Una vez más hemos de postrarnos a los pies de los alicantinos Edhellen…sin lugar a duda su aportación ha engrandecido de manera notable nuestra serie de contenidos especiales cara al final de 2012. Fer Riesgo (teclados), Miguel de Segura (batería) y Edu Guerrero (guitarra) comparten con nosotros su valoración personal en materia de lanzamientos discográficos.

A día de hoy la formación está inmersa en la composición su segundo trabajo de estudio, contando con un par de temas acabados que ya presentaron como adelanto en sus tres últimos conciertos de Castellón (29/09/12), Alicante (05/10/12) y Valencia (06/10/12). A pesar de estar centrados en la composición no descartan alguna presentación entrado 2013, teniendo confirmada una cita en el IV Certamen Nacional de Música del Distrito de Barajas que se celebrará el primer trimestre del año Madrid con motivo de su galardón en el mismo.

Acerca de su próximo disco, nos comentan: “la intención es dar a luz un proyecto ambicioso en lo musical, donde poder demostrarnos a nosotros mismos y quién nos escuche todo lo que hemos aprendido con Sombra y anhelo. Nuestra intención es adaptarnos a los tiempos que corren, para conseguir que nuestra música llegue lo más lejos posible…y la crisis ecónomica es una realidad que no podemos obviar, nos afecta a nosotros y a la gente que va a conciertos o compra un disco. Tenemos muy claro que en esta nueva etapa nos enfrentamos a un “renovarse o morir”.

Os informamos que ya tienen entre manos el videoclip de su tema Sombra en el océano, y el día 29 de enero saldrá la edición japonesa de su último disco Sombra y Anhelo de la mano del sello Red Rivet Records, que tambien ha editado a otros grupos de por aquí como Opera Magna, Quelonio o Cain’s Dinasty. Os mantendremos informados del resto de su actualidad, por lo pronto echarle un ojo a su valoración para este 2012:

 
 

Wintersun

Fer Riesgo: Decimos “genio” y pensamos en Beethoven, en Schumann o en Zappa porque inventaron formas nuevas de decir con la música, porque rompieron reglas; pero J. S. Bach, genio de genios, lo que hizo, más que inventar, fue recopilar todo lo que había antes que él, y ponerlo junto y mejorarlo y estamparle su sello: se situó en la cima de una tradición y la hizo suya.

Jari Mäemppäa, como Bach, decidió hace años situarse en la cima de la tradición que habían construido bandas como Death, Children of Bodom o sus propios Ensiferum, y hacerla suya con Wintersun y su álbum debut, homónimo. Ocho largos años después nos ha traído Time I y ha vuelto a hacerlo: el disco tiene todo lo bueno Wintersun y encima cosas nuevas: un sinfonismo digno de los mejores Nightwish, una épica que iguala a Turisas, y una inventiva rítmica y un virutosismo que son ya marca de la casa. Dos discos han bastado a los fineses para pasar de seguir buenos ejemplos a empezar a darlos. Y falta Time II.

 

Galneryus

Miguel de Segura: Galneryus no sólo está formado por músicos de técnica impecable, sino que éstos poseen un sentido melódico y un saber hacer musical en general que les hace destacar en el género que practican. Con este nuevo álbum vuelven a dejarnos atónitos con su particular Power Metal, una mezcolanza de clasicismo y metal progresivo que parecen querer llevar un paso más allá: se suceden las melodías épicas y las estructuras predecibles, que en un abrir y cerrar de ojos son sustituidas por vertiginosos desarrollos rozando en ocasiones lo imposible y sorprendiendo por lo ecléctico.

Las letras de los japoneses continúan no obstante siendo muy simples y directas, pero cargadas de esa fuerza que los músicos de su país han sabido transmitir desde que heredaron el rock. Masatoshi Ono se consolida como vocalista y tranquiliza definitivamente a quienes echaban de menos la calidez de Yama B; si bien no destaca por su timbre, logra fundirse perfectamente con la música y logran así crear un todo tan armonioso como arrollador.

 

Meshuggah

Fer Riesgo: Estos suecos tan animales están aquí porque el Weightless de Animals As Leaders salió en 2011. Para mí, las dos bandas son dos caras vertientes de una misma moneda: el metal que se renueva, que abre nuevos caminos acordes con el mundo en que vivimos. Es verdad que con Koloss Meshuggah han renunciado, como comentaba Esther en su reseña, a locuras como la archiconocida Bleed, pero la esencia es la mima: en esa agresividad gruesa y atonal que practican hay algo único, algo salvaje y absorbente que los hace inconfundibles y asegura su alta calidad.

La complejidad rítmica y lo obsesivo de sus estructuras hacen pensar en unos Tool más que cabreados, pero en el fondo de su música palpita, creo, la misma noción oscura de algo inconcebible que se desenvuelve lentamente, como una geometría enorme que no terminamos de comprender y nos daña y nos fascina a partes iguales. Y nos encanta: está en la letra del primer corte del álbum: “You imagined me, so I was conceived […] Call me what I am. I am colossus“. El nombre del álbum, ciertamente, hace justicia al sonido que encierra.

 

Periphery

Edu Guerrero: A mediados de año, y nada menos que tras realizar un tour con Dream Theater, Periphery nos trajo este Periphery II: This time it’s personal. Fruto de la composición de todos los integrantes (a diferencia del anterior disco, compuesto únicamente por el guitarrista Misha Mansoor), el álbum cuenta con auténticos trallazos como Have a blast!, el single Make Total Destroy o la enigmática Ragnarok, donde hay que destacar ante todo la labor de Spencer Sotelo a las voces, cuya técnica ha mejorado enormemente respecto al anterior trabajo, y con auténticas colaboraciones de lujo: Guthrie Govan de The Aristocrats, Wes Hauch de The Faceless y John Petrucci de Dream Theater.

En definitiva, Periphery se han asentado con This time it’s personal como los precursores del Djent y el metal progresivo de esta generación, aportando ese toque de locura que les diferencia del resto de bandas, ¡y aún les queda camino!

 

Storm Corrosion

Fer Riesgo: Hacía tiempo que Wilson y Åkerfeldt venían trabjando juntos de una u otra forma, e influyéndose mutuamente; se puede decir que los anteriores trabajos de cada uno de ellos por separado, Grace For Dorwning y Heritage, preludiaban ya lo que nos estaban preparando con este Storm Corrosion que veía la luz en mayo de 2012.

Más que hablar de un disco mejor o peor, yo hablaría de un disco, sobre todo, interesante. Para empezar, es en general tan tranquilo que apenas podríamos calificarlo de metal, pero entonces tampoco lo sería Damnation o temas de Burzum como Frijôs Einsames Trauern. Sin embargo, en el álbum debut del proyecto reinan una oscuridad y un hermetismo sólo superados por su atrevimiento y originalidad. En la cima de sus carreras con sus respectivas bandas, Åkerfeldt y Wilson se han tirado a la piscina haciendo un álbum personalísimo, tranquilo y difícil, con largas secciones a capella y desarrollos que exigen atención. Es otra forma interesante de renovar un discurso, el del metal actual, que verdaderamente lo necesita, y sólo por eso valen la pena.