Desafortunadamente la planificación de las giras más de una vez nos trastocan por completo la rutina semanal, pero lo cierto es que el pasado jueves 12 de julio no había escusa para perderse a los maestros del Electro-Industrial. Con los efectos de la crísis más visibles que nunca en el panorama madrileño, hecho que poco a poco comentamos en nuestas anteriores entregas, la noche acabaría dándonos una grata sorpresa en torno a una asistencia que a primeras horas de la noche parecía flaquear.

Alrededor de las 20:45 comenzaba a sonar la enérgica propuesta de V2A, formación integrada dentro del EBM industrial. Sobre el escenario aparecían sus vocalistas Kevin Stewart e Ines Lehmann, acompañados por su batería Matthew Hawkes y un cuarto músico de sesión encargado de los teclados. Especial hincapie en la figura de Ines (denominada como 316), una vocalista con arranques de locura que hizo las delicias del personal a través de sus gestos y su imagen de muñeca gótica.

El sonido de estos cyborgs de Worcester se traduce a temas oscuros y muy balilables, siendo una buena muestra de ello cortes como Dance Virus del que pudimos disfrutar en vivo. En este aprovecharon para interactuar con las primeras filas del público, un tanto disperso y escaso en esta primera tanda con los más fanáticos agolpados frente al escenario.

Momentos más tarde sacaban a relucir sus banderas, sumadas a la grotesca imagen de las cruces con las que dieron rienda suelta a uno de sus temas más Industriales: Jesus Loves You. Con una facción de los asistentes ya entregados al 100%, llegaba el final de la fiesta marcado por la colaboración de la gente de Combichrist, subiendo uno de sus miembros a las tablas vestido de pingüino. Uno de los momentos fuertes de la noche, que bien les sirvió para demostrar su valía ante el público madrileño (podéis ver parte de su actuación a través de este video, concretamente el anteriormente citado Dance Virus).

Cerca de las 21:15 los estadounidenses salían del escenario y el telón caía como previa al plato fuerte de la noche. Pasados veinte minutos, el escenario de Combichrist se dibujaba coronada por un himno que poco a poco degeneró en voces robóticos. Con este pie de arranque se desataron los primeros temas del concierto, aprovechando cada uno de ellos para dar paso a sus integrantes: Intrude Alert, Are You Connected y Brut Royale fueron dieron pie a la aparición de Andy LaPlegua, precedido por sus compañeros Z. Marr y Shaun Frandsen.

El inicio de la fiesta estuvo marcada por su trabajo de 2007 What The Fuck Is Wrong With You People?, atendiendo sobre todo a los sucesivos Deathbed y Electrohead. Gran corte de la formación a partir de cuyo nombre podríamos denominar la curiosa tipología del público de aquella noche: la asistencia se había multiplicado y el ambiente que había en la Caracol era un éxtasis en toda regla, predominando los góticos y algún que otro metalhead.

Fuck That Shit y Get Your Body Beat mantenían su LP de 2007 en lo más alto, siendo la excusa perfecta para provocar el desenfreno encima del escenario: Andy y Joe disfrutaban al máximo del concierto moliendo a palos la percusión, contando con un segundo batería para Get Your Body Beat. Tema en el que aprovecharon para hacerle la vida imposible a uno de sus roadies: LaPlega puso su particular toque de humor tirando al suelo todo el material que se molestaban en recolocar, ante un público que para esos momentos ardía a los pies del escenario.

Adentrándonos en su puesta en escena, cómo no resaltar el papel de su guitarrista invitado, que con sus dimensiones colosales, su cara de pocos amigos y su vestido de mujer ofreció algunos de los mejores momentos de la noche (aunque lamentablemente no estuvo del todo acompañado por el sonido, con una guitarra casi imperceptibe). La iluminación del escenario también fue uno de los puntos fuertes, con un juego de luces brutal que supo estar a la altura de temas tan enérgicos como All Pain Is Gone (Today We Are All Demons) con los que pusieron los interiores al rojo vivo gracias a la incorporación de un segundo teclista.

Le llegaba el momento a algunos de los temas pertenecientes a ese Making Monsters que presentan a lo largo de esta gira, siendo muy bien recibidos por el público como fue el caso de Follow The Trail Of Blood, They o Throat Full Of Glass (que hizo corear al público, probablemente la más reconocida por su espectacular videoclip). Tema con el que sobre las 22:50 abandonan el escenario, reapareciendo LaPlega unos minutos después con una cerveza para hacer un guiño al LP Everybody Hates You a través de Today I Woke To The Rain Of Blood.

Consolidado como un clásico de la formación, Sent To Destroyhacía vibrar cada milímetro del recinto a través de su poderosa base electrónica. Los cientos de ‘electroheads’ que acudimos esa noche nos acercábamos cada vez más al escenario, llegándonos unos instantes más adelante la posibilidad de demostrar nuestra devoción por la maquinaria noruega: ante la pregunta de ‘Barcelona o Madrid’ el público alzó sus voces hasta descorchar las paredes…y la recompensa no pude ser mejor. Su último tema What The Fuck Is Wrong With You fue una orgía sonora a la que incluso los miembros de V2A no dudaron en unirse.

Cerca de las 23:00 el concierto daba por finalizado, con la gloriosa My Way de Frank Sinatra sonando de fondo ante un sinfín de aplausos y vitoreos por parte de la crew madrileña. Un concierto con el que hicieron justicia a sus anteriores visitas, demostrando que aún queda mucho Combichrist…y que somos muchos los que volveremos a quedar rendidos a sus pies.