CÓNICA FERRAN

El 7 de marzo de 2013, era la noche del hard rock en Valencia. En un mismo día tendríamos a dos de los mejores grupos de este estilo, dándolo todo en una sala que se ha convertido en la esperanza de todos los valencianos: Rock City.

Por una parte ’77, unos barceloneses que a base de conciertos y más conciertos por toda Europa, están subiendo como la espuma. Con su Rock N’ Roll electrizante y su puesta en escena, Credit union online es inevitable compararlos con AC/DC, pero personalmente eso es un punto a favor. Y en la otra parte Bullet, unos suecos que combinando la herencia que Accept y AC/DC nos han dejado, se han convertido en una máquina de puro hard rock metalizado.

La noche pintaba demasiado bien, pero a la hora del concierto, no había apenas público. Sin embargo, ’77 saltó a escena dándolo todo desde el primer momento. Empezando por Your Game’s Over, de su primer trabajo, enseñaron a Valencia lo que era un verdadero grupo de hard rock.  Seguidamente descargaron High Decibels, tema homónimo de su último disco, que sonó atronador y mostró la solidez de la formación. Resulta imposible no hablar de LG Valeta, que desde el principio del  show no paró de saltar, mover la cabeza, zarandearse… como si se tratara del propio Angus Young con unos 25 años menos.

No dejaron de repasar canciones de su último disco, como Melting In A Spoon, Let’s Beat It Up o la genial Promised Land. Las voces de Armand sonaron como si tuviéramos al propio Bon Scott en escena, y era completamente impresionante la potente base rítmica que nos ofrecían Dolphin y Raw. Cuando tocaron la cara B del single, There Are Things You Can’t Talk About, Valeta bajó del escenario y paseando por toda la sala nos dio una clase magistral de Rock N’ Roll.

Con una sala ya bastante llena y animada, llegó la aclamada Give Me A Dollar, no sin olvidar la gran y olvidada 21st Century Rock y Less Talk Let’s Rock. A cada minuto que pasaba el ambiente que habían creado era más impresionante, y fue con la última, Big Smoker Pig, dónde definitivamente se coronaron.

Para los que ya conocíamos a ’77 fue un concierto para la memoria, que nos dejó claro que el buen hard rock nunca morirá, y para los que no los conocían, simplemente fue el descubrimiento de sus vidas. Aunque siempre produce un poco de pena que grupos tan jodidamente geniales no tengan la fama que se merecen.

 

Tras un breve descanso, había llegado el turno de Bullet. Había un ambiente de muy buen rollo, y cuando empezó a sonar Into The Night, ya nada les podía parar. Con un sonido demoledor, Bullet repartió a diestro y siniestro una dosis de puro heavy metal difícil de olvidar.

Turn It Up Loud, de su primer CD, continuó la línea, y sin descanso llegó Dusk Til Dawn, que con su memorable estribillo, dejó claro que la escena de Valencia no está tan muerta como parece. Hell Hofer como frontman y cantante es un puro espectáculo, que no deja atrás a Adam Hector (bajo) o a Hampus Klang (guitarra), que no pararon ni un momento de darlo todo en el escenario.

El nuevo guitarrista Alexander Lyrbo tuvo problemas con su guitarra, y Valeta tuvo que dejarle su flamante SG para  que continuara el espectáculo.  De su último trabajo repartieron caña con temas como Full Pull, Rush Hour o Rolling Home, sin olvidar los himnos que les han hecho llegar a donde están, como Pay The Price o Highway Pirates.

Pero sin duda, fue con Stay Wild cuando la sala se vino abajo. Para la recta final rescataron temas de sus primeros discos como Rambling Man o The Rebels Return, y para acabar, eligieron Bite The Bullet. El público estuvo muy entregado, y Bullet se fue con un buen sabor en la boca.

El concierto había acabado, y pese a que se nos había hecho corto, la satisfacción era máxima. A los que no asistieron,  inmediatamente se les quitó tres puntos del carnet de rockero, y a los que sí asistieron, nadie les quitó el dolor de cuello de la mañana siguiente, provocado por una inolvidable noche del mejor hard rock.

 

REPORTAJE FERRAN