Para despedir bien el año, uno de los últimos conciertos que hemos tenido el placer de disfrutar por la capital ha sido la gira llamada Decimation of Europe, en la que compartían cartel los polacos Decapitated a la cabeza, seguidos de los belgas Aborted, y acompañados por Fleshgod Apocalypse, Cyanide Serenity y Archspire, dando forma a un elenco de auténtico lujo, que nos haría partirnos el cuello durante más de cuatro intensas horas de brutales melodías de las que dejamos constancia en esta crónica.

Todo comenzaba pasadas las seis y media de la tarde, cuando la Sala Caracol abría sus puertas para dar cobijo a la veintena escasa de personas que aguardabamos impacientes en el exterior pasando algo de fresco. Tras una vuelta de reconocimiento por el puesto de merchandise (con gran cantidad de camisetas, discos y patatas fritas gratis), nos colocabamos cerca del escenario dispuestos a pasarlo en grande. Los primeros en saltar a la palestra fueron los canadienses Archspire, presentando su disco debut titulado All Shall Align. Para los que no los conozcan, comentar que se trata de una banda muy joven, formada en 2010, pero que joder como se las gastan en directo. Sobre el escenario son una puta apisonadora, asi se resume su actuación, donde a cargo de su death metal ultra-técnico nos dejaron a todos los presentes flipando, y esque no es para menos. Bajo de seis cuerdas y guitarras con 7 y 8 cuerdas respectivamente, instrumentos a los cuales le sacaron todo el jugo posible aporreando y acariciando todas y cada una de las cuerdas, haciéndolas hablar en una orgía de virtuosismo fuera de lo normal, todo ello envuelto por una batería con mucho protagonismo que a cada golpe nos destrozaba la cabeza. La noche no podía comenzar mejor, y asi lo dejó patente su cantante Oli Peters, quien agradeció nuestra asistencia y no paró de animar cuando tenía un momento de respiro de sus agresivos rugidos.

Tras semejante demostración de creatividad y tan buen saber hacer en directo comprimidos en 25 escasos minutos, daban paso a los siguientes de la lista, que fueron los ingleses Cyanide Serenity, que tampoco eran mancos, aunque su propuesta viraba más hacia el hardcore, pero con alguna pincelada de death técnico y deathcore. Dispusieron de aproximadamente el mismo tiempo que sus predecesores, pero que les fue suficiente para demostrar que también juegan en esta liga. Dieron un repaso a su único trabajo hasta la fecha, el EP Consume Me, y repartieron tralla como estaba mandado. Voces agresivas y ritmos de batería frenéticos perfectamente complementados por unos riffs afilados y un bajo aplastante que siempre estaba presente. Otra gran actuación a cargo de un grupo con futuro, que puso todas sus cartas sobre la mesa.

La cosa comenzaba a animarse (que cojones, llevaba animada desde el primer momento…malditas frases hechas!), y las ganas que había entre los asistentes de disfrutar de la interesantísima propuesta de los italianos Fleshgod Apocalypse eran muy grandes. Brutal Death técnico y sinfónico a raudales nos esperaba a continuación, o eso pensábamos, ya que el sonido les jugó una mala pasada y fueron más bien cortos de lo sinfónico. Uno de los grandes atractivos y originalidad de su último trabajo es el gran protagonismo que le han otorgado a las orquestaciones y teclados a lo largo de todo el disco, creando así un punto de inflexión en su corta carrera y pasando de usarlo como un mero recurso a incorporarlo de manera permanente. El sonido en general no fue todo lo nítido y aceptable que había sido con las bandas anteriores, ya que incluso a veces costaba distinguir el sonido de las guitarras, que estaban bastante embarulladas, con una bateria altisima al principio y una voz con poca fuerza. Mención especial para la cagada en el volumen de los teclados, que fue prácticamente nulo durante el primer tema de la noche, pasando a insuficiente en el resto de temas. Y sobre el setlist, pues en la escasa media hora de la que disponian, recorrieron sus 2 discos y el EP de manera breve. Arrancaron con Temptation, intro que va in crescendo para estallar en el siguiente tema del mismo disco, The Hypocrisy, que fué como un gatillazo, ya que como he comentado, el nivel de los teclados y orquestaciones fue nulo. Durante la intro pase, porque no había más sonidos que lo taparan, pero cuando comenzó la descarga de esas 5 bestias, el teclista Francesco Ferrini parecía estar más bien de adorno, aunque se afanaba bastanjte en su labor. El siguiente tema, In Honour of Reason, fue un vistazo atrás en su carrera a manos de su primer trabajo, para retomar su material reciente con The Violation enlazada de manera magistral con The Egoism. Incluso las voces limpias del bajista sonaban muy bajas, dejando aún más cojas sus recientes composiciones. Cerraron su actuación con Thru Our Scars, tema perteneciente al EP Mafia, que cerró su actuación que pasó sin pena ni gloria, concierto que supo a poco y dejo un sabor agridulce. Ojala podamos disfrutar algún día en la capital de estos italianos con un sonido como se merecen.

