CRÓNICA ABEL

Hace dos fines de semana nos hicimos una tournée de tres conciertos similares en tres países distintos en tres días: primero Brno, en Chequia; luego Budapest, en Hungría, y para terminar, Bratislava, en Eslovaquia. Hubo tres grupos que coincidieron en todas las ciudades: Arkona, Darkest Era y Dalriada; y dos que sólo coincidieron en Brno y Budapest: Virrasztók y Silent Stream Of Godless Elegy.

El concierto de Brno, organizado por los mencionados Silent Stream, se llamó Samhainfest Moravia; y el primer concierto de nuestra maratón de tres días fue el de los checos Cruadalach. Un genial inicio, porque aunque eran las cinco y media de la tarde, ya había bastante gente, y por otro lado, el espectáculo que dan es muy bueno. Salieron los ocho miembros que son, todos en falda, a excepción del tío del violonchelo, por aquello de que toca con un cacharro enorme entre las piernas. Además de guitarra-bajo-batería llevan el mencionado violonchelo, un violín y diversas cosas de soplar de las que se encarga siempre la misma chavala: flautas, una chirimía o bombarda o algo así… Todos los músicos derrochan un montón de energía, especialmente el cantante, Radalf, que animó muchísimo al público e incluso bajó a cantar entre el público y se metió en un pogo. Una pena que su música no me guste en demasía. El sonido estuvo bien en general, excepto en el blast beat de la última canción, durante el cual SÓLO se oía la caja, y menos mal que las otras canciones no tienen de eso.

Repertorio de Cruadalach:

1. Rage starts here
2. Hear our voices
3. Cruadalach
4. Earth Café
5. Code Satyros
6. Living with pride
7. Nezlomní
8. Vrásčitá
9. Pramen Epony
10. Zlatovláska

Los siguientes fueron los cadavéricos Virrasztók. Este grupo húngaro, cuyo nombre se refiere a la persona que vela a un muerto, practica una original mezcla entre Folk, Metal Gótico y Electrónica, acompañado todo ello de una escenografía totalmente gótica: caras pintadas en plan vampírico, hiedra cubriendo los pies de micro… Me gustó bastante el detalle, en una canción que habla de un verdugo, del violín imitando el sonido de una guillotina mediante una rapidísima fricción con el arco en la nota más aguda. No recuerdo si en Brno pusieron velas o no, pero en Budapest sí, y el cantante hace muchos gestos, o le entrega una vela solemnemente a la chavala de al lado, etcétera. Chavala, por cierto, cuya voz me gusta lo justo, aunque es mejor que la que tenían antes.

Es que lo malo de este grupo, y que ya pensé al escuchar el disco hace unos meses, es que, aunque su propuesta sea muy original y lo que quieras, me parece un poco mal llevada a cabo. Siendo más concreto: tienen algunas canciones buenas, pero otras, desde el punto de vista compositivo, me parecen desordenadas, o mal pensadas. A veces me da la impresión de que mezclan la base de una canción con la melodía de otra. En cualquier caso, reunieron una muchedumbre que no te quiero ni contar. Era el segundo concierto, seis y media de la tarde, y el local estaba lleno hasta el final; se podía pasar, la gente no estaba apretada, pero ocupaba toda la sala, y esta muchedumbre se disolvió temporalmente durante el siguiente concierto…

…Que no fue otro que el de los polacos Illuminandi, el grupo de la discordia. ¿Discordia por qué? Pues porque sus canciones tienen temática cristiana, cosa que, por no pegar mucho con un festival llamado Samhain y ser paganos varios de los otros grupos, provocó una batalla dialéctica en el Facebook e incluso alguna que otra sugerencia de boicot, aunque al final no pasó nada y todo quedó en el berrinche de unos pocos desde su habitación. En cuanto al concierto, que es lo que nos importa, tengo que decir que fue el primero de esa tarde que realmente me gustó, aunque antes de planear el viaje no conocía ni el nombre del grupo, y ni me molesté en buscar nada por internet. Son más góticos que otra cosa, aunque también tienen su toquecillo ‘folkie’, y sus canciones me gustaron bastante. Melodías bonitas, buen uso del violín, dosis justa de agresividad, variedad compositiva… Muy bien, la verdad, y como espectáculo, nada fuera de lo común pero entretenido.

Algo similar me pasó a continuación con los checos Silent Stream Of Godless Elegy, organizadores del evento, a los que tampoco conocía más que de nombre y me sorprendieron gratamente. Éstos sí que son góticos con todas las de la ley, y sus composiciones son en general bastante trabajadas y complejas. Hubo momentos, curiosamente, en los que la percusión me recordó a la de Primordial. Por lo demás es un estilo totalmente distinto, claro, pero sigo creyendo que la batería, en algunas partes, tiene su parecido. Tienen un cantante de cada sexo, y lógicamente dos personas animan más que una, ventaja que saben aprovechar.

En Slava, cuyo estribillo dice simplemente “slava, slava“, llegaron a darle el micrófono a gente del público. La tipa baila de una forma un tanto curiosa, con las piernas juntas y moviendo los brazos en plan oriental, o girando sobre sí misma impulsándose con los brazos; me hizo mucha gracia el comentario de mi acompañante: “eso estaría muy bien si no fuera porque está mal”. Anecdótico, vaya. Muy buen concierto, me gustó.

