CRÍTICA QUARK

Mientras que el death, thrash, heavy, power y otros estilos más están repitiendo los esquemas y temáticas de los ochentas y noventas. El black metal comienza un camino distinto e innovador, mejorando y progresando su sonido hasta donde el manto negro cubra completamente a este estilo musical.

Frente a ello, las nuevas apariciones de bandas como Imperial Triumphant, Mispyrming, Der Weg Einer Freiheit, Aion, Akhlys, Peste Noire, Cynic, Aenaon, Hail Spirit Noir, Oranssi Pazuzu y los citados A Forest Stars. Demuestran que el Black Metal no tiene límites, transformando ese sonido arcaico y helado  en algo mucho más psicológico e independiente. Donde los estándares impuestos por bandas de los noventas dejan de marcar una premisa en esta nueva promoción de grupos abstractos, temáticos y enraizados en las venas, culturas y naturalezas de índole personal.

Además, esta nueva promoción black metalera ya no está enfocado en un solo país o creencia. Por el contrario la abstracción de nuevos ritmos musicales y esquemas culturales han nutrido a este estilo como uno de los más interesantes hasta la fecha; el cual por medio de este Beware the Sword You Cannot See de los ingleses A Forest Of Stars, denota perfectamente en qué nivel compositivo se encuentra el black metal en la actualidad.

En lo personal, quede maravillado con A Forest Of Stars desde su primer disco The Corpse of Rebirth, creando sonidos sombríos, misteriosos y progresivescos desde que el disco comenzaba con God y terminaba con Microcosm. Donde las incursiones de violín, flauta y piano dotaban al disco de carácter propio y de una galanura incomparable; entonces, los álbumes venideros como; Opportunistic Thieves of Spring y A Shadowplay for Yesterdays comenzaban un camino único e incomparable en el mundo Black Metalero. Por ello, el anuncio de Beware the Sword You Cannot See exaspero mi noches y mis ganas de esperar por la edición limitada en boxset de este nuevo álbum. Dejando de lado otros lanzamientos y enfocándome solo en la adquisición de esta versión que contiene un segundo con tres canciones del EP Valley of Desolation. Además de contener una expresión artística de ensueño por parte Mr. Alex CF y Lord Grum en todos los por menores de la caratula y el diseño en general del todo el boxset, con la vela derretida y el brebaje incrustado con yerbas para iniciar el ritual abstracto de este nuevo disco. En pocas palabras una edición detallada y cuidada hasta en el mas mínimo detalle.

Ahora sobre el trabajo de Mr Robert Hobson en todo lo que respecta a mezclado, masterizado y producción de este Beware the Sword You Cannot See, demuestra que A Forest Of Stars sigue detallando su sonido y personalidad. Con una infinidad de arreglos y anexos sonoros que terminan en una conjugación monstruosa e inusual para todos los que estén acostumbrados al black metal tradicional.

Este nueva faceta de estos ingleses inicia con Drawing Down the Rain, canción que dice todo lo que vas a escuchar en este nuevo disco. Intercalando sonidos espirituales y facetas propuestas en A Shadowplay for Yesterdays, pero que esta vez convergen con actitudes progresivas, psicodélicas y con un flujo distinto en su música. Se podría decir que este tema detalla perfectamente todos los instrumentos e influencias que tienen estos 8 músicos, y por otro lado denotan los trabajos excepcionales de Katheryne Queen of the Ghosts, The Gentleman, Mr. John “The Resurrectionist” Bishop y Mr. Titus Lungbutter en la flauta, violín, teclado, sintetizador y percusiones en general.

Dentro de este primer tema, se puede denotar la excesiva y certera influencia de sonidos mediterráneos que nutren a este disco de muchos más ambientes. Donde las voces de Mister Curse y Mr. T.S. Kettleburner juegan roles importantes con el satinado guitarrístico de Mr William Wight-Barrow y Henry Hyde Bronsdon. Y no olvidemos que este fue el tema elegido para que A Forest of Stars promocione su disco y video.

Hive Mindless comienza entre coros superpuestos y sonidos cuasi progresivos, que poco a poco se desmarañan                 y fusionan con su lado más oscuro. Lleno de salvajes blast beats intercalados y tres tipos de voces guturales, pero al minuto con doce segundos A forest Of Star recurre a sonidos progresivos a pedir de las cuatro cuerdas. Luego la pesadez melancólica por medio de notas sueltas de guitarra y flautas, comienzan a emergen desde los más profundos abismos con ritmos percusionistas que muchos recordaran a las escenas del aclamado juego de estrategia: Age Of Empires I, II (en la época de la recolección).  

A Blaze of Hammers entra nuevamente calmando las aguas previas, esta vez con sonidos de delay y saturaciones lejanas en los efectos. Para después entrar de un solo porrazo y en conjunto todos los instrumentos en un sinfín de atmosferas extremas, densas, terroríficas y psicodélicas que son acompasados por los lamentos enfermizos de Mister Curse. Quien es la persona idónea para seguir con este mar de lamentos y plegarias enfurecidas a través de estos 7 minutos con 29 segundos.

Virtus Sola Invicta recurre a su matriz black metal chacal, donde la diferencia instrumental reside en los violines, sintetizadores y bajo zigzagueante que se presenta como base de este ritmo tan asfixiante. El cual termina su machacante melodía como si la gasolina se les hubiera acabado y entre a los parlantes las incisivas frases de Mister Curse, quien comienza su recorrido embrutecido en el alcohol hacia el Shangri-la, donde las fiestas eternas en la ciudad tibetana del Shamballah se acerca cada vez más hacia un mundo envuelto en notas disonantes y desperfectos ritmos de batería que son llevadas de la mano por la guitarra de  Mr William Wight-Barrow y las flautas, violines de Katheryne Queen of the Ghosts.

Cerrando la primera etapa del disco se tiene Proboscis Master Versus the Powdered Seraphs, el cual nos lleva a los confines más psicodélicos y disfuncionales de A Forest Of Stars. Manteniendo varios juegos de efectos guitarrísticos de subir y bajar con el pedal distorsionadamente, luego las voces empotradas en la base de todos los instrumentos divergen con las voces féminas. Haciendo un hincapié general a los tres minutos con cincuenta segundos. Momentos que me recuerdan al juego de rol Diablo II, cuando uno se encuentra en el acto II y en la ciudad de Lut Golein; de ahí en adelante, estos ingleses dibujan nuevos argumentos musicales con la intervención de Katheryne Queen of the Ghosts y cierran el tema con sonidos incontinentes.

En esta segunda faceta de A Forest Of Stars, nos encontraremos con el tema Pawn on the Universal Chessboard. El cual está divido en seis partes y forman parte de un segundo acto lirico, donde Part I: Mindslide inicia esta faceta contextual provista de una gran influencia del músico holandés Arjen Anthony Lucassen (Ayreon, Star One, etc.) y la voz celestial de Katheryne Queen of the Ghosts. Inmediatamente después, Part II: Have You Got a Light, Boy? continua con esta parte Ayreonnesca de notas graves en el teclado y guitarras rock dentro de un contexto Pink Floydnesco y sinfónico. Donde lo más llamativo nuevamente son las voces y respiraciones de Mister Curse, quien inhala y exhala al momento de decir “He said ‘Let there be light’, Oh, and there WAS light, ‘Let there be light’, he said, And oh, how we laughed.”

Part III: Perdurabo, entra al parlante con las voces angelicales de Katheryne Queen of the Ghosts, presentando una leve luz dentro de la oscuridad que comienza a carcomer todos los argumentos musicales y la voz de Mister Curse invada con ferocidad todo lo que alguna vez pudo ser una fértil tierra y prolifera para los nuevos habitantes de este universo.

Part IV: An Automaton Adrift, musicalmente sigue ritmos previos, pero se encierra en la soledad de sus letras y de ayuda hacia un organismo de metal, siendo su fin circular y circular por las grandes masas como un gusano insatisfecho. Luego sigue Part V: Lowly Worm, comienza a dotarse de tempos más acelerados, estribillos heavys y notas folclóricas cada cierto tiempo, para que la densidad y ferocidad de los elementos densos y frígidos en sus riffs dosifiquen la furia de este organismo no convencional. Cerrando su sufrimiento en la Part VI: Let There Be No Light, con la sinergia de hechos y sucesos antecedidos desde su primer tema, los cuales desembocan de manera pétrea en casi la hora de recorrido musical y lirico de este nueva joya de A Forest Of Stars.

El álbum cierra su recorrido con el segundo disco en la versión boxset, donde se incluye el EP Valley Of Desolation de tres canciones que son; Gestation, Catafalque Caravan Quandary y Plastic Patriarch Lynch Squad (Enduring December). Las cuales terminan el recorrido de A Forest Of Stars, con ritmos más densos, sonidos de contrabajo, violines agudos, voces quejumbrosas y ritmos que se podrían asemejar a las maravillosas producciones de Winter, Theorgothon, Unholy en sus primeros engendros. Demostrando a una banda multifacética, lo cual, por medio de viejos elementos black metaleros y un sonido distinto. Presentan al mundo lo que viene a ser un disco repleto de originalidad e incansable mejoramiento.

 

Tracklist

CD 1
1. Drawing Down the Rain
2. Hive Mindless
3. A Blaze of Hammers
4. Virtus Sola Invicta
5. Proboscis Master Versus the Powdered Seraphs
6. Part I: Mindslide
7. Part II: Have You Got a Light, Boy?
8. Part III: Perdurabo
9. Part IV: An Automaton Adrift
10. Part V: Lowly Worm
11. Part VI: Let There Be No Light

CD 2: Valley Of Desolation
1. Gestation
2. Catafalque Caravan Quandary
3. Plastic Patriarch Lynch Squad (Enduring December)

A Forest Of Stars – Beware The Sword You Cannot See

Género: Psychedelic Black Metal

Origen: Inglaterra

Lanzamiento: 27 de Febrero de 2015

Discográfica: Prophecy Productions