Es justo reconocer que muchos de nosotros al saber que los germanos estaban trabajando en un nuevo album, e incluso antes de escuchar el single A Voice in The Dark nos sentimos bastante inseguros de lo que habría al otro lado…no es ninguna novedad que A Twist In The Mith dejó indiferentes a muchos, y nos lo puso difícil a los que quisimos sostener una opinión positiva acerca de él.

Llegado el momento, Blind Guardian presentó un single impecable, lo cual dejó un cuchicheo en el mes de espera al disco, en donde lo más recurrente era un “pues parece que está bastante bien…” (había que ser precavidos, incluso los más aférrimos). Efectivamente, tras cuatro años de espera Guardian descarga sobre sus fans un disco sólido, que escapa del tópico de aquellos grupos que despues de grandes decepciones recurren al libro de estilo y hacen un album potable para mantenernos contentos. Nada más lejos de la verdad…escucharlo no deja mero conformismo, el contenido emocional y la creatividad al servicio de unas bases sólidas (y afortunadamente ya bien reconducidas) son lo escencial de este At The Edge of Time.

Abren las puertas con Sacred Worlds, una versión extendida del tema Sacred utilizado en la banda sonora de Sacred 2: Fallen Angel (en donde Blind Guardian tiene una presencia notable, dado que además del aporte musical se les dedica un espacio virtual en donde podemos verles tocando). Envuelta en una serie de arreglos orquestales de enorme calidad, visibles a lo largo de los 9 minutos de canción, consiguen un opening potente y emotivo que verdaderamente hace levantarse del sitio por unos segundos. Consiguen un clímax absoluto, aunque sería comprensible en algunos casos el desagrado por la enorme carga instrumental.

Entramos en el segundo tramo con Tanelorn (Into The Void), una secuela del noveno track de Somewhere Far Beyond, A Quest For Tanelorn. Sin embargo, desde el comienzo nos transporta al “Imaginations…” con una presencia muy clara de su fórmula, y elementos ya reconocibles de nuestros queridos bardos, que nos dibujan una sonrisa y nos hacen saber que se puede volar alto después de 22 años de carrera. Road No Release, estructurado como una pieza dramática basada en la obra del escritor estadounidense Peter S. Beagle, es de temática mas dura aunque no pierde la tónica con la que se da comienzo al disco.

Comenzando a sonar las primeras notas del riff de Ride Into Obsession (basada al igual que Wheel of Time en al obra de Robert Jordan, las palabras van quedándose cortas. Arrolladora, una pieza llena de ira, que alcanza el cénit en ese  The Battle Will Go On, And Forever, And Ever, It’s Raging On que nos ofrece lo más jugoso de la voz de Hansi, dando paso a unos coros demoledores…probablemente el diamante en bruto del disco. Relajando el pulso, Curse Of the Name se presenta como una de esas canciones acústicas de corte medieval (tanto en lo musical como en lo lírico) que dan color a cada disco de los Guardian, creando con facílidad y simpleza una atmósfera especial, teniendo lugar incluso algunos arreglos de música celta.

Valkires, como podemos ver de temática nórdica (aunque recae en las figuras más simples y conocidas), es una canción de medio tiempo bastante creativa, dado que no se aprecian influencias directas de sus demás trabajos. Esto nos deja un tema innovador y desde luego efectivo (mucho más que los intentos de ¿modernización? que trajeron consigo Another Stranger Me o Fly. Haciendo hincapié esta vez en la obra John Milton, Control The Divine nos devuelve a un sonido más familiar, nuevamente una pieza a medio tiempo que se hace un tanto lenta en este punto del disco, pero que sin duda es una de las mejores canciones del conjunto, explorando melodías más complejas y ricas que la apartan del esquema plano que puede verse en algunos estribillos o coros del disco.

War Of The Thrones es el segundo elemento claramente diferenciado de otros discos que podemos encontrar, una canción que escapa al canon del grupo, traspasando las fronteras compositivas de sus baladas. Se muestra brillante, con una fórmula simple y cómoda a la escucha, pero que sin embargo llena el espacio por completo creando un ambiente fantástico. Acercándonos al final se abre paso A Voice In The Dark, que se mantiene idéntica al single, enérgica y melódica como pocas. Algo que la complementaría perfectamente, y que de hecho se presta absolutamente ante el riff con el que cuenta, es un cierto incremento en la rabia de Hansi al cantar, lo cual la convertiría en una obra maestra. El final del disco se alza mediante Wheel Of Time, con una base oriental que rápidamente recobra el sello personal del grupo. Los últimos minutos, desde la salida del puente y conectando con los coros finales, es un descenlace por todo lo grande, acorde con la magnitud del disco en sí…magnífico. (Interesante versión de You’re The Voice de John Farnham, vale la pena escucharla).

La espera y previo susto que sufrimos tiene una recompensa con creces, un album que nos devuelve ese sentimiento que sólo Blind Guardian puede despertar, consiguiendo un resultado que entremezcla lo mejor de sus años dorados con el paso del tiempo, que ciertamente no perdona. Y es que al final las comparaciones no marcan el progreso…el hecho de poder entregarnos un material tan generoso despues de gastar tanta cuerda y tanto escenario (que 22 años se dice pronto, pero algunos no habíamos nacido cuando Battalions of Fear vió la luz), dice más de los germanos que cualquier otra cosa. Gracias bardos…ya podemos decir que los Guardian están de vuelta.

At the Edge Of Time

1. Sacred Worlds
2. Tanelorn (Into the Void)
3. Road of No Release
4. Ride into Obsession
5. Curse My Name
6. Valkyries
7. Control the Divine
8. War of the Thrones
9. A Voice in the Dark
10. Wheel of Time

Artista: Blind Guardian

Hansi Kürsch – Vocals
André Olbrich – Lead, Acoustic, Rhythm Guitars
Marcus Siepen – Rhythm Guitars
Frederik Ehmke – Drums, Percussion, Flute, Bagpipes

Género: Power Metal

Fecha de lanzamiento:  30 de julio de 2010

Discográfica: Nuclear Blast