Hace ya tiempo desde que un servidor no escribía una review, y lo cierto es que mi retorno a las ‘tintas’ viene de la mano de un trabajo muy diferente a lo que usualmente suele acaparar mi atención. Las razones son varias, aunque siendo franco Common Dead se ganó un buen sitio en mi biblioteca por la crudeza y la concisión. Contundencia es un término clave para definir este trabajo en cuestiones instrumentales, siendo el inconformismo el propio del apartado lírico: Andrew Laurenson encierra la rabia del individuo modern0 en una ácido trago de 40 minutos carentes de cualquier tipo de linealidad…

Englobados dentro del panorama Underground, este ‘one man project‘ tiene sus raíces en Chicago. Su primer trabajo de estudio homónimo data de 2009, partiendo como decíamos del conflicto del individuo librepensador encerrado en la falsedad de un proyecto social que se cae a pedazos…en sus propias palabras: “we are all common dead eventually”. Moviéndose en los límites del Thrash, su sonido registra pinceladas de Death y una potente componente Melódica que agudiza de manera espectacular la agonía que se busca transmitir.

Un guiño característo de su sonido es la presunta ‘pobreza’ de su acabado: bien sea por cuestión de medios o por mera intención del artista, la mezcla final ofrece una distorsión carrasposa que fácilmente podría asociarse al sonido que muchos de vosotros le sacaríais a ese primer ampli de 50 pavos con el que habéis empezado a tocar. Lejos de ser un aspecto crítico, a título personal puedo considerarlo como el aspecto más llamativo de Common Dead…y de hecho me atrevo a aventurar que se trata de una verdadera declaración de intenciones ante la recurrente tendencia de acabados cristalinos en cuestiones de producción.

Al igual que sucede con el montaje ideológico dentro del terreno cinematográfico, la fase final se relega en un segundo plano para engrandecer la labor de instrumental: de este modo, la interpretación del mensaje se da en términos radicalmente diferentes. Laurenson nos libera ante una desoladora visión de una sociedad que encierra formas de violencia tan primarias como el propio sonido de este trabajo. Ante esta premisa, es de esperar que la gran mayoría pueda percibir este Diatribe como un exponente demasiado indefenso como para sobrevivir en el sólido mercado de la música actual…y en ello erradica su enorme grandeza. Las experiencias sonoras capaces de dejar marca en nuestro interior se encuentran ocutas tras los ángulos ciegos de la sociedad de consumo, y sólo aquellos que lo hayan sentido en su propia piel sabrán perfectamente a qué nos estamos refiriendo.

Entrando en aspectos más concretos, su primer corte Inveigh expresa con claridad lo que argumentábamos hace unos segundos: “My art left behind, A reason hides for everything“. Dos ideas fundamentales: las formas ‘secundarias’ de arte (o cultura marginal) que nombramos anteriormente, y las razones ocultas en su seno. Concretamente, este “A reason hides for everything” evidencia la necesidad de una escucha activa: Common Dead dista mucho de ser una buena excusa para dar cabezasos, la ingente dósis de brutalidad se enlaza con un magistral despliegue de ideas que piden a gritos interpretación por parte del oyente. En este punto el ciclo se completa, y se abre ante nosotros un plano impagable al que pocas propuestas del Mainstream podrán acceder.

A pesar de estar destinado a una interpretación unipersonal, el  álbum mantiene un enfoque general claramente pesimista. El librepensamiento que señalábamos en las primeras líneas (que de hecho se recoge en la propia definición del proyecto), contiene una fuerte componente esceptica que repudia todo dogmatismo. Considerando que la totalidad el aparato social se constituye de estos, Andrew arremete decididamente contra la sólida estructura a través de temas como Recollect o Sinister Veil. Descansando en este último ejemplo, cabe señalar su labor lírica y sobre todo instrumental: su avance alterna riffs melódicos con fases titánicas que cara al tercer minuto ofrecen lo mejor de su labor en la percusión.

Si incidimos en la deliberada violencia de Diatribe, es necesario asociarla a temas como Delegates en los que se argumenta una sólida crítica a la tendencia bélica que tan bien caracteriza a la gran potencia norteamericana. Y no sólo las atrocidades armamentísticas tienen su espacio: el laicismo que define al librepensador se abre paso a través de la elocuente No Saint que recoge a mi parecer algunas de las mejores líneas del conjunto, como es el caso de “Their book becomes a crutch and a shield, Their theory in the role of a sword” encauzado a través de una aplastante ola de distorsión. Un tercer tema recurrente en el álbum es la falacia política, el fallo absoluto de un sistema liderado por quimeras a las que se ataca en True Noir o la insuperable Critical Mass…un tema que por sí mismo podría definir es espíritu constestatario de Laurenson. Es simplemente brillante…

Para finalizar, señalar el excelente resultado obtenido a partir de los riffs del ya nombrado Delegates, The Hearing  y cómo no de la orgía melódica de Wound que hace tan sólo una semana lanzaba su videoclip. Sin duda, este séptimo corte es idóneo para aquellos que queráis hacer un primer acercamiento a la propuesta que hoy os ofrecemos. La labor de crítico en algunas ocasiones te ofrece la posibilidad de descubrir verdaderas joyas incrustadas a los pies de una industria musical que no cesa en su intento de homogeneizar el clamor de la cultura…e incluso la propia voz del Metal. Ofrecer vuestro respeto y gratitud a artistas como Andrew Laurenson…su labor no hace más que recordarnos que aún tenemos mucho por lo que luchar.

Diatribe

1. Inveigh
2. Critical Mass
3. Delegates
4. Recollect
5. True Noir
6. Sinister Veil
7. Wound
8. The Hearing
9. No Saint
10. Dusk to Dawn


Artista: Common Dead

Andrew Laurenson – Voces, todos los intrumentos

Género: Melodic Thrash / Death Metal

Fecha de lanzamiento: 21 de Febrero de 2012

Origen: Estados Unidos

Discográfica: Autoeditado