La tarde en Madrid era gélida debido a los últimos coletazos de la ola frío que estábamos atravesando, las anchas calles aledañas a la sala el Sol tampoco ayudaban nada debido al viento polar que soplaba, un clima perfecto para adentrarnos dentro del acogedor y mágico mundo de Neige, que volvía a la península dos años después de su última visita para presentarnos el último trabajo de Alcest. En esta ocasión el cartel se completaba con otras dos bandas francesas, Les Discrets,  la banda hermana de Alcest, y Soror Dolorosa.

Tras entrevistar a Neige, nos recomendó encarecidamente que no nos perdiésemos la actuación de sus compatriotas Soror Dolorosa, y no dudamos de su palabra, penetramos en la sala a las 20h de la tarde, una sala que registraba un aforo numeroso, cosa extraña en Madrid, donde la mayor afluencia de público se registra siempre en los grupos principales, pero esta vez la oferta agradabas tanto a gente del mundo gótico, cómo del metal, dándose una gran variedad en el público que aguardaba desde el principio el recital francés que iba a tener lugar esa noche. Llegamos cuando el grupo había arrancado, y nos dispusimos a disfrutar de una regresión a los sonidos más oscuros y góticos de los 80. La propuesta de Soror Dolorosa no es metalera en absoluto, de hecho puede crear hostilidad en el oyente medio de metal, pero no desentonaba nada con la velada, ya que de todos es conocida la debilidad de Neige por el post-punk de grupos como The Cure o Joey Division. ¿Y qué es sino Soror Dolorosa que un gran tributo a ese movimiento?

Y eso es lo que nos encontramos desde el tema elegido para abrir la noche, Crystal Lane, el primer corte de su LP Blind Scenes, una música muy lenta y nostálgica de fuertes raíces ochenteras que invita a ser degustada con tranquilidad y en silencio. Y esa fue una de los puntos que marcó todo el show, un silencio respetuoso y funeral que tras acabar las canciones se hacía aún más patente y que sólo algunos tímidos aplausos se atrevían a romper. El bajo Hervé, primordial en toda la actuación, subió la intensidad  y el show continúo con Autumn Wounds en medio de unas otoñales luces verdes, deleitándonos con un bonito tema en el que la triste voz del llamativo Andy susurraba casi entre lloros, acompañando la interpretación de teatrales movimientos. Muchos os sorprenderéis al saber que Andy militó tocando la batería en formaciones tan extremas como Peste Noire o Celestia ¿Quién lo diría, verdad?.

El show continúo con dos temas de su EP Severance, 43º y Beau Suicide, siendo éste último uno de los más movidos de su repertorio, debido a una base rítmica más rápida y a unas viciosas melodías de guitarra, que hizo moverse a más de uno rompiendo el silencio reverencial que reinó durante toda la actuación. Low End fue lo siguiente y sonar, y podría ser definido como el tema que mejor enlazaba con las bandas que estaban por venir, debido a una ambientación mágica y onírica que se prolonga durante casi 8 minutos, tema del que por cierto han realizado videoclip y a mi juicio, uno de los mejores de la banda.

Más guitarrero resultó Trembling Androgyneous, que puso punto y final a la actuación de los de Toulouse, un depresivo tema con un alma muy negativa.  Así se completaron los 45 minutos de actuación, que finalizaban con Enjoy de Silence de Depeche Mode sonando por los altavoces de la sala, ilustrando perfectamente  lo que acabábamos de presenciar. Eran las 21h cuando Les Discrets subían al escenario, la formación hermana de Alcest, liderada por Fursy Teyssier completaba formación con el propio Neige al bajo, Winterhalter a las baterías y Zero a las guitarras y coros. Abrieron la velada con L´échappée, desarrollando su sonido extremadamente atmosférico y romántico, simple pero profundo, con una puesta en escena muy estática y calmada. Tras terminar el primer tema, unos problemas con la batería hicieron que se parase el show por unos breves minutos en los que el técnico accedió al escenario para solucionar el problemilla, solventado éste pequeño contratiempo continuaron el repaso a Septembre et Ses Dernières Pensées con Les Feuilles de l´olivier, que supuso un momento más enérgico en su sonido, sobre todo debido a la labor de Winterhalter que subió la velocidad de su pegada.

Hacía una semana escasa que habían sacado a la calle su segundo larga duración Ariettes Oubliées, y para presentarlo escogieron temas como La Traversée, una melancólica canción de más de 8 minutos, donde se echaron de menos las voces femeninas de Audrey, pero que cuajó perfectamente en un público que se mostró en todo momento entregado con la banda y disfrutó plenamente de la actuación, ensimismado y mostrando el mismo silencio respetuoso que otorgaron a Soror Dolorosa, o Le Mouvement Perpétuel, que supuso uno de los momentos más álgidos en la calidad del show, con unas evocadoras melodías y voces dobladas por parte de Zero.

 

 

Hacia el final del concierto una sorpresa sería revelada cuando el señor Teyssier comunicaba que iban a tocar Gas in Veins de Amesoeurs, extinto proyecto en el que también participó Neige. El anuncio fue contestado por un gran aplauso por parte de los oyentes y no era para menos, ya que pudimos disfrutar de un auténtico temazo de Black Metal oscuro rompiéndose así la tranquilidad que había regido durante todo el espectáculo gracias a las rápidas baterías de Winterhalter y los rugidos en las voces Fursy, un tema que acabó igual que empezó, con una gran ovación. La guitarrera y onírica Song for Mountains llegaba a su fin tras un punteo de Zero poniendo punto y final a una actuación que sirvió para aumentar nuestra impaciencia ante la llegada de Alcest.

Pocos minutos pasados de las 22h y con una sala completamente llena, Neige volvía a hacer acto de presencia, esta vez armado de su guitarra, acompañado por el bajo de Indria y repitiendo con Zero a la guitarra y coros y Winterhalter a las baquetas. Comenzaron a sonar los primeros acordes de Autre Temps, el calmado y ambiental tema que abre Les Voyages de l´Ame y que sirvió de puerta para introducirnos en esa dimensión mágica donde los sueños infantiles de Neige todavía viven. El sonido era cristalino y no adoleció de ningún problema serio durante la actuación, si acaso podemos indicar que las voces de Neige en momentos parecían perderse, pero no fue un punto que empañara el tremendo concierto que estábamos presenciando. La épica Là oú Naissent Les Couleurs Novelles, continuó hipnotizándonos con su preciosa melodía principal, mientras el escenario se llenaba de un humo que abrazaba poco a poco a toda la sala fundiendo a banda y público en un entorno etéreo y misterioso, en el que resonaban los gritos de Neige, mostrando por primera vez en la noche la cara más Black Metalera de la banda.

Llegó la hora de las presentaciones, completamente innecesarias ya que tras el segundo tema, el público se encontraba completamente prendado de la sencillez y belleza de ésta música. No obstante Neige ejerció de maestro de ceremonias y agradeció el calor y apoyo que el público madrileño estaba otorgando a la banda. El concierto fue muy variado, y seguro que muchos echamos en falta temas de su EP de debut Le Secret, su ausencia quizás se explique a partir de las reticencias de Neige a seguir en la senda del Black metal, no obstante, es imposible que ningún seguidor saliese defraudado, ya que el repaso a su discografía fue bastante completo, prestando atención a sus tres discos y escogiendo un buen puñado de temas de cada uno ellos.

 

Así continuó el show con Les Iris de su trabajo de 2007  Souvenirs d´un Autre Mounde, donde la cara más atmosférica del grupo era puesta de relieve, en este triste y melódico tema en el que los juegos a dos voces tuvieron gran protagonismo a la hora de transportarnos hasta esos sentimientos etéreos que tan bien plasma la banda. Les Voyages de l´ame supuso una nueva visita a su último disco, y terminó de doblegar definitivamente a un público completamente entregado al espectáculo. Y así llegamos al ecuador del concierto, momento en el cual se inició una etapa para el pasado, comenzando por la luminosa sencillez de Printemps Émeraude  y continuando por dos piezas de Écailles de Lune, la propia Écailles de Lune Part. I y el melancólico viaje a los insondables océanos que es Sur L´océan Couleur de Fer.

Mención especial haremos a la primera de ellas, ya que supuso uno de los momentos más gloriosos de toda la noche, con la sala completamente inundada por el humo y una comunión entre grupo y público que alcanzaba uno de sus puntos más álgidos, cómo se demostró durante este tema, uno de los más completos de la banda, donde se dan la mano todas las influencias que configuran el universo de la banda, tanto a nivel melódico, cómo a nivel Black durante 10 minutos de puro gozo. Tras la transparente Ciel Errant, la sala se vino abajo con Percées de Limière , a éstas alturas podemos hablar de todo un himno de Alcest y un tema que seguro se mantendrá en el set list por muchos años. Un momento mágico y conmovedor en el que la sobrecogedora belleza de sus melodías Black, se funden con los desgarrados gritos de Neige y los evocadores coros del guitarrista.

La locura al terminar este tema fue generalizada, momento que aprovechó el grupo para retirarse del escenario, entre los gritos de todos los allí presentes que todavía necesitábamos más. Y así regresaron para regalarnos la triste Souvenirs d´un Autre Monde y terminar igual que lo hace su último disco con Summer´s Glory un temazo de melodía agridulce sobre el fin del verano y en este caso del concierto, que supuso el broche de oro de una noche para el recuerdo, y es que tras hora y veinte minutos nos despertamos de un sueño del que no queríamos volver pero que sabemos guardaremos para siempre.

Crónica: Gaspar

Fotografía: Rocío