Por fin os traemos la crónica de los conciertos de la prometedora banda de Hard Rock ’77 en Valencia y Madrid el pasado mes de Noviembre. A cambio de la espera, Pablo y yo os describimos a a continuación cómo se vivieron cada una de esas dos actuaciones de la gira de presentación de su último disco, High Decibels, del cual ya tuvisteis la oportunidad de conocer el proceso de grabación y las impresiones de la banda respecto al disco en la entrevista publicada el pasado 20 de Noviembre en este mismo medio. Ya sin más dilación os dejo con la crónica, ¡que la disfrutéis herman@s!

Valencia fue la ciudad elegida para dar comienzo a la gira Sweat, Blood and Decibels. título premonitorio de lo que se viviría aquella noche en la Rock City de Almácera; Rock and Roll del bueno, pura energía, una banda joven con muchas ganas de agradar y fiesta, mucha fiesta. Pero antes, la banda local de Rock and Roll, Rock Fucktory fueron los encargados de inaugurar la noche con un estilo marchoso y accesible que de seguro gustó a todos.

En el interior de la sala, unas treinta o cuarenta personas, la mayoría superaban los treinta y con abundancia de público femenino, charlaban entre sí ajenas al concierto que iba a tener lugar mientras de fondo Gothard iba creando ambiente. Casi sin darnos cuenta, un “vale, ¿listos?” sirvió para dar comienzo a la actuación con uno de sus últimos temas; Rencor. El setlist lo compondrían temas de su primera maqueta homónima de 2009 y temas que formarán parte del inmininte primer trabajo de la banda valenciana.

El grupo presentaba un vestuario muy cuidado y apropiado para la ocasión, con sombreros vaqueros, botas de cowboy y chalecos. Los dos guitarristas, ambos con sendas Les Paul, se situaban a cada lado del escenario y se batían en solos de la vieja escuela que gracias a la buena calidad del sonido nos permitió a todos disfrutar con cada uno de los punteos. Con un comienzo de toques sureños y canallas entró el tema Fuera de Control, con una voz muy apropiada para el estilo y unas guitarras que sobre una base rockera añadían matices que enriquecían la línea melódica.

Los temas alternaban entre cortes más rockeros y otras de corte algo más duro. La Noche no Acabará o El Regreso invitaban sin remedio a  seguir el ritmo con la cabeza y los pies mientras que de entre el humo que brotaba del fondo de las tablas se adivinaba un batería por momentos desbocado que añadía la garra necesaria en los momentos en los que los temas eran algo sosos. El concierto estaba tocando a su fin. Aprovecharon los últimos minutos para recordar a los asistentes que en Febrero entrarían a grabar su primer disco y recomendaron encarecidamente no perderse a los siguientes en escena.

 

 

Por su parte, los encargados de abrir la noche en la madrileña sala Ritmo & Compas, fueron los locales Ángeles, quienes con su suave rock ‘n roll animaron a las escasas 50 personas que eramos aquella noche, a base de ganas y energía. Hicieron un repaso a su EP homonimo, tocando temas como Corazones Solitarios o Cuestión de Fe, con regusto macarra que impregnó la pequeña sala. Salieron al escenario con muchas ganas y rápidamente se metieron al público en el bolsillo, el cual quedó muy satisfecho con su propuesta.

Volviendo a Valencia, pasaba ya la hora programada para ’77 cuando al más puro estilo AC/DC años setenta, desde el backstage comenzaron a sonar las primeras notas de guitarra y LG, el guitarra solista, salió escopetado cual Angus rejuvenecido. Y es que las similitudes con los australianos llegan también al directo.

Ahí estaba la banda plantada, con Armand, cantante y guitarra rítmica luciendo unos llamativos pantalones acampanados, LG con una Gibson SG que había sobrevivido a más de una batalla y Gonzalo, batería y Raw, bajista, con los que horas antes intercambiaba opiniones sobre su últimos trabajo en los camerinos. El grupo estaba preparado y el público también, era hora de dar caña!

 

 

Con los primeros acordes de Your Game’s Over, la sala entera se transportaba a los gloriosos setenta y un cierto sentimiento de nostalgia nos recorrió a todos los amantes de la buena música de antaño. Ya desde el primer tema, LG se encargaba de aportar el dinamismo a la banda yendo de un lado a otro del escenario agitando la cabeza y la guitarra al ritmo de la canción.

A continuación, el tema que da nombre a su nuevo disco; High Decibels. Con un sonido muy limpio, sin apenas disorsión y una estructura compositiva típcamente rockera. Desde el primer momento la banda salió totalmente comprometida y no vacilaron en su papel de banda que ha de ganarse al público. El sonido, como siempre, perfecto, si bien hay que señalar que hacia la mitad de la actuación, un problemilla en el bajo de Raw hizo que tuvieran que pararla por unos minutos. Tiempo que no malgastaron y aprovecharon para promocionarse y anunciar próximas fechas, entre ellas el concierto en la Ritmo & Compás de Madrid que leeréis a continuación.

Al margen de este pequeño percance, temas como Are you Ready y Things you Can’t Talk About  de su anterior 21st Century Rock se sucedían entre ovación y ovación. Inevitable resultaba el no fijarse en el guitarrista solista, quien atraía las miradas de todos los asistentes con su hiperactividad encima del escenario mientras ejecutaba unos estridentes solos.

Mientras tanto, en Madrid la primera mitad del concierto fue a grandes rasgos, más o menos igual, comenzaron presentando su nuevo trabajo y arrasaron como un ciclón, y es que con LG Valeta sobre el escenario es una fiesta asegurada. Alternando temas nuevos con material de su primer disco, consiguieron convertir la sala en un auténtico hervidero, contagiando esos movimientos tan caracteristicos al público, que vibró de una manera espectacular. Al igual que en Valencia, en Madrid también dedicaron especialemnte a la chicas el tema This Girl is on Fire. Continuaron con temas del primer disco como Shake it Up, durante el cual hicieron toda una demostración de porque están levantando pasiones en España y media Europa a base de su mejor fórmula, Rock And Roll en estado puro y muy añejo.

Continuaron con Less Talk (Let’s Rock) y la marcha siguió su curso, con un grupo completamente compenetrado y engrasado formando una piña tirada por el carismático LG, que no paró quieto ni un segundo. Para los bises, tocaron la que presentaron como su “ópera rock de ocho minutos”, titulada Promise Land, que cierra su nuevo trabajo, y la cual es un recorrido a lo largo de todas sus influencias y en la que se puede encontrar la esencia pura de ’77, y para cerrar, no podía ser de otra forma, eligieron Big Smoker Pig, que ya se ha convertido en todo un himno del Rock ‘n Roll, y en la que LG terminó de estallar saltando del escenario y colándose entre el público mientras tocaba completamente eufórico, al más puro estilo Angus, poséido por el espíritu del rock y haciendo gozar a todos los que le rodeaban mientras se contoneaban al ritmo de sus notas, toda una pasada.

En lineas generales, en Madrid también pudimos disfrutar de una gran noche de puro Rock And Roll, en la que todo fue como la seda, salvo algún problema puntual con el bajo de Raw, que le obligó a cambiar el instrumento a mitad de actuación, pero que se quedo simplemente en eso, un breve contratiempo que no les impidió seguir dándolo todo, y es que ’77, como dije antes, son fiesta asegurada.

Crónica: Pablo Martí Prats (Valencia), Pablo Clemente (Madrid)

Fotografía: Pablo Martí Prats