Las bandas más jóvenes ya habían terminado, y daban paso a los pesos pesados, con Aborted como primer plato, quienes aprovechaban el décimo aniversario de su disco Engineering the Dead para recorrer una vez más las salas de media Europa (aunque tocaran tan solo un tema de este disco). Arrancaron con Dead Wreckoning, demostrando que están más brutales que nunca, enlazando con la destructiva Coronary Reconstruction. Una vez más, el sonido fue digno de mención, y esta vez para bien, no como con Fleshgod Apocalypse. Con una música completamente frenética y brutal, el sonido era perfecto, poniendo a cada instrumento en su lugar y diferenciándolos perfectamente. Estábamos asistiendo a otro recital de la destrucción más implacable que esa noche asoló la sala. Continuaron con Meticulous Invagination y From a Tepid Whiff dejando claras sus intenciones, y tras un mínimo descanso, decidieron mostrarnos algo de su próximo trabajo con el tema Global Fatline, del mismo nombre que su futuro disco. Este tema nos dejo entrever por donde van a ir los tiros, y como el disco en su totalidad sea igual que este tema, madre mía…que dios nos pille confesados. Llegados al ecuador, continuaron su arrasadora descarga con The Holocaust Incarnate, demostrando porque han llegado a lo más alto y haciendo gala de una brutalidad exacerbada (aunque su batería lleve camiseta azul con la cara de un adorable gatito). Nada que demostrar, son Aborted y su nombre lo dice todo, un grupo que ha sabido escalar posiciones y llegar a codearse con los más grandes. Continuaba la masacre con Sanguine Verses (…of Extirpation), con la que el pogo permanente que se había originado en la sala, se convirtió en un hervidero de ostias. Los allí presentes estábamos encantados, el grupo lo sabía y gozaban con ello. Entrando en la recta final atacaron con Threading on Vermillion Deception y cerraron con The Saw And The Carnage Done, definiendo a la perfección los apenas 40 minutos de tiempo que tuvieron para salir a matar. Gran concierto de los belgas que dejaron una hermosa huella en su paso por la capital.

Y la noche estaba ya más cerca de su fin que del comienzo, y los encargados de cerrarla y poner la guinda de sangre fueron Decapitated, quienes regresaban a Madrid por segundo año consecutivo, presentándonos esta vez su reciente obra Carnival is Forever. Mirando el reloj preocupado y viendo que rozaban las diez y poco, intuí que en apenas una hora, ya nos habrían despachado de la sala, dejando a los cabezas de la noche tan sólo 60 minutos para degollarnos a su antojo. Asi que nada, el tiempo apremiaba y las tonterías se dejaban en el cajón para arrancar sin contemplaciones a cargo de The Knife, primer corte de su nuevo disco, para dar marcha atrás en su carrera a continuación y deleitarnos con Day 69, de su ya lejano Organic Hallucinosis. Vogg estaba pletórico, sumiéndonos en un torbellino de riffs a cada cual más matador, dejándonos moribundos para que Rafal, nuevo vocalista del grupo en esta etapa, nos terminara de dar el golpe de gracia con sus alaridos desgarrados, mientras la linea de bajo y la batería machacaban los pocos huesos que nos quedaran intactos. Regresaban a su nuevo trabajo con Pest y United, dejando claro que su pasado, por triste que sea, ya se ha superado y han vuelto más fuertes que nunca, orgullosos de ello y de su nuevo trabajo. Otro pasito atrás y nos lanzaron Post(?) Organic para pegar un nuevo salto y abrazar su material más clásico con Mother War, con el que la totalidad de la sala enloqueció, y tema que su lider (y único miembro original) disfrutó como un enano. Poco más de medio concierto llevábamos, pero lejos de querer tirar la toalla, pediamos más como perros babosos. Y nuestros deseos eran ordenes. Regresando por última vez a su reciente trabajo, nos deleitaron con 404 y la trepidante Homo Sum, que fue toda una ametralladora y tormenta de destrucción. Llegabamos a la recta final, y sólo quedaba recordar más temas old school (como los definió Rafal). Remontándose a sus origenes nos deleitaron con Winds of Creation, que cayó como una bomba y no dejó títere con cabeza. En un último aliento, agradecieron nuestra presencia y tras unos cuantos tragos a una botella de Whisky (pobrecillos…quien fue la cruel persona que les dio la de DYC?? hay que tener mala leche…) descargaron su última bala del cargador sobre nuestras cabezas, y con Spheres of Madness agotaron nuestra resistencia en una auténtica fiesta, que finalizó con el grandioso riff de Walk de Pantera a manos de un Vogg espídico y que si por el hubiera sido, habrían tocado otra hora más.

Una gran noche, repleta de tralla y que fue la delicia de los amantes de los sonidos más extremos y agresivos, una noche que comenzó con el listón muy alto y lo mantuvo durante prácticamente la totalidad del evento, salvo pequeños borrones que no enturbiaron el conjunto de una noche extrema en su más violento sentido. Las bandas jóvenes, encabezadas Archspire nos dieron una lección de virtuosismo y profesionalidad impecable, que se mantuvo durante los británicos Cyanide Serenity y su particular forma de entender el hardcore fusionado con el death metal y desembocando con Fleshgod Apocalypse, que no gozaron de un buen sonido pero que se les vio metidos en su papel haciéndolo lo mejor que sabían. Y los grandes ratificaron lo vivido momentos antes, una trayectoria con calidad y buena música termina catapultándote a lo más alto, y que mejor ejemplo que Aborted, que han sabido hacerse hueco a base de violentas embestidas y lacerantes trabajos, exactamente la misma formula que los polacos Decapitated, ejemplo de superación personal y de como una piedra en el camino, por muy grande que sea, puede ser esquivada o partida a base de riffs y rugidos.