Por fin llegó uno de los platos fuertes: el primer concierto de la gira europea de Dalriada, un grupo que por el mundo adelante es muy poco conocido pero que en su Hungría natal tiene un éxito enormísimo. Desde el año pasado parece que se empiezan a promocionar un poco por el extranjero y mucha gente los estará conociendo en esta gira, pero de novatos tienen poco, pues llevan funcionando desde 1998 y ya tienen siete discos a sus espaldas, el último de los cuales sería lanzado el día siguiente a este festival; pero esto no impidió que tocaran canciones nuevas. Algunas ya las llevaban tocando varios meses y otras pudimos oírlas por primera vez. Bueno, hablo en plural pero creo que en realidad sólo fue una: “Napom, fényes Napom“. La cantante Laura Binder se movió menos de lo que probablemente le gustaría porque está embarazadísima, de hecho ese fue su primer y penúltimo concierto de esta gira; ahora mismo tiene una sustituta. A pesar de ello, ni se estuvo totalmente quieta ni sucedió nada que impidiera a estos húngaros dar un buen concierto con constantes pogos.

Por cierto, la primera mitad del concierto muy bien, pero durante la segunda estuve más atento a una imbécil que al concierto, porque le dio por empujar a la gente a lo animal con la excusa del pogo; y si a un tiparraco no me atrevo a darle dos collejas porque antes me las da él a mí, a una chavala menos, porque entonces me las dan los treinta tíos de alrededor, especialmente si está buena, como era el caso, y menudo caso… Lo que sí aprendió fueron palabrotas en castellano. Total, que con la tontería presté poca atención a las últimas canciones de Dalriada. Como anécdota curiosa, el batería es el único que sabe inglés un poco decentemente, pero el que hablaba era el guitarrista, quien en mitad de una frase le tuvo que preguntar a su compañero el nombre del país en el que se hallaban. Tocaron una hora o poco más.

 

 

Repertorio de Dalriada:

1. Égi Madár
2. Ígéret
3. Napom, fényes Napom
4. Szent László 1
5. Leszek a Csillag
6. Kinizsi Mulatsága
7. Saltarello
8. Borivók éneke
9. Szondi két apródja

10. Hajdútánc

 

Con retraso acumulado, aunque no excesivo, salieron los cabezas de esa noche: Arkona, quienes dieron el concierto más largo del festival, con hora y cuarto repleta de canciones de todas las épocas. Es lo menos que cabría esperar en una gira de décimo aniversario, ¿no creéis? Es la tercera vez que los veo y no me sorprendió ver una vez más la increíble hiperactividad de la cantante Masha Scream, que no para quieta más que en algunas partes lentas que pueda haber. A diferencia de otras giras, en la actual va el grupo completo, es decir, que el flautista/gaitero Vlad Volk está presente, lo cual siempre da más juego (además es un tío que anima mucho al público), aunque siguen llevando un montón de material pregrabado. El setlist incluyó unas cuantas sorpresas: MaslenitsaVidu ia na voliushku, cerraron con Oy, to ne vecher, cosa que hace unos años era tradición, y la que menos me esperaba de todas: Katitsia kolo, con la parte ambiental final incluida en su totalidad.

De hecho me pareció incluso excesiva, y ellos debieron de darse cuenta porque en los dos conciertos siguientes la cortaron bastante antes. Al acabar el concierto estuve hablando con Vlad Volk, y cuando le comenté que no me esperaba oír algunos de esos temas, se rió y me respondió: “¡Yo tampoco!”. En la hoja que tenían pegada en el suelo aparecían dos canciones más que no tocaron: Skvoz tuman vekov y Solntsevorot, y me fastidia que no sonara esta última, ya podían quitar Leshi o alguna carallada de esas en su lugar…

Repertorio de Arkona:

1. Az (intro)
2. Arkaim
3. Goi Rode Goi
4. Od Sertsa k Nebu
5. Slovo
6. Pamiat
7. Slavsia Rus
8. Zaklaitie
9. Katitsya Kolo
10. Leshi
11. Maslenitsa
12. Po Siroi Zemlie
13. Kupalets
14. Vidu ia na voliushku
15. Stenka na stenku
16. Yarilo
17. Oy, to ne vecher

18. Kupala i Kostroma

 

Los últimos fueron los norirlandeses Darkest Era, el grupo al que más ganas le tenía esa noche. Cuando Arkona anunció la gira me alegré, cuando se anunció a Dalriada como grupo telonero me pareció bien, pero cuando se incluyó a Darkest Era me puse todo contento, porque el único larga duración que tienen hasta la fecha está genial, y desde luego no me esperaba tenmer oportunidad de verlos tan pronto. Sin embargo, todavía son muy poco conocidos, y unido a que tocaban después de Arkona, es fácil suponer que la sala se quedó casi vacía. Lo bueno de esto es que el concierto fue muy cercano.

El cantante dio las gracias a los pocos presentes por habernos quedado, le dio unos tragos a una botella de vodka y a continuación la pasó por el público, y no la aceptó cuando se la devolvimos. Acabáosla, dijo. Poco duró, realmente. También bajó a cantar entre el público, pero a diferencia del de Cruadalach, bajó más de una vez y se quedó mucho más rato, y acabó con dos o tres personas pasándole el brazo por los hombros y cantando el estribillo con él. Lo dicho: poca gente y muy cercano. Huelga decir que me encantó, claro. Me hizo gracia su dickinsoniano grito de “Scream for me, Brno!“. Tiene muy buena voz, y los otros cuatro tocan muy bien y se mueven muchísimo. Jóvenes y enérgicos, me encantan.

 

 

Repertorio de Darkest Era:

1. An Ancient Fire Burns
2. On The Crest of Doom
3. Heathen Burial
4. To Face the Black Tide
5. Poem to the Gael
6. The Last Caress of Light Before the Dark
7. The Morrigan

 

Y así terminó la primera noche de tres, tras lo cual echamos a correr como posesos, mapa dibujado a boli en mano y casi volando, por las calles de Brno para no perder el último tren a Budapest y presenciar lo que relataré en la próxima crónica…