A eso de las 18:30 de la tarde con un calor abrasador llegaron al escenario principal Costa de Fuego los Valencianos Noctem, la banda de Blackned Metal más sangrienta de España (podéis leer la entrevista a Exo aquí). Entraron con puntualidad con un sonido un tanto opaco y retumbón. Pronto el escenario principal se llenó de un ambiente oscuro y tétrico y un tanto tenebroso.La afluencia del público a media que se iba desenvolviendo el concierto iba en aumento, su puesta en escena era impresionante con sus pinchos y sus túnicas habituales y, por supuesto, maquillados al más puro estilo noruego.

Su perfecta coordinación era impecable y a medida que iba trascendiendo el directo la calidad musical iba en aumento, por lo que se ganaron al público a la primera de cambio cuando Beleth sacó su particular vaso de sangre y lo lanzó al publico así mismo empapándonos de su show más sangriento con una violencia extrema; tal y como nos tiene acostumbrados. La actuación fue totalmente inmejorable y magnifica, deleitándonos de su oscuridad con toques macabros en plena tarde de Sábado.

A las 20.25h hacían acto de presencia los suecos, ni que decir tiene que el público era numerosísimo, ya sabemos todos que los jóvenes seguidores de los sonidos más modernos tienen a In Flames como uno de sus grupos de referencia. Con una estética más rockera, lejos de los extravagantes monos naranjas, incluso el cantante llevaba enfundada una gorra que impedía ver sus famosas rastas. Presenciamos un show en el que no miraron al pasado, una pena para los amantes de sus primeros discos, pero las cosas son así.

Cloud Conected y Trigger del Reroute to Remain marcaron el comienzo del concierto, con un Anders Fridén plenamente comunicativo, que hizo las delicias del público tomando fotos de los asistentes tras descargar Delight and Angers. La melódica Fear is the Weakness precedió a una de las celebradas de la tarde, Only for the Weak, de su lejano Clayman, que animó a un público que no estaba todo lo caldeado que se supone para un concierto de In Flames. A partir de este momento podemos decir que el concierto remontó en intensidad, el sonido siempre fue excelente, pero en este tramo el público se mostró más entusiasmado y participativo, mientras caían The Mirror´s Truth, Where the Dead Ships Dwell y sobre todo Deliver Us, un tema que sonó brillante, heavy y machacón y que gozó de un tremendo feeling entre el público que coreaba el estribillo a pleno pulmón. Se acababa su hora de actuación, pero todavía tenían que sonar The Quiet Place y Take this Life, esta última resultó brutísima, los afilados riffs de Niclas Engelin sonaron en todo su esplendor dejando muy buen sabor de boca a todos los asistentes, sobre todo al público más joven que se agolpó en las primeras filas.

Eran las 21.30h cuando nos adentramos en la carpa del Jack Daniel´s Stage a disfrutar de una de las sensaciones que más fuerte están pegando últimamente entre el rock madrileño. Toundra con dos discos en el mercado, han encontrado una enorme e notoriedad no sólo aquí, sino fuera de España a partir de su post rock instrumental, atmosférico y experimental.

Con una carpa llena hasta arriba comenzaron a ejecutar Tchod intro de su último trabajo, II, que tocaron íntegramente. El sonido era muy bueno, y en todo momento, con ayuda de sintetizadores nos, sumergieron en su mundo de misterios. La enigmática Magreb fue la siguiente en sonar un largo tema que te lleva de la mano casi sin darte cuenta y te transporta a mundos oníricos, un tema largo y tranquilo perfecto para introducirnos en este mundo de sonoridades. A continuación la más rockera Zanzíbar, un tema más corto, pero de muchos contrastes y transiciones, conseguía a partir de sus sonidos tipo Mastodon seguir evocándonos paisajes mágicos al mismo que tiempo que arrancaba los primeros bailes del público, tremendo el trabajo de bajo de Alberto, acompañado siempre del muy solvente Álex a las baterías.

Si darnos cuenta ya estábamos sumergidos en el Danubio, de nuevo un tema de gran minutaje con una preciosa que nos hipnotizó a todos con las melancólicas melodías de guitarra de Esteban y Víctor, para estallar al final en un tremendo riff aplastante y metalero que provocó la locura de la carpa.

Tras la transición de Koschei, llegó el que para mi gusto es el mejor tema del disco, la impresionante y épica Bizancio, un tema que reúne lo mejor de la banda y que estalla con toda su fuerza y belleza provocando una orgía musical que incluso provocó el éxtasis de los propios músicos, estampando uno de los guitarras un beso Alberto, el bajista, como símbolo de la catarsis que estaba suponiendo su actuación. Conciertazo sin más, y ojo porque para esta banda esto acaba de empezar.

Los finlandeses Nightwish llegaron puntuales a escena a eso de las 21:55 horas del Sábado día 21, con una calidad sonora espectacular como solo ellos saben con sus intros perfectamente coordinadas y estructuradas. Seguidamente a su tiempo la vocalista del grupo Anette Orzon tuvo un pequeño percance con su voz que rápido supo solucionar, pese a todo, la puesta en escena era impresionante; configurando así un grandioso espectáculo en el que no faltaron por supuesto fuegos artificiales y llamaradas.

A lo largo del la actuación empezó a mejorar considerablemente todo, dado que anteriormente se tuvieron pequeños detalles que no eran del todo correctos (véase el sonido y la actuación de la vocalista). Tenemos que dejar claro de que Nightwish como grupo han evolucionado. Pero pese a todo esto; la afluencia de gente masiva como era de esperar para un grupo de tal maginitud.

Pesé a un show ESPECTACULAR, el señor Marco Hietala le dio forma al dueto que compartía con Annette Orzon. En cuanto al repertorio, no faltaron clásicos como Nemo o Last Of The Wilds. Para cerrar el show, la outro Imaginaerum (leer la crítica del disco aquí). Un concierto tremendo que todos pudimos disfrutar, algunos más y otros menos,pero al fin y al cabo fue todo un deleite y un placer volver a encontrarnos con la banda de Symphonic Metal finlandesa.

Después de un día bastante duro y ajetreado llego el turno del cabeza de cartel con veinte minutos de retraso como es costumbre, salió al escenario el gran Reverendo Manson a las 00:00 horas, con un atuendo bastante particular iba envuelto con una especie de mascara que apenas se podía distinguir su rostro. No hay nada que ver objetivamente hablando de aquel Anticristo que procedía a darnos guerra incansablemente como era en aquel entonces, aquel Marilyn Manson oscuro y bastante siniestro.

Seguidamente empezó con el primer tema del álbum de su gira Hey Cruel World, haciéndonos vibrar; la emoción y el grotesco espíritu se percibía en el ambiente, con gran multitud de fans que éramos, fue aclamado una y otra vez. Y con un sonido muy nítido e impecable nos dio un gran espectáculo como era de esperar. El señor Manson no nos defraudó a ninguno de los asistentes que estábamos gozándolo.Cuando estábamos todos enfervorecidos y dándolo todo cuando de pronto empezó con Coma White del Mechanical Animal’s y ataviado con un sombrero de época, empezó a caer unos copitos de espuma como si de nieve se tratase dando un ambiente especial para un tema brillante.

Estábamos esperando el momento atril en Antichrist Superstar cuando de repente se subió y echó los micrófonos al suelo y posteriormente sacó su famosa Biblia y la empezó a arrancar a chachos poniéndose un par de trozos en su boca y posteriormente los escupía al publico estábamos todos atónitos y muy expectantes a lo que estaba haciendo el Reverendo, después como es habitual la echo al publico. Cuando menos quisimos darnos cuenta sacó otra segunda Biblia de debajo del atril y le arranco un par de hojas y se hizo unos pequeños cuernos simulando a ser el mismismo Diablo. Todo quedo de forma muy cómica. Entre tema y tema como bien he dicho anteriormente nos tiene acostumbrados a sus pequeños discursitos y a echar autenticas pestes en plan soberbio sobre la gente, pero aun así la gente seguía aclamándolo.

El  Anticristo del Rock sinceramente hizo una actuación brutal, así mismo y al parecer de algún inconveniente que otro como fueron sus retrasos, el festival de Benicàssim se rindió totalmente a sus pies. Dando así una cita esperada entre miles de personas congregadas a dicho evento. Y con un apabullante The Beautiful People cerró la actuación de casi hora y cuarto sin poder moverse del sitio, como era de esperar el cabeza de cartel no nos defraudo.Esperemos que vuelva a tener otra cita por nuestro país.

Con máxima puntualidad y coincidiendo con el cabeza de cartel entraron los magnificos Opeth al escenario. Con un sonido muy limpio a la altura de lo que cabe esperar de una banda que arranca su concierto con progressive al más puro estilo 70.En cuanto a publico se refiere, el concierto presentaba una más que aceptable entrada. Opeth eligió para la jornada un setlist bastante corto en el que no faltaron temas de su último Heritage, como por ejemplo The Devil’s Orchard o I Feel The Dark. Entre tema y tema Mikael Akerfeldt entablaba un poco de conversación a la gente pausadamente y sin prisas, definitivamente fue un concierto bastante bueno e inmejorable como era de esperar.

Tras la descarga de Marilyn Manson, nos esperaba una auténtica voladura de cabeza, y es que los Hamlet estaban en la escena a la 1:40. Me quedé sin palabras, de piedra, hacía mucho tiempo que no les veía en un escenario. Y me arrepentí mil veces por no haberles prestado más atención en los últimos años. Un conciertazo brutal y aplastante en el que rejuvenecí 15 años de golpe, y ojo, no hablo desde el punto de vista nostálgico, Hamlet es una realidad actual, es una banda con un gran bagaje a su espalda y con unas ideas muy claras de cómo hacer las cosas y así se demostró esa noche.

Comenzaron con el rockero Limitate, y desde ese momento todo se vino abajo, Molly no paraba quieto un momento, sus carreras así como las del guitarrista Luis Tárraga fueron la nota dominante de la noche. Los brutales riffs de Desesperación hicieron temblar al público, bastante numeroso para la hora que era, pero que no dudaron en sudar un poco más con el tremendo groove y pegada del grupo. La dramática Antes y Después dejó paso a un sabática Deja-Vu de su tremendo último disco, del que ya realizamos la crítica en The Breathless Sleep (leer aquí) que derrumbó los cimientos del escenario. El papel de Molly como frontman fue excelente mostrándose comunicativo, incluso bajó al foso y se mostró muy comunicativo con el público, agradeciendo mil veces al festival y poniendo el acento en lo importante que es un festival así en España en estos tiempos tan putos.

Una emotiva Denuncio a Dios y un nuevo recuerdo al disco Insomnio a través de Tu Medicina dieron paso a tres temazos del mítico Revolución 12.111. El primero de ellos desato la locura y os podéis imaginar cual es J.F, dedicado a los que nos han subido el IVA de la cultura, por ellos iba y el público descargó su rabio gritando el estribillo. El brutal Habitación 106 y Egoismo pusieron fin a ésta mirada al pasado. Pero aún quedaban dos regalitos, la mítica Irracional de su ya lejano Sanatorio de Muñecos y el tremendo Un Mundo en Pausa de su último disco un cañón de protesta, rabia y revolución que puso punto y final a una actuación sobresaliente, de lo mejorcito de todo el festival.

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