Aún me parece increíble estar ante el Chaos Of Forms…la espera fue verdaderamente dura, y las expectativas por la nubes…y tras decenas de noticias, aquí esta. La primera impresión que deja plasmada es de extrañeza, dado que se trata de una entrega con horizontes abiertos, encapsulando así una infinidad de influencias. Sin embargo, hay algo que todo buen seguidor de la formación sabe con certeza: y es que a Revocation no se le puede relacionar de manera directa con ningún gran exponente, dado que son únicos y cambiantes.

Los norteamericanos consolidan su sonido en un marco dispar, dotado de un enorme abanico de posibilidades. En su esencia se degusta la picardía y la rebeldía del Thrash más enfermo, y en su acabado resuenan los aplastantes cimientos que erigieron todas las grandes obras del Death Metal. Por supuesto podemos reconocer una faceta Técnica que actúa como puente entre ambos géneros…aunque la enumeración de variantes se dispara en este último trabajo. En Empire of the Obscene nos partieron las piernas,  Existence Is Futile nos abrió un panorama melódico alucinante…y Chaos Of Forms simplemente nos deja con la boca abierta de par en par.

Ya no valen adjetivos tan abstractos como ‘versatilidad’, ni ‘transgresiones’ que valgan: esta locura sincronizada proviene de un plano completamente diferente, en donde hasta el más dispar sonido tiene un lugar prioritario. Es evidente que los seguidores de su discografía encontrarán elementos claves que se mantienen desde sus inicios, como es la presencia constante de riffs pesados y punteos brillantes enfrascados en una orgía de velocidad…pero algo está cambiando, y su demoníaca metamorfosis nos está ofreciendo una serie de visiones completamente insospechadas…

En definitiva, la idea general es algo difícil de integrar mediante palabras, por lo que pasemos al análisis en detalle de sus exponentes. El trabajo se abre con la rabiosa Cretin, la cuál a diferencia de sus trabajos anteriores es mucho más directa y nos introduce inmediatamente en la espiral de odio engendrada por maestros de Boston. La brutalidad de los riffs nos podría ser mayor, dejando los pedales al borde del incendio en plena ejecución…las voces de Dan, Anthony y David suenan tan desgarradoras como el primer día, y las guitarras escupen formas maravillosas con el más absoluto desenfado. Si el primer asalto no es suficiente, la entrada de Cradle Robber despeja toda duda acerca de sus increíbles dotes: una mezcla desigual entre riffs dispares que responden desde e Black, hasta el Thrash, pasando por el Death más agresivo. El florecimiento de los solos como siempre es un jodido espectáculo, haciendo que vivamos cada segundo  a flor de piel. Pudiendo pecar de ser un tanto simple en cuestión de estribillo, se trata de un tema bastante completo que permitirá el acceso a los menos conocedores de su carrera.

El asunto se pone verdaderamente chungo con Harlot, que despierta hasta el último de sus demonios en medio de una masacre llevada a cabo en tan sólo 3 minutos. Un tema que nos devuelve lo mejor de su esencia Death, estructurada a partir de una resbaladiza fórmula que cara al final se ve dominada por guitarras melódicas que rompen todos los parámetros visibles. Dissolution Ritual nos devuelve a su sonido más habitual, con un estridente y efectivo riff que se conjuga con un tramo de sonido limpio. Un tema que hará las delicias de los más acérrimos, sobre todo con la exquisita línea de bajo de Buda. Los solos Técnicos se desprenden con naturalidad, mientras la batería  Dubois-Coyne ejerce una presión cada vez más insufrible que acaba por hacer estallar en un punteo limpio el conjunto.

Con un tranquilizante punteo acústicos que en los primeros instantes recuerda a ese Soldier Of Fortune, Conjuring The Cataclysm se expande con frialdad mediante un vendaval de punteos que desembocan en un riff jadeante y sobrealimentado. Su progresiva transformación le lleva a adoptar la abrupta condición del Black Metal, a través de una atmósfera sofocante en la que revolotea el shredding de manera descontrolada. Algo más atolondrada se muestra la consecuente No Funeral, haciendo uso de un sonido Thrash y unos coros que a mi criterio la hacen desfilar sin demasiados elogios,  rescatándose la hecatombe Melódica surgida cara al final.

Abordando la segunda mitad del album, nos encontramos con  Fractal Entity actuando como un interludio, siendo un tema instrumental intermedio que siempre encontramos presente en las obras del grupo. Chaos Of Forms es elocuente por sí misma, siendo un verdadero caos de estructuras que vuelan en mil pedazos por los aires. El entrecortado riff del inicio da paso a un desconcertante conjunto de voces enfermas que poco a poco se agrupan en torno a los punteos de Davidson. La evolución no podría se más maravillosa…el espectro de sonidos se abre de par en par hasta dejar un reluciente horizonte Progresivo al que difícilmente sabréis como habéis legado. Sin lugar a duda…es un tema espectacular, una de los diamantes en bruto de este trabajo tan desigual.

Con algo más de contundencia se abre The Watchers, haciendo uso de un riff agobiante y saturado que deja tras de sí una de las alternativas más ásperas y cortantes de este Chaos Of Forms. Cara al final los riffs empiezan a tomar una apariencia ciertamente extraña, y la aparición del Hammond nos hace caer de lleno contra el escritorio…parece cachondeo, pero no: estos hijos de puta están locos, y son unos putos genios. Beloved Horrifier retoma la crudeza mediante un avance contundente que devuelve por completo el éxtasis, provocando una necesidad instantánea e innegable de puro headbanging. El bombardeo de ataques en la batería da lugar a un panorama más Técnico que acaba por desquiciarnos al 100%,  en un tema que personalmente considero LA POLLA.

Entrando en la última fase, Dethroned continúa con el dolor proferido anteriormente, aferrándose a un acompañamiento algo más suavizado en cuestiones de tempo. Sin embargo, tenemos que reconocer que no se trata de su tema más triunfante, haciéndose mención a su parte final que consigue una tramo melódico atrapante y caótico.  El final se abalanza como una bestia furtiva con Reprogrammed, ocasionando un holocausto de sangre que nos hace caer en lo poderosos que son estos chavales. Podrían haber hecho un disco ENTERO con esta fórmula, y lo habrían bordado: sin embargo, con la mayor de las sutilezas dejan para el final su fruto más dulce…y con un simple guiño nos desarticulan por completo. No importan las pretensiones, dado que el rumbo fijo no es un concepto presente en la dinámica de esta maquinaria asesina.

No tengo palabras…no sólo lo consigueron: se superaron, y con una simple pincelada demostraron ser capaces de transformar despiadadamente su bestial sonido. El ensamblaje de cada fragmento, por desigual que sea, es una obra de arte en su máximo exponente…y es que Revocation no conoce los límites. Enhorabuena cabrones, The Breathless Sleep se pone de pie ante vosotros.

 

 

Chaos Of Forms

1. Cretin
2. Cradle Robber
3. Harlot
4. Dissolution Ritual
5. Conjuring the Cataclysm
6. No Funeral
7. Fractal Entity
8. Chaos of Forms
9. The Watchers
10. Beloved Horrifier
11. Dethroned
12. Reprogrammed

 

Artista: Revocation

Dan Gargiulo – Guitarra, Voces
Anthony Buda – Bajo, Voces
Phil Dubois-Coyne – Batería
David Davidson – Guitarra, Voces

 

Género: Technical Death/Thrash Metal

Fecha de lanzamiento: 16 de Agosto de 2011

Origen: Estados Unidos

Discográfica: Relapse Records