CRÍTICA ABEL

El compositor checo Bedřich Smetana dedicó en 1874 un poema sinfónico al río que atraviesa Praga: el Moldava (Vltava en checo). Esta obra es la segunda parte de su serie Má vlast (Mi patria), y probablemente la más famosa de las que salieron de la pluma de este señor, que en la actualidad tiene una estatua en Praga a orillas de dicho río. Ciento cuarenta años más tarde, un grupo también checo le rinde tributo al maestro con un lanzamiento que incluye su propia versión de la pieza de Smetana y una composición original dedicada a otro río. Pero vamos por partes.

El poema sinfónico original dura unos doce minutos y tiene varias partes, que describen el propio río, las regiones que riega y escenas que tienen lugar a sus orillas: así, tenemos la parte de las fuentes, la de los rápidos, el castillo en ruinas, una escena de caza, una boda campesina… Los de Cult of Fire decidieron prescindir de la mayoría, obviar la complejidad y centrarse en hacer una versión furiosísima con sólo dos de las melodías originales: la de la introducción, que hace referencia al nacimiento del Moldava, y el tema principal. La primera de ellas les sirve tanto de introducción como de epílogo, un poco más pausados, mientras que el tema principal aparece envuelto en una tormenta de distorsión y blast beat e interpretada a contrapúa, o como se diga eso, por una de las guitarras. ¿El resultado? Para mi gusto, magnífico. Creo que es el mejor enfoque que le pudieron dar, porque siendo una pieza tan compleja y llena de matices (sobre todo en comparación con lo que suele ser el metal en general), si hubieran intentado emular todas esas características probablemente se habrían quedado a medias.

La segunda canción, como decíamos, es una composición original del grupo y está dedicada a otro río, en este caso eslovaco: el Váh (cabe destacar que uno de los componentes del grupo es eslovaco). Esta vez sí que se curraron una estructura más compleja y evocadora, que de hecho está relacionada también con la obra de Smetana, pues parece describir el transcurso del río de una manera similar a la del maestro checo, salvando siempre las distancias. Al inicio oímos un pequeño reguero de agua, acaso las fuentes del río en la cordillera de los Tatras, cuyo caudal va aumentando, acompañado de una tranquila melodía. De repente llega la catarata, o los rápidos, o lo que sea, representados por un fragmento agresivo con su correspondiente blast beat; más tarde alcanza las llanuras y discurre, majestuoso, con una esplendorosa y brillantísima melodía que se repetirá, no sin la progresiva adición de más elementos y aumento de intensidad, hasta la final desembocadura en el Danubio.

No querría terminar esta reseña sin mencionar el aspecto físico del EP, un disco de vinilo de 7″ en dos ediciones: una es el picture disc más bonito que vi nunca, limitada a 300 copias y que voló en un día, y otra en vinilo negro normal, sin limitación. La portada muestra una versión más bien cadavérica de un famoso retrato de Bedřich Smetana, y el buen observador se fijará en que no pone Cult of Fire, sino Kult Ohně, que significa lo mismo, culto del fuego, pero en checo. El título de este disco quiere decir Cuarta sinfonía del fuego, porque se trata de su cuarto lanzamiento discográfico. Por último, fue editado el 8 de diciembre porque es el día en que Smetana terminó su obra.

¿Visteis cuánto se puede decir de un EP de dos canciones? Y otros grupos sacan discos de larga duración que no dan ni para dos párrafos. Una pequeña obra de arte del metal extremo.

 

Tracklist

1. Vltava
2. Váh

Cult of Fire – Čtvrtá symfonie ohně

Género: Black Metal

Origen: República Checa

Lanzamiento: 8 de diciembre de 2014

Discográfica: Iron Bonehead Productions