Cómo iniciar la crítica de un disco cuyos progenitores son la base fundamental del Death Metal como lo conocemos hoy día…de qué forma se puede hacer justicia a los maestros absolutos del género rozando al menos un ápice de su grandeza a través de mero palabrerío. La cuestión de Nile es compleja, sea cuál sea el punto de vista que queramos asumir: la portentosa descarga instrumental parece jugar mano a mano con su apartado conceptual, mostrando una evolución cristalina hasta la fecha.

De hacer un repaso pormenorizado de sus avances musicales podríamos presentar un verdadero atlas de las atrocidades, por lo que cabe resguardarnos en una división algo más simple. Hasta 1997 podemos delimitar la fase de ‘génesis’ de su sonido, marcando la salida de Amongst the Catacombs of Nephren-Ka un primer punto de inflexión que sencillamente podemos considerar como el núcleo del caos. A partir de este punto, el sonido de los estadounidenses entró en una fase de consolidación a través de la cuál se pulieron todos y cada uno de los aspectos: la evolución técnica y la contundencia de sus esquemas compositivos dieron por fin un cristalino fruto allá por 2009, llamado Those Whom the Gods Detest.

A pesar de poder ahondar más en esta fase intermedia de su crecimiento centrémonos por fin en este séptimo lanzamiento de larga duración, considerándolo como una rotura en medio de aquel enorme bloque consolidado a lo largo de más de 12 años. Un punto de inflexión que al mismo tiempo es un manantial en medio del árido desierto…nada más ni nada menos que 3 años sin escuchar nuevo material de la formación, periodo amenizado por el lanzamiento de su DVD en 2010. Esto nos lleva a una consideración un tanto problemática: con las espectativas a flor de piel, el nivel crítico aumenta y ciertos detalles pueden tornarse en grotescos monumentos de odio. Un cierto rechazo del que somos conscientes pese al margen con el que presentamos la review desde su lanzamiento (y desde ya os pedimos disculpas por la demora).

Al parecer estamos ante uno de los discos menos valorados de la formación…algo que irremediablemente nos lleva al fatídico destino que sufrió su reciente Worship The Animal. Lanzado por Goomba Music el pasado año (y reseñado por un servidor en este enlace), se presentaba como una remasterización de su primer Demo homónimo de 1994. Lejos de centrar su valor en el hecho de ser ‘la primera’ de sus tantas entregas, este álbum recoge a la perfección las bases de su sonido actual, y por supuesto ofrece una perspectiva muy diferente de lo que muchos conocemos bajo en nombre de Nile.

At The Gates Of Sethu llegó bajo una clara afirmación por parte de Karl Sanders: ‘cuenta con un esquema compositivo que pueda agradar a cualquier fan de la formación, sin importar su época predilecta‘. En sí mismo, este nuevo álbum se presenta como un muestrario de las atrocidades recolectando aspectos definitorios de todas y cada una de sus etapas. Llegados a este punto resulta más fácil entender el ‘disgusto’ que muchos han podido llevarse, bien sea por carencia de las pertinentes escuchas a sus primeras entregas, o porque su devoción nace y muere en su actual compomente Brutal/Technical. Sumado a esto, la ecléptica portada de Seth Siro Anton (sin duda la más impresionante hasta la fecha) ofreció una intensa dósis de oscuridad que contribuyó a la confusión general en torno a su sonido…

La realidad es que si atendemos a la solidez de su carrera, estos sepultureros ancestrales pueden permitirse cualquier vuelta de tuerca para sacar adelante su propuesta. Evidentemente su carga conceptual no requiere un tratamiento instrumental determinado, por lo que la decisión de volver a las raíces de su sonido está ligada a su propia voluntad. Concretando en la materia, muchos podréis preguntaros a estas alturas qué definimos como ‘regresión sonora’: y qué mejor forma de concretarlo con The Fiends Who Come To Steal The Magick Of The Deceased. Una interesante elección a modo de primer adelanto, a través de la cuál se nos muestra un tratamiento delicioso en las seis cuerdas que algunos percibirán como incompleto por la ausencia de constantes blast beats.

Por su parte, el apartado vocal es una combinación de aquellos primeros alaridos de Spires (inducidos hacia una vertiente más profunda por parte de Sanders) y los coros limpios que ya hacían acto de presencia en las entregas iniciales. El progresivo abandono de los sintetizadores nos deja como resultado un grandioso coro de aire ritual, propio de la más negra ceremonia. Volviendo al tramo instrumental vemos que el sonido de las guitarras presenta una notrable reducción de la distorsión, un doble filo que por una parte nos ofrece claridad en el sonido y por otro lado disminuye la pesada carga ambiental que caracteriza a la formación.

Temas como The Inevitable Degradation Of Flesh nos ofrecen una nueva experienca en torno a los agudos, con arreglos simples y ajenos al descontrol de su colérico Technical. Los pasajes acústicos por supuesto tienen su sitio, bien sea en forma de intro (como es el caso de When My Wrath Is Done), de puentes (visible en la anteriormente citada The Fiends Who Come To Steal The Magick Of The Deceased) o íntegras como la enferma Slaves Of Xul. Retomando When My Wrath Is Done, la pesadez de su composición nos devuelve a la grandeza de aquellas primeras composiciones caracterizadas por faraónicas melodías que poco a poco dan paso a la barbarie.

Llegados al término medio del álbum, The Gods Who Light Up The Sky At The Gate Of Sethu toma el relevo de la fórmula inicial de Enduring The Eternal Molestation Of Flame, aplicando una brutalidad desmedida. Hasta este momento habréis podido observar que la producción del álbum es un tanto irregular, sobre todo centrándonos en los primeros temas: el equilibrio entre la batería y las guitarras parece desigual y más de uno hemos echado mano al ecualizador para ver si algo estaba desconfigurado. Por el contrario, este sexto corte reluce con un acabado perfecto en el que los pedales recobran la dolorosa marcha a la que bien acostumbrados nos tienen. El tratamiento de los solos también es una atrocidad, aumentándose la complejidad mientras se inyectan en las bases de su enfermo Brutal Death. Tónica heredada en su siguiente corte (y nuevamente impronuncuable) Natural Liberation Of Fear Through The Ritual Deception Of Death, que sin compasión se nos hunde en el pecho como un exponente de su sonido más reciente.

La faceta más grandilocuente de su sonido vuelve a abrirse paso con Tribunal Of The Dead, un tema de corte más simple íntimamente ligado a sus antiguo La Chant du Cygre en torno al tramo vocal. Supreme Humanism Of Megalomania supone un nuevo sobresalto en el conjunto, con arreglos de tinte más Melódico y un esquema inicial bastante menos brillante que algunos de los exponentes anteriores. La fase intermedia sin embargo nos deja uno de los tratamientos guturales más impecables del álbum, esortijados en las incisivas guitarras de Sanders. Como guinda final The Chaining Of The Iniquitous expande sus alas en una grotesca sucesión de intentos de arrastrarse por los suelos, un avance sinuoso que a modo de síntesis integra a la perfección las dos caras de la moneda de estos maestros de la muerte.

A pesar de no gozar con un sentido unitario At The Gates Of Sethu muestra una enorme dedicación en torno a todos y cada uno de sus esquemas individuales, y no en vano se invirtieron 10 meses en su composición, grabación y mezcla. Un resultado final que abre la eterna disputa entre lo clásico y lo contemporáneo, y que en este caso dará lugar a muchos ‘no suena como tendría que sonar’. Una apreciación poco acertada que sin duda merece una revisión de la discografía íntega del grupo. Su creatividad no presenta síntomas de agotamiento, y lejos de caer en el reduccionismo (como ya ha pasado muchos de los grandes del género), Nile apuesta por la recuperación y lenta reincorporación de sus bases primarias. Los antiguos pergaminos han ardido en los sótanos…y los faraones de la depravación entran en una nueva.

 

1. Enduring the Eternal Molestation of Flame
2. The Fiends Who Come to Steal the Magick of the Deceased
3. The Inevitable Degradation of Flesh
4. When My Wrath is Done
5. Slaves of Xul
6. The Gods Who Light Up the Sky at the Gate of Sethu
7. Natural Liberation of Fear Through the Ritual Deception of Death
8. Ethno-Musicological Cannibalisms
9. Tribunal of the Dead
10. Supreme Humanism of Megalomania
11. The Chaining of the Iniquitous

Nile – At The Gates Of Sethu

Género: Brutal/Technical Death Metal

Fecha de lanzamiento: 29 de junio de 2012

Origen: Estados Unidos

Discográfica: Nuclear Blast Records