuarto invitado especial en las voces, comienzan a denotarse poco a poco dentro de pequeñas guturaciones. El cual nutre de cavernosidad todo este tema.

A medida que el disco avanza, un breve interludio aparece en Fall of the Weak. Aterrando su sonido hacia el lado más perverso que pueda tener Wombbath, con guitarras de alguna secuencia carnicera del aclamado juego en tercera persona The Evil Within. Luego los riffs camioneros y densos dobles pedales comienzan a sentirse de manera agigantada en los parlantes, incitando al mosh o headbanging de antaño. Los cuales comparten contextos seguidos de partes lentas, escalas dibujadas en los años gloriosas y las viejas corridillas baterísticas.

Putrid and Bound (By the Seed of Satan), comienza desorejando a cualquiera. Porque presenta una nueva propuesta dentro del estilo de Wombbath al inicio del tema, donde los compases de baterías desfasadas y riffs arrítmicos se conectan con las partes camioneras de su sonido. Luego aparece la desaceleración de su sonido al llegar al minuto con dieciocho, la cual complementa una faceta interesante dentro de este Downfall Rising. A ello, también se suma la rareza de solos disfuncionales y encriptados en notas agudas y psicóticas que antes no presentaba Wombbath. En lo personal es el mejor tema del disco y aquella joya que no cumple con sus clásicos estándares musicales de estos suecos.

Terminando el disco se tiene Paid in Blood y Abandoned Furthermore (nueva versión del clásico Abadon de su primer disco de 1993). Ambas canciones cierran una trilogía de canciones distintas a las cuatro posteriores. Porque presentan nuevas fórmulas y añaden esa dosis cuasi groove en la voz que no tenían en temas precedentes; aunque, la dosis de riffs camioneras sigue presente. Wombbath decide enfocarse al final de su disco en presentar –quizá- lo nuevo que vendrá en su siguiente disco. Por lo tanto, Downfall Rising definitivamente es un buen regreso de los suecos y la corta duración de este disco no es impedimento para que este se convierta en una de las mejores propuestas en lo que va del año al mejor regreso death metalero. Recomendado al mango!!!

 

Tracklist

1. Intro
2. Under Apokalypsens Svarta Vingar
3. Underneath This Rotten Soil
4. I Am the Abyss
5. Fall of the Weak
6. Putrid and Bound (By the Seed of Satan)
7. Paid in Blood
8. Abandoned Furthermore

Wombbath – Downfall Rising

Género: Old School Death Metal

Origen: Suecia

Lanzamiento: 07 de Agosto de 2015

Discográfica: Pulverised Records