No es la primera vez que como crítico de la web me acerco personalmente a una formación para pedir material, y en esta ocasión mis inquietudes me llevaron hasta Strathalbyn, Australia. Allá por 2009, su seno acogió la génesis de una joven formación llamada Alkira, caracterizada por un sonido que difícilmente puede enfrascarse en un género determinado (primer síntoma necesario para percibir que estamos ante una joya). Caracterizados por la brutalidad de sus presentaciones en vivo, dieron sus primeros pasos en Adelaide Hills y la costa sur del país, desarrollando poco a poco una identidad cargada de influencias…aunque única en su género.

Para aquellos que a estas alturas os estéis preguntando en qué campo nos movemos, vamos a poner el Thrash como centro neurálgico de sus varias ramificaciones. A grandes razgos cabe indentificar dos elementos básicos en su sonido: la suciedad de su acabado y el constante juego entre pesadez y desenfreno. Respondiendo a su total carencia de homogeneidad, Alkira pone sobre la mesa un interesante juego de recursos que le permiten fusionar géneros con una facilidad abrumante. A pesar de esta latente versatilidad, los australianos hacen un planteamiento muy sobrio en tanto a la disposicioón de los temas en este primer EP: el inicio marcado por Hate es toda una declaración de intenciones a la vez que una acertada primera toma de contacto.

Este corte inicial aglomera las bases de su propuesta en un doloroso avance prolongado a lo largo de 4 minutos. El cardíaco estilo de Quarrington tiene sus bases arraigadas en el Punk, ofreciendo una ejecución nada pretenciosa capaz de destrozaros todos y cada uno los empastes. Posiblemente el apartado rítmico sea el elemento más notable, caracterizado por la efectiva ecuación de producción mediocre y maltrato deliberado de los parches. La introducción de coros cortantes y la voz de Challis también juegan una parte esencial en el tema, con un amplio registro gutural que acribilla verbalmente todo signo religioso comocido hasta el momento.

Seleccionado como segundo corte, At War (With the Core) se presentaba a princpios de abril como el primer extracto de su EP. Un tema más pesado en el que cuentan con la colaboración de Lee “Liggy” Gardiner, vocalista de Double Dragon. La sutil introducción de arreglos melódicos es un punto interesante, sirviendo como puente entre su vertiente Thrash y los ritmos Groove en los que desemboca de manera sistemática este trabajo. A pesar de ser brillante en términos compositivos, ofrece una buena perspectiva de su faceta más sosegada que por otra parte sirve como respiro ante la masacre que se avecina. Desplazándonos por un momentos del apartado musical, la carga lírica de este tramo es bastante elocuente en tanto al conflicto que existe con las vertientes Core, asestando duros golpes a la vertiente Hardcore como sucede con ese: ‘Down in the pit, believe the lies you’re writingYou’re just talking shit‘.

Con un aire totalmente sosegado Singularity nos arroja los primeros y únicos punteos acústicos de esta entrega, estallando en torno al minuto veinte en una enferma contienda que durante los primeros instantes nos ahoga en una descarga de furia contenida con Challis como protagonista tanto en las voces como en la guitarra solista. Tras un estribillo algo más discreto, se abre un tramo que poco a poco se pierde en un solo de tinte Heavy a través del cuál desprenden lo mejor de sus influencias clásicas. El marcado contraste con su abrupto comienzo puede llevar a considerar su transformación final como un resultado algo decadente…punto a partir del que entran en juego los gustos personales del oyente en cuestión. Su planteamiento gira en torno a las carencias en la personalidad del individuo moderno, condicionado por un mundo hecho a medida en el que tan sólo la negligencia proporciona una vía de escape al sistema establecido.

Asumiendo una fórmula similar a la de su primer tema, The Messenger irrumpe como un corte propenso al headbanging en el que nuevamente los coros juegan un papel fundamental. Su sólida base goza de una línea de bajo estupenda por parte de Grubel, adornada por un nuevo asalto de la guitarra solista y numerosos breaks de la incesante batería de Mr Q. Aún aturdidos con lo acontecido hasta el momento, el golpe asestado por Power Trip es la clave para asumir a Alkira como un referente o una pieza más del engranaje.

Un tema que se abre con cieto aire Speed para discurrir en la vertiente Black/Thrash que tan bien funciona por estos días. Nuevamente nos encontramos con un estribillo deslocalizado en términos compositivos, abandonando en Thrash en pos de un planteamiento más cercano a las vertientes modernas que hasta cierto punto puede poner en tela de juicio su repudio hacia el sonido Hardcore. Tras un pesado break, la corriente Thrash se hace nuevamente con el control devolviéndonos a los suspiros iniciales de este grandioso tema dedicado a los desequilibrios entre la clase política y la sociedad.

Si aún cabe alguna duda de su naturaleza, Down From The Hills…The Night será la encargada de disiparlas: frenética como pocas, se abre paso mientras blasfema sobre todo aquel que se posicione como destractor de la formación. Su tercer minuto da rienda suelta a un punteo más que plausible en donde vuelven a demostrar su amplio dominio y conocimiento del Heavy con el que todos dimos nuestros primeros pasos. Desglosando el apartado lírico, curiosamente encontramos una línea esencial para apoyar nuestra afirmación inicial: ‘This gang of four will fuck up all trends‘…y es que ciertamente la descarga de estos cuatro verdugos rompe con todo lo establecido.

A modo de síntesis hemos de señalar que la crudeza de los australianos es la clave de su potencial actual, con grandes posibilidades atendiendo a su desarrollo. Su sonido aplastante se acopla a un tratamiento lírico carente de cualquier tipo de contemplación: sentencian a muerte, denuncian sin miedo y repudian con asco aquello que pueda interponerse en su camino, sin la necesidad de introducirse en el complejo terreno conceptual. Directos a la yugular, Alkira es una opción básica para aquellos que busquéis algo más allá de las nuevas tendencias que se aglomeran en torno al Metal…

 

1. Hate
2. At War (With The Core)
3. Singularity
4. The Messenger
5. Power Trip
6. Down From The Hills…The Night

Alkira – Down From The Hills

Género: Thrash Metal

Origen: Australia

Lanzamiento: 31 de marzo de 2012

Discográfica: Autoproducido