Crítica Manuel

Una buena dosis de Grindcore duro y a la cabeza: así sería una buena manera de describir este álbum en unas cuantas palabras. Pig Destroyer vuelve después de lo que fueron unos largos cinco años de inactividad… y lo hacen mejor que nunca, con un Book Burner que, sin duda, no dejará indiferente a nadie.

Su quinta entrega es todo un combo bastante completo de ritmos machacantes, blast beats, letras impactantes y voces agresivas a más no poder; un disco  de esos que lo dejan a uno exhausto y, al mismo tiempo, rogando por más.  Cinco años nunca pasan en vano, y en este caso la espera vaya que ha valido la pena para los fervientes seguidores del conjunto extremo.

Book Burner es una declaración de identidad, es la banda siendo sí misma sin caer en el  auto-plagio y, al mismo tiempo, sin experimentaciones extrañas. Si eres seguidor del conjunto, sin duda lo amarás, si no te agrada… puedes tirarte por un barranco, porque sin duda alguna en el mundo hay muy pocos con el talento y la creatividad suficiente para realizar una entrega en cualquier campo artístico que resulte tan precisa, tan agresiva y, al mismo, tiempo tan adictiva.

Par a empezar, las guitarras poseen la velocidad y esa “suciedad” que es indispensable para todo aquel que se precie de hacer este tipo de música, pero con una chispa y una musicalidad que desgraciadamente la gran mayoría de sus compañeros de escena por lo general, dejan en el  olvido. Y es que las  guitarras, aparte de aportar brutalidad y contundencia a la mezcla, con frecuencia sorprenden y nos otorgan partes que, sin perder la ferocidad, nos llevan por momentos a lugares inesperados, con secciones que presentan un Groove y unos ganchos que hasta ahora uno podría pensar que serían imposibles de encontrar en una entrega del género que práctica el cuarteto de Washington.

Por otra parte, en cuanto a  la batería respecta, es excelsa la colaboración de Adam Jarvis en lo que representa su primera participación en el estudio con Pig Destroyer. Y es que el hombre simplemente logró lo imposible: desarrollar unas líneas instrumentales impresionantemente técnicas y complicadas que, a pesar de esto, suenan totalmente punks y, por muchos momentos, inclusive minimalistas. Un aplauso para el percusionista, sin duda alguna sus compañeros dieron en el blanco a la hora de decidir agregarle a sus filas.

En cuanto a las voces, el señor J.R. Hayes hace lo que muy pocos en la escena extrema logran conseguir: sonar convincente. Y es que, desde el primer momento que sus desgarradores guturales se escuchan por los altavoces, uno percibe esa rabia, esa furia, ese deseo incontrolable de destrucción que, en teoría, debería de ser la única manera de concebir al grind y sus géneros hermanos. Puede que desde un punto de vista frío y “objetivo”, Hayes no tenga el mejor rango, ni la voz más potente, ni una originalidad excepcional; sin embargo, hace lo que los grandes literatos y nos transporta dentro de su cabeza, compartiéndonos y regalándonos una ira que se siente tan real que sorprende.

Hablando de la labor de este hombre, las letras son obras maestras del género: son breves, ingeniosas, duras y, a la vez, directas y, en ocasiones, algo complejas. El trabajo de Pig Destroyer en este apartado es de considerarse, siendo otra de las virtudes que los separa de las miles de bandas a nivel mundial que sin duda alguna matarían por estar en sus zapatos.

Asesinatos, violencia, crítica y un poco de humor negro escondido por ahí es lo que nos espera si decidimos acompañar a los norteamericanos en este viaje mórbido y controladamente caótico que representa Book Burner.

Por último se encuentra la muy conocida y comentada ausencia de bajista en la agrupación, la cual a mí, personalmente, nunca me ha acabado de convencer, ya que una expansión de la base rítmica instrumental a mi parecer le vendría de maravilla a la agrupación. Un bajista haría sonar a las canciones más contundentes, con mayor fuerza, y le daría más espacio a las guitarras para salirse de las líneas tradicionales del Grindcore y ofrecernos muchas más de esas sorpresas que tanto lucen en la música del cuarteto

En conclusión, un disco más que recomendable: Esto es  un ataque sónico sin previo aviso ni momentos para respirar, es un asalto en despoblado, una explosión de locura y majestuosidad musical, esto es el terror de los conservadores, esto es una escala en la que tu coraje y enojo se ven pequeños y  tiernos, es un puñetazo Grindcore sin piedad alguna, esto es… Pig Destroyer.

Tracklist

1. Sis
2. True American`s Head
3. The Underground Man
4. Eve
5. The Diplomat
6. All Seeing Eye
7. Valley Of The Geysers
8. Book Burner
9. Machiavellian
10. Baltimore Strangler
11. White Lady
12. The Bug
13. Iron Drunk
14. Burning Palm
15. Dirty Knife
16. Totaled
17. Kamikaze Heart
18. King of Clubs
19. Permanent Funeral

Pig Destroyer – Book Burner

Género: Grindcore

Lanzamiento: 22 de Octubre del 2012

Origen: Estados Unidos

Discográfica: Relapse